viernes, 30 de abril de 2010

BAFF 2010

Hoy viernes ha empezado el Festival de cine asiático de Barcelona, BAFF 2010, que llega ya a su decimosegunda edición. Hasta el próximo domingo 9 de mayo se proyectarán un total de 70 películas de diferentes países asiáticos en la Ciudad Condal.

Más información, programación y horarios en la web del festival.


viernes, 23 de abril de 2010

Semana de cine de Hong Kong en Barcelona

La 5ª edición de la Semana de cine de Hong Kong llega a Barcelona con un homenaje al director, guionista y productor Tsui Hark. El ciclo abarcará algunas de las producciones más relevantes del cine actual de Hong Kong de la mano de directores como Angie Chan, Derek Kwok, Lawrence Lau, Law Wing-cheung, Heiward Mak, Johnnie To y Herman Yau, todos ellos reconocidos internacionalmente.

Organizadores: Casa Asia, el Hong Kong Economic and Trade Office de Bruselas y HKIFF, con la colaboración del Institut Català de les Indústries Culturals y la Filmoteca de Catalunya

Fecha de inicio: 23/04/2010
Fecha de finalización: 30/04/2010
Lugar: Filmoteca de Catalunya, Av. Sarrià 33, Barcelona

23 abril 19.30 h Tactical Unit - Comrades in Arms (90') 2008, Law Wing-cheung, VOSC
24 abril 22.00 h Sparrow (87') 2008, Johnnie To, VOSC
25 abril 22.00 h City Without Baseball (100') 2008, Lawrence Lau, VOSC
26 abril 17.00 h The Moss (95') 2008, Derek Kwok, VOSC
22.00 h True Women for Sale (90') 2008, Herman Yau, VOSC
27 abril 17.00 h High Noon (106') 2008, Heiward Mak, VOSC
19.30 h This Darling Life (82') 2008, Angie Chan, VOSC
28 abril 22.00 h Once Upon a Time in China I (112') 1991, Tsui Hark, VOSC
29 abril 17.00 h Shanghai Blues (98') 1984, Tsui Hark, VOSC
19.30 h Once Upon a Time in China II (112') 1992, Tsui Hark, VOSC
30 abril 17.00 h Zu: Warriors from the Magic Mountain (95') 1983, Tsui Hark,
19.30 h Once Upon a Time in China III (105') 1992, Tsui Hark, VOSC

Precio entrada: 2,70 euros

martes, 15 de diciembre de 2009

Reseña: Turn Left, Turn Right


Turn Left, Turn Right no es una comedia romántica y tampoco un drama romántico, es una película romántica, sí, pero alejada de ideas preestablecidas, con dos personajes, interpretados de manera extraordinaria por Takeshi Kaneshiro y Gigi Leung, alejados de la realidad en su propio mundo hasta que en una serie de casualidades se encuentran para descubrir que no es la primera vez que lo hacen. Basada en un libro ilustrado de Jimmy Liao, fue la primera película producida por la división asiática de la popular Warner Bros..

Takeshi Kaneshiro es un violinista con talento pero sin suerte y Gigi Leung una traductora de polaco también talentosa, el azar hará que los dos se reencuentren en un parque y descubran que años atrás, siendo ambos niños también se sintieron atraídos el uno por el otro, pero un suceso les hizo separarse hasta el momento del reencuentro. Tras una repentina lluvia la joven pareja decide separarse y volver a sus casas pero antes se intercambian los números de teléfono. La mala suerte hará que los números se les mojen hasta ser ilegibles y a partir de ese momentos una serie de circunstancias azarosas, e incluso con intervención humana, les hará vivir separados a pesar de vivir en el mismo bloque de edificios.

¿Qué hace diferente a esta película?, para empezar y ciñéndonos al hecho de ser una producción de Johnnie To no hace gala de grandes alardes técnicos y no está rodada en Hong Kong, en esta ocasión To se traslada a Taipéi, la capital de Taiwán, a una ciudad diferente, un estilo de vida diferente, una urbe colosal que acrecienta la sensación de soledad que padecen los dos protagonistas. ¿Cómo encontrarías a tu alma gemela en una ciudad de más de dos millones y medio de habitantes?.

No siendo una comedia romántica la película si ofrece algunos momentos de distensión, protagonizados sobre todo por el médico pretendiente de ella y la repartidora de comida enamorada de él, empeñados en separarlos por sus propios intereses. También y de manera lógica hay momentos dramáticos ya que en algunos momentos es imposible no sufrir viendo a la pareja infeliz por no poder estar juntos.

Otro de los aciertos del film es la imprevisibilidad sobre el desenlace del film, hasta el último minuto de la película ni el espectador más avezado podrá prever que pasará, otorgando un halo de intriga que hace crecer el interés por la película. Y grandes culpables de esto son los dos intérpretes principales, los cuales ofrecen una labor impecable sin estridencias ni exageraciones de ningún tipo siendo conducidos de una manera coherente y tremendamente empática para con el espectador.

Para terminar este análisis me quedaré con tres escenas, una del personaje de Kaneshiro, en el coche con la chica que lo intenta ligar y a la que él ve como un monstruo, lo que nos da una idea muy certera del personaje y su búsqueda de algo más que el rollo de una noche. La segunda del personaje interpretado por Leung, traductora de un libro de terror polaco cuando le comenta a su jefe, después del error que supone haber traducido el mismo tomo que él, que no quiere traducir el segundo porque tuvo tanto miedo que hubo de cambiar de casa. Y la última y más importante, ella recitando el poema polaco Milosc od pierwszego wejrzenia (Amor a primera vista) que más tarde recitará el en una escena que llega al corazón

domingo, 6 de diciembre de 2009

Reseña: Deseo, peligro


Tras unos años haciendo exclusivamente cine estadounidense, el director taiwanés Ang Lee volvió a dirigir una película “china” contando con un tema tan interesante como la ocupación japonesa en el país durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de no ser un director que me convenza al tratar ese interesante periodo y contar en el reparto con un talento de la talla de Tony Leung Chiu Wai despertaron en mi bastantes ganas de verla.

¿Pero pasa la prueba Deseo, peligro?, pues si y no. Si porqué la primera parte de la película es una estupenda combinación de cine político y thriller y no porqué la segunda mitad se convierte en una historia de amor enfermizo redundante y soporífera con las continuas y famosas escenas de sexo que despertaron el morbo del espectador incluso antes de que se estrenara el film. Unas escenas, dicho de paso, que no aportan gran profundidad a la trama.

La película nos sitúa en los momentos de ocupación japonesa en China en y nos cuenta la historia de varios estudiantes chinos que huyen a Hong Kong ante dicha ocupación. Entre estos estudiantes se encuentra Wong Chia Chi (Tang Wei), joven que ingresará en la compañía de teatro debido a su atracción por Kuang Yu Min (Wang Lee-hom), y más tarder en la banda que forman estos mismos para asesinar a un colaboracionista de los japoneses, el Sr. Yee (Tony Leung Chiu Wai). Para conseguir este objetivo Chia Chi comenzará a preparar el papel de esposa de un comerciante, la señora Mak, y entablar amistad con la esposa de Yee (Joan Chen), acercándose poco a poco a él quien se verá irresistiblemente atraído por ella. Pero el ascenso de Yee provocará su traslado a Shanghái antes de poder consumar la relación y asesinarlo.

Hasta ese momento la película mantiene un ritmo alto e intenso, la obra de teatro que representan en el teatro, las partidas de Mahjong con la señora Yee y sus amigas (elemento importante en la película y que tendrán después su continuación en Shangai), la perdida de virginidad con el único miembro del grupo con experiencia sexual para preparar un posible encuentro con el Sr. Yee y toda la preparación del asesinato en Hong Kong con el clímax final en el apartamento que sirve de tapadera para los estudiantes en el que se produce la muerte violenta y áspera de uno de los personajes, momento este que cerrará la parte hongkonesa y nos trasladará a Shanghái un tiempo después.

En Shanghái Chia Chi se reencuentra con Yu Min, ahora convertido en agente de la resistencia quien le pide continuar la misión y eliminar al Sr. Yee a lo que ella accederá volviendo a entablar contacto con el matrimonio y seduciendo al marido con el que tendrá tórridos encuentros sexuales, que por otra parte han levantado polvareda y que bajo mi punto de vista son bastante prescindibles y se apoyan más en el morbo que en una autentica necesidad puesto que tanto Leung como Tang Wei consiguen con sus interpretaciones y miradas sumergirnos de lleno en sus personajes sin necesidad de añadidos superfluos. También nos encontramos con su relación nunca consumada con Yu Min que siempre ha antepuesto sus sentimientos patrióticos al amor por ella utilizándola de igual manera que la utiliza el resto del grupo y la resistencia para llegar a Yee.

Justo sería decir, por otra parte, que en esta parte de la película hay dos momentos absolutamente brillantes, la escena en el restaurante japonés con Chia Chi cantando para Yee realmente conmovedora y el momento en la joyería, cuando ella se da cuenta de que de verdad él la ama y le avisa de que se vaya antes de que atenten contra su vida lo que provocará un final amargo.

En suma una película que se queda a las puertas de ser una referencia, rodada con un sobrio estilo clásico y que cuenta como elemento más destacado con unas interpretaciones impresionantes de la joven debutante Tang Wei y sobre todo de Tony Leung Chiu Wai, uno de los mejores actores asiáticos de la actualidad.

jueves, 26 de noviembre de 2009

II Muestra de Cine Coreano: Himalaya, Where the Wind Dwelss (2008) de Jeon Soo-il y Breathless (2008) de Yang Ik-joon

Del 10 al 14 de noviembre en Madrid y el 18 y del 20 al 22 del mismo mes en Barcelona tuvo lugar la II Muestra de Cine Coreano, promovida por la embajada de la República de Corea en colaboración con Casa Asia.

Durante esta muestra se pudieron ver varias películas en las sedes de Casa Asia de Madrid y Barcelona, así como tres propuestas en cines, Himalaya, Where The Wind Dwells, Breathless y Running Turtle, exhibidas en la capital en los Golem y en la Ciudad Condal en los Méliès.

En Cine Asiático tuvimos la oportunidad de asistir a los pases de las dos primeras películas mencionadas y nos llevamos una sensación agridulce, por así decirlo una de cal y otra de arena tras ver estas dos propuestas surcoreanas, cine del que no habíamos visto muchas películas este año, por cierto.

Día 1:

La primera película fue Himalaya, Where the Wind Dwells, protagonizada por Choi Min-sik, el excepcional protagonista de Oldboy, en la que encarna a un ejecutivo surcoreano que viaja a Nepal tras la muerte de un trabajador nepalí a llevarle dinero a su familia, pero qué no se atreve a decirles que ha muerto, a partir de ahí vivirá una experiencia única y diferente en el Himalaya nepalí y descubrirá una nueva forma de vivir.

Pero si bien la propuesta parte de una base interesante no se puede decir lo mismo del desarrollo, anodino y pesado, con cierto aroma a postal barata y dedicado a glosar la maravilla de la vida contemplativa a diferencia de la jungla urbana en la que se olvida la humanidad en un frenesí continuo de idas y venidas. Esta película, pretenciosa a más no poder, hubiera dado mejor para un documental y no en una película basada prácticamente en la belleza de los paisajes montañosos que no en una historia bien desarrollada, con tan sólo detalles insertados de vez en cuando pero que no hilvanan una propuesta que hace aguas por todas partes.

Día 2:

La segunda y última película que vimos en la Muestra al día siguiente fue Breathless, del debutante (como director) Yang ik-joon, y ganadora de varios premios, incluido el Durian de Oro del pasado Festival de Cine Asiático de Barcelona (BAFF), una historia dura y desgarradora protagonizada por él mismo como Sang-hoon, un hombre atormentado por su padre, al que considera responsable de la muerte de su madre, el mismo padre que acuchilló a su hermana aquella noche fatal.

Sang-hoon se gana la vida como matón, cobrando las deudas de la gente acudiendo a su casa y empleando la violencia cuando es necesario, siendo el mejor en su trabajo dado su carácter tendente a esa violencia, único momento en el qué se siente vivo. Pero todo empieza a cambiar cuando conoce a Yeon-hue, una joven estudiante con la que un encuentro casual derivará en una estrecha y compleja relación entre dos almas en el fondo semejantes.

Breathless es una película dura, prácticamente sin concesiones, de una violencia real, dura, seca, nada atractiva a ojos del espectador y transitada por senderos oscuros derivados del trauma ocurrido hace años y que ha dejado hondas huellas en el protagonista y en sus relaciones, con su hermana, su mejor amigo (para el que trabaja) o su propio padre, al que pega palizas constantemente para tratar de exorcizar esos demonios que le persiguen toda la vida. Por su parte, Yeon-hue vive una situación parecida con un padre desequilibrado y un hermano egoísta y que será una de las claves del film, marcado por la violencia familiar.

Bien dirigida para ser una ópera prima, aunque con algunos defectos de principiante, sin duda el plato fuerte son las interpretaciones del propio Yang ik-joon, y sobre todo el resto Kim Kkot-bi, impresionante en su papel de Yeon-hue y que construye un personaje tan interesante que por si solo merecería ver la película.

Lamentablemente, por motivos de tiempo no pudimos ver la otra película en cine, Running Turtle, aunque esperamos rescatarla en otro formato algún día. Felicitar a la embajada coreana y a Casa Asia por esta iniciativa y esperamos que en años venideros la muestra crezca más y más para darle al cine coreano la dimensión que merece, sobre todo en un país como el nuestro, en el qué por desgracia las propuestas que nos llegan de aquella zona del mundo son muy escasas.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Festival de Sitges 2009: Accident (2009) de Soi Cheang



Con Accident terminamos el repaso de las películas que pudimos ver en el pasado Festival de Sitges, la falta de tiempo y otros motivos que no vienen al caso impidieron ver más propuestas de cine asiático en particular y de todo tipo en general, haciendo imposible ver, por ejemplo, la nueva película del maestro Johnnie To, Vengeance.

Pero si bien no pudimos ver esta última si que pudimos hacerlo con Accident, dirigida por Soi Cheang, ya presente hace tres años en el festival con la descarnada y ultraviolenta Dog Bite Dog, una atractiva propuesta que se echaba a perder en su último tramo. Accident es una producción de la Milkyway, la productora creada por Johnnie To, que aquí ejerce tareas de productor unicamente.

La película, de corta duración, tan sólo 85 minutos, versa sobre un cuarteto de asesinos profesionales, pero a diferencia de otras propuestas sobre el tema ellos se dedican a matar a gente simulando accidentes perfectamente planificados. Pero cuando un asesinato acaba mal provocando la muerte ¿también accidental? de uno de ellos, todo se comienza a torcer, volviendo al Cerebro de la banda (interpretado por Louis Koo) paranoico hasta el extremo de creer que les intentan hacer lo mismo a ellos, por lo qué buscará al que cree responsable para matarlo.

Desarrollada la acción en un microcosmos, la Hong Kong de pequeñas callejuelas donde puede pasar de todo, y marca de la casa Milkyway, y donde además todo está planificado hasta el milímetro, el resultado es más que aceptable aunque sin llegar a la perfección. Quizás un mayor metraje hubiera sido más adecuado, aunque en esta ocasión el final no desmerece al conjunto como si sucedía en la antes mentada Dog Bite Dog.

En el plano interpretativo, dos habituales de la casa, Louis Koo y Richie Ren manejan perfectamente a sus personajes, aunque Koo es el protagonista casi absoluto de la película, la presencia de Ren da vigor a la última parte de la cinta. Del resto, como es habitual, cumplen de manera sobrada, tanto el veterano Stanley Fung como Michelle Ye, y el omnipresente Lam Suet, al que habría que dedicarle un próximo artículo.

Aunque ya hemos terminado con las películas vistas en Sitges, en los próximos días hablaremos de las dos películas que hemos visto en la 2ª Muestra de Cine Coreano en Barcelona, Himalaya y Breathless.

martes, 20 de octubre de 2009

Reseña: The Mission/Exiled



En 1999 vio la luz una de las películas más representativas de Johnnie To, The Mission, una historia en la cual cinco miembros de los bajos fondos se reúnen en un grupo con el objetivo de proteger a un jefe criminal amenazado de muerte por una banda rival.

La película empieza en situación, el jefe escapa por los pelos de una emboscada en un restaurante preparada para acabar con su vida, una escena opresiva y angustiosa que sirve como presentación y que nos emplazará a la aparición del gran Simon Yam, que se encargará de reclutar a los hombres que tendrán esa dura misión, Curtis (Anthony Wong Chau-Sang) que regenta una peluquería de lujo, Roy (Francis Ng) y el joven Shin (Jackie Lui), Mike (Roy Cheung) y James (Lam Suet), viejo conocido de Curtis.



Dejando de lado la acción, la película se articula en las relaciones que se van estableciendo entre los cinco protagonistas, obligados a convivir juntos durante el tiempo que dure su misión lo que provocará tensiones, especialmente entre Curtis y Roy, los dos lideres del grupo y con caracteres completamente opuestos pero a la sazón complementarios y que pasará por el momento más tenso en el clímax de la película cuando Frank (Simon Yam) ordena a Curtis asesinar a Shin tras haber mantenido un affaire con la esposa del jefe y los miembros del grupo tomen bando por una u otra opción.



Sin duda, las interpretaciones de los actores principales son gran parte de culpa del éxito de la propuesta, ya que un tiempo reducido consiguen desarrollar los personajes de manera ejemplar, personajes, que como he dicho antes, se complementan de manera perfecta hasta el final.

Volviendo atrás y hablando de la acción podemos encontrar varias dignas de mención, la escena del asalto o la encerrona con francotiradores, pero si alguna destaca es sin duda la del centro comercial, planificada y rodada de manera ejemplar, dando muestras Johnnie To de lo que estaba por venir y ayudando a reanimar a un cine de Hong Kong en bajos momentos debilitada por la huida a Occidente de sus grandes referentes, John Woo, Tsui Hark y Ringo Lam.



Siete años después, en 2006, Johnnie To fabricó dos continuaciones, la continuación de su historia sobre las triadas, Election 2, y Exiled, una especie de secuela de The Mission, si bien los nombres de los personajes aparecen cambiados, en esencia siguen siendo los mismos. Igual que sucedía en la mencionada Election los temas políticos hacen acto de presencia ya qué la película se desarrolla a finales de 1999, horas antes de qué la República Popular China recuperará su soberanía sobre la ex-colonia portuguesa de Macao, lugar donde se desarrolla la historia. Éste hecho simbólico tendría su pequeña repercusión en la película en su recta final. Siguiendo con el tema político, las identidades se diluyen, si no, basta con escuchar la conversación entre Fay y Keung (estupendo La Ka-tung), en la que éste rechaza tratar con Fay por ser extranjero (de Hong Kong) a lo que el Tío Fortune (Tam Ping-Man) le replica que todos son chinos.



En Exiled, Johnnie To nos presenta a los personajes encarnados por Anthony Wong y Lam Suet en Macao para asesinar al fugitivo Wo (Nick Cheung) por orden del Jefe Fay (Simon Yam) y a los encarnados por Francis Ng y Roy Cheung para evitarlo, el reencuentro entre los cinco (en este caso siete ya que Wo se ha casado y tiene un niño) volverá a unir lazos entre los personajes incapaces de nuevo de asesinar a uno de sus camaradas de armas, a uno de sus hermanos, pero la tragedia acabará golpeando sus vidas tras aceptar un trabajo para conseguir el dinero necesario para poder huir.



Para esta película To volvió a reunir prácticamente al reparto original de The Mission, incluido Simon Yam en un papel más histriónico y malvado qué el encarnado en la precedente. La única ausencia sería la de de Jackie Lui sustituido en esta por Nick Cheung, uno de los habituales del director hongkonés en los últimos tiempos.

Más allá de estos pequeños detalles la película se articula como un autentico homenaje al cine de Sergio Leone, Sam Peckinpah y sus coetáneos, un autentico western contemporáneo con profusión de escenas violentas y duelos a punta de pistola y en el que este moderno grupo salvaje irá al duelo final sin importarle su destino. El honor y la venganza les hará arriesgar la vida a pesar de poder haber huido evitando complicaciones en un desenlace espectacular con una lata de Red Bull como involuntaria protagonista mientras al mismo tiempo transcurre la antes mencionada transferencia de soberanía, todo cambia para seguir igual.

sábado, 3 de octubre de 2009

Reseña: La linterna roja




La Linterna roja fue, en su momento, la quinta película que vi del director chino Zhang Yimou, tras su trilogía épica, formada por Hero, La Casa de las Dagas Voladoras y La Maldición de la Flor Dorada, además de ¡Vivir!. Sin tratar de desmerecer su trilogía fastuosa, La Linterna Roja (y ¡Vivir!) tiene mucho más cine que todas ellas, y no porque sean malas películas, al contrario, sino porqué ésta que nos ocupa ahora tiene una fuerza prodigiosa, un sabor a aquel cine que vino a finales de los ochenta y principios de los noventa de distintas partes del mundo, más concretamente desde Asia, y, que no supimos valorar en su momento en el sentido que requería salvo contadas excepciones por parte de unos cuantos, verdaderos pioneros de conocer nuevas maneras de contar las historias sin importarles la procedencia sino la calidad de las mismas.

Nominada al Oscar a la mejor película de habla no inglesa en 1992, es una película ambientada en los años 20, con una China dividida y gobernada por señores feudales. Gong Li, musa y amante del director por aquella época, pese a él estar casado, da vida a Songlian, una preciosa joven que se ve obligada a dejar la Universidad y casarse con un hombre rico para ayudar a su familia, en dificultades desde la muerte de su padre. Precisamente la escena que abre la película antes de los títulos nos brinda una bella y emotiva escena con la actriz china hablando con su madre, y cuando al terminar la conversación vemos lágrimas cayendo por su bonito rostro, uno se da cuenta de que la película tiene un embrujo especial capaz de atrapar al espectador dispuesto a entrar en ese mundo.

Continuando con la historia, Chen, el marido, está casado con otras tres mujeres y cuando ella llega se verá inmersa en una competición entre ellas en la que no dejará de participar ya que todas quieren recibir atenciones del marido, además de un excepcional masaje y la posibilidad de elegir la comida al día siguiente para la esposa que él elija mediante la colocación de una gran linterna roja delante de la puerta, un rito que se repite cada noche. Los celos, las manipulaciones y las envidias serán el eje central de la película que viviremos a través de Songlian en su fascinante viaje por ese microcosmos tan humano. Se ha dicho, es más, se han escrito ríos de tinta sobre la crítica soterrada del director chino sobre la dictadura comunista, haciendo una analogía con la historia contada en la película. ¿Quién sabe?, lo cierto es que atendiendo a la filmografía de Zhang podría ser cierto, puesto que en aquella época su cine era más crítico y distaba mucho del director interesante que sigue siendo, pero sometido a la autoridad hoy en día.

Como apunte final, uno de los productores ejecutivos de la película es el reputado director taiwanés (nacido en China continental) Hou Hsiao-Hsien, autor de Flores de Shangai y Millennium Mambo, entre muchas otras conocidas películas.

jueves, 1 de octubre de 2009

Reseña: Eye in the Sky




Cuando se habla del cine de Johnnie To se tiende, en muchas ocasiones y de manera injusta, a olvidar la labor de sus guionistas, un reducido grupo de hombres que efectúa su trabajo de manera impecable rozando la perfección en determinados momentos y parte importante del éxito de las películas. Uno de esos hombres es Yau Nai-Hoi, que con esta película se lanza a la dirección, bajo eso sí, el amparo de To y su Milkiway.

Para su opera prima, Yau se sumerge en la tarea de realizar también el guión junto a otro peso pesado de la productora, Au Kin-Yee, demostrando el dominio que tienen del tempo narrativo de una producción de estas características. Un thriller que, sin embargo, huye de grandiosas escenas de acción y está más centrado en explorar las reacciones de los personajes principales, circunstancia que ya habían tocado en películas precedentes. También se nota una segura dirección, inusual para un debutante y con las lógicas influencias de To, no en vano se notan los años colaborando.



Uno de los platos fuertes es la posibilidad de volver a ver frente a frente a dos de los más grandes actores de Hong Kong, Simon Yam y Tony Leung Ka-Fai tras su anterior participación en Election, en la que saltaron chispas, en la pantalla, claro. Aquí los personajes no tienen entre si esos momentos tan intensos de aquella pero tampoco era ese el objetivo de la película.

En cuanto a la trama, Yam es un policía veterano de una unidad especial que se encarga de la instrucción de una joven novata a la que apoda Cerdita, mientras se ven envueltos en la investigación del robo de un joyería en el centro de Hong Kong. Ese robo está comandado por Chan (Leung), y junto al caso del secuestro de un niño serán los objetivos de los policías, que verán como las historias se entrecruzan en ese microcosmos que es Hong Kong confluyendo todos los personajes en un final que podría describirse como justicia poética, sin obviar la evolución natural de los personajes durante todo el metraje.



Para su debut, Yau no solo ha contado con Yam y Leung sino también con un heterogéneo reparto con gente como Maggie Siu, Cheung Sui-Fai o Lam Suet y la debutante en cine Kate Tsui, quien me ha recordado a una joven Maggie Cheung y que no demuestra su inexperiencia cinematográfica.

Eye on the Sky nos devuelve ese thriller preocupado por los personajes con una duración ajustada, de hora y media, pero intensa demostrando que aún en Hong Kong se pueden hacer propuestas interesantes como en otras épocas.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Reseña: Conspiración criminal (The Big Heat)



Desde hace unos pocos años Johnnie To es una referencia en el cine llegado de Hong Kong, sus películas han alcanzado el estatus de culto aunque rara vez han asomado la nariz más allá de festivales o canales alternativos como las descargas con programas de intercambio de archivos, de hecho en España tan sólo se han estrenado en cines su díptico sobre las triadas, Election y Election 2 y editado en formato doméstico un puñado de ellas: Breaking News, PTU, Fulltime Killer, y las dos partes de Heroic Trio y Running Out of Time.

Pero la carrera de Johnnie To es larga y prolífica, curtido en el medio televisivo debutó en el cine en el año 1980 con The Enigmatic Case aunque luego no volvió a dirigir en varios años. En 1988 dirigió junto a Andrew Kam The Big Heat, una producción en plena fiebre del heroic bloodshed popularizado por John Woo,Tsui Hark (productor del film) o Ringo Lam con Chow Yun-Fat como cabeza visible de la interpretación de dichas obras y que nos llegó a España en los noventa en formato VHS con el título de Conspiración criminal.

Discernir sobre la autoría de la película es una difícil tarea, ¿es de Andrew Kam, de Johnnie To, de Tsui Hark, productor y director cuando el proyecto ya se había escapado de las manos, de todos o de ninguno?, lo que si que es cierto es qué salvo momentos aislados no se puede uno comprometer a decir que es una producción de Johnnie To sin saberlo de antemano, violenta hasta la extenuación, de hecho la película comienza con una mano taladrada en primer plano, aparece también uno de los rasgos identificativos del cine hongkonés de los ochenta y primeros noventa, el compañerismo fraternal entre hombres, aquí en su máximo esplendor en la relación entre uno de los hombres del Inspector Wong y el policía malayo, pasando de pelearse a preocuparse del otro en momentos peligrosos, así como el recuerdo del policía / amigo del mismo Wong asesinado por el villano del film.

Waipong Wong, interpretado de manera excepcional por Waise Lee, es el hilo conductor de la película, policía que comienza a tener un problema de salud que le conducirá a la retirada prematura, cosa que intentará evitar por cuanto tiene que detener al criminal asesino de su excompañero y amigo cueste lo que cueste, evitando los sobornos y sin escatimar la fuerza que le sea necesaria, en varias ocasiones extrema, como se puede ver en el segmento del hospital y más concretamente en el ascensor.

Tampoco exenta se encuentra la película de una lectura política, a menos de diez años para la devolución de Hong Kong a China los criminales se esfuerzan en encontrar la forma de ir cambiando su manera de hacer los negocios en la colonia ante el miedo del regreso a China y la política menos permisiva del régimen de Pekín. Ésta reflexión, que se venia dando en el cine de Hong Kong pensando en la llegada de la censura igual que en la China Continental, no llegó a producirse, al menos de manera tan clara como temían los cineastas hongkoneses que introducían de manera subyacente esta premisa en muchos de los films de aquella época.

Volviendo al tema del protagonista, en esta ocasión se optó, ignoro si de manera consciente o no, por no cargar el peso de la cinta en una superestrella del genero como Chow Yun-Fat, pero si es cierto que el policía malayo tiene un parecido más que razonable al arquetipo interpretado por Chow, físicamente idéntico, todo el metraje mantiene puestas las gafas de sol y el aire chulesco que popularizó el famoso actor.

Llegados a este punto creo qué los puntos más flacos son un guión falto de consistencia en algunos tramos, quizá afectado por lo caótico del rodaje o la falta de carisma de los villanos. De todas maneras suple todas sus carencias con una acción y un ritmo trepidante de una serie de películas que marcaron una época en la entonces colonia británica, dando a conocer internacionalmente una nueva época dorada del cine hongkonés tras el cine de artes marciales de los Shaw Brothers o la Golden Harvest.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Reseña: Sparrow



Sparrow es una refrescante película sobre cuatro carteristas de Hong Kong que se verán envueltos en un problemático enredo causado al encontrarse con la bella Chun Lei (Kelly Lin), pareja de un criminal de más alto nivel y que utiliza al grupo para librarse de él y recuperar su pasaporte para volver a su China continental natal.



La película trata sobre el anhelo y deseo de libertad, de volar libre al fin y al cabo. Un canto de amor a una ciudad por parte de un director que le ha sacado más partido que cualquier otro, alejado de la imagen de postal turística, con sus estrechas callejuelas, el latir diario y a los contrastes entre las antiguas tradiciones chinas y la modernidad apabullante de origen occidental.



Pensada en principio como un musical, la película ofrece una visión romántica de esos cuatro carteristas, amigos al fin y al cabo, que cada uno a su manera se irán rindiendo a los encantos de la bella y sufriendo las consecuencias de ello. Todo ello para llegar a la escena cumbre de la película, la escena de los paraguas bajo la lluvia, rodada de una manera tan eficiente como poética, manifestando la buena manera de To para la coreografía, alejado de sus películas de acción y comedias románticas.



Como es habitual, en Sparrow participan un buen número de actores habituales en las producciones de To y la Milkiway, con Simon Yam como cabeza de cartel y prolongación del director retratando la ciudad con su cámara fotográfica y viajando con su vetusta bicicleta. Junto a él tenemos a Lam Ka Tung, Kelly Lin o el imprescindible Lam. Eso sí, en esta ocasión, el guión no corre a cargo de ninguno de los habituales de la productora, sino en dos novatos, en el sentido de ser la primera vez que trabajan con el director, Chan Kin Chung y Fung Chi Keung.