martes, 23 de mayo de 2017

El éxito cinematográfico del año en China y Hong Kong se estrenará en el Festival Nits





El Festival Nits de cinema oriental de Vic (18-23 de julio) ofrecerá la premiere estatal de Shock Wave (Herman Yau, 2017), un thriller espectacular que ha sido éxito de taquilla en China y Hong Kong arrebatando la primera posición en el ranquin de recaudaciones a Fast & Furious 8.

Este filme se añade a los dos títulos previamente anunciados: The Posterist (Hui See-Wai, 2016) y Vampire Cleanup Department (Yan Pak Wing y Chiu Sin Hang, 2016), dentro de la Sección Oficial del certamen.
The Posterist es un documental sobre Yuen Tai-Yung, ilustrador de algunos de los carteles más míticos de la historia del cine de Hong Kong. La ciudad de Vic acogerá al equipo artístico de la película, incluido el “posterista", que actualmente tiene 76 años y ha recibido diversos homenajes por parte de la industria de su país. Aprovechando la visita de Yuen Tai-Yung, el Festival expondrá una muestra de su trabajo.
Por otra parte, Vampire Cleanup Department supone el retorno al popular cine de vampiros chinos. Combina humor y terror en un guion ingenioso y genuino repleto de referencias al cine de este género en Hong Kong.

40 títulos, entre largometrajes y cortometrajes, completarán el programa de un festival que se consolida como referente del cine asiático en Cataluña y el resto del estado.


  El Festival completa con éxito el Verkami para publicar el libro Kung Fu Girls! Las actrices del cine de acción de Hong Kong y China 

La tercera publicación de la Biblioteca FesNits será posible gracias a las aportaciones de 134 mecenas y a la colaboración del Hong Kong Trade and Economic Office de Bruselas.

Kung Fu Girls! Las actrices del cine de acción de Hong Kong y China, escrito por Domingo López y Jorge Endrino, será el primer libro dedicado exclusivamente a las mujeres en el cine de artes marciales. Esta publicación, imprescindible para los amantes del género, incluirá el contexto histórico, una guía de películas, una galería con las actrices más destacadas e ilustraciones originales del dibujante Toni Benages.

 



La mujer, protagonista de esta edición

Junto a la publicación del libro, el Festival Nits dedicará una retrospectiva a las protagonistas femeninas del cine de acción chino y cantonés.

Mientras que en los filmes de acción occidentales las mujeres han quedado siempre relegadas a papeles secundarios, en China y Hong Kong actrices como Moon Lee, Sharon Yeung Pan-Pan, Michelle Yeoh, Kara Hui, Maggie Q, Cheng Pei-Pei, Angela Mao o Mandy Ho se han convertido en grandes estrellas del género con filmes estrenados y reeditados en el mercado internacional.

La retrospectiva incluye títulos tan emblemáticos como Yes, Madam (Ultra Force 2), My Young Auntie (Las garras de la tigresa), Iron Angels, Naked Weapon o los documentales Dragon Girls! Les amazones pop asiatiques de Yves Montmayeur y The Beauties of the Shaw Studios, un viaje a los viejos tiempos del cine de Hong Kong a través de las intérpretes más destacadas de este estudio.

Este homenaje a las mujeres de acción continuará más allá del Festival, con sesiones de cine que tendrán lugar en el Instituto Confucio de Barcelona después del verano.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Casa Asia Film Festival 2016

Del 4 al 13 de noviembre se celebró en Barcelona la cuarta edición del Casa Asia Film Festival, que nos volvió a traer una serie de películas, en su mayoría, difíciles de ver en nuestras pantallas. Éste año, además, tuve el honor de ser jurado de la sección Panorama, siendo ésta una experiencia muy gratificante. En este post reseñaré las cinco películas que me han parecido lo mejor del festival, todas ellas muy interesantes y variadas, pero antes el palmarés de la Sección Oficial a concurso y la Sección Panorama:

-Sección oficial (Briccio Santos, Cho Young-jung, Haris Sulong, Turku Mona Riza, Jevons Au y Mike  
  Hostench)

Mejor película: Mina Walking (Afganistán, 2015)
Mejor director: Bahram Ark por Coldness (Irán, 2015)
Mejor guión: Kiyoshi Kurosawa y Takashi Ujita por Journey to the Shore (Japón, 2015)
Mejor fotografía: Guo Daming por Paths of the Shoul (China, 2015)

Sección Panorama (Àlex Murrull, David Blanco, Elena Neira, Sherman Ong y John Prskalo)

Mejor película: The Throne (Corea del Sur, 2014)
Mejor director: Ariel Kleiman por Partisan (Australia, 2015)
Mejor guión: Pourya Azarbayjani por Tajrish… An Unfinished Story (Irán, 2015)
Mención especial: Zhol (Kazajistán, 2014)



En el quinto puesto encontramos a Partisan, original propuesta llegada desde la antípodas que nos cuenta la historia de un niño a simple vista como los demás, pero que en realidad es un asesino entrenado por su padre, interpretado de manera sobria por Vincent Cassel. Rodeado de una familia “perfecta” en un lugar paradisíaco, cuando el niño comienza a tener dudas todo empieza a tambalearse desvelando una frágil estructura en ese lugar ideal. Ell principal problema de la película llega aproximadamente a mitad del metraje, cuando empieza a repetirse y da la sensación de no saber lconservar la originalidad. Aúnque siendo positivo, tanto las interpretaciones como el buen hacer tras la cámara de Ariel Kleiman, quién gano con justicia el premio a Mejor Director de la Sección Panorama lo mantienen todo dentro de unos buenos parámetros.

Desde Corea del Sur llegaba The Throne al cuarto puesto, y que a la postre fue ganadora del premio a Mejor Película de la Sección Panorama. Planteada  como una tragedia, nos cuenta la historia de un rey al que su hijo decepciona constantemente, al no aprender las enseñanzas confucionistas y dedicarse a beber y divertirse. Una noche, al intentar asesinar a su padre, éste le encierra en una gran caja de arroz hasta el día de su muerte. Narrada con numerosos flashbacks, y con las relaciones como hilo de fondo, nos muestra la vanidad humana y la debilidad inherente a nuestra condición. Un padre que desprecia a su hijo por no ser capaz de convertirse en el heredero que desea, y un hijo que odia a su padre, del que solo quería su amor y no consiguiendo más que repulsa. Song Kang-ho está, como es habitual, estupendo en su papel, al que acompaña una gran fotografía.

La tercera propuesta en el ranking es Beautiful 2016, en realidad cuatro cortometrajes reunidos para el festival internacional de cine de Hong Kong, conserva el rasgo principal de las antologías, la irregularidad.

En la primera historia, Somewhere in Kamakura, un Hideo Nakata de capa caída nos habla de una historia de amor juvenil que vuelve en la vejez por medio de una carta. No es  de lo peor del director en los últimos años, pero tampoco aporta nada nuevo.

La segunda historia, Dama Wang Who Lives on Happiness Avenue, dirigida por el taiwanés Alec Su, está narrada desde el punto de vista documental y sigue a una mujer china de mediana edad y viuda con su rutina habitual y ese tono entre kitsch y decadente de la China contemporánea. Curiosa pero insuficiente.
Ya en  la tercera historia, One Day in Our Lives of …, nos encontramos con más calidad aunque no exenta de cierta autocomplacencia. Dirigida por el reconocido, Stankley Kwan, su buen hacer, el dibujo de personajes, la nostalgia hacia unos tiempos que no volverán en Hong Kong y los homenajes consiguen hacernos olvidar  los puntos flacos.

Y para el final lo mejor con The Hedonists, de Jia Zhangke, uno de los directores chinos actuales más famosos fuera de sus fronteras,  que aprovecha de nuevo para golpear esa China de rápido desarrollo y corta memoria, con un humor muy adecuado para la ocasión, a través de la historia de tres amigos que son despedidos a la vez de su trabajo y tras varias entrevistas conjuntas acaban en un parque temático que recrea la China imperial.

La medalla de plata corresponde a otra propuesta coreana, Assassination, o Asesinos en su edición en formato doméstico en España. Suele ser extraño que películas de una temática similar o ambientadas en la misma época consigan parecernos interesantes o más que interesantes. Eso es lo que ha sucedido reciéntemente en Corea con The Handmaiden (La doncella), The Age of Shadows o ésta misma Assassination, todas ellas ambientadas en la Corea ocupada por Japón, si bien no todas lo utilizan como clave del relato o de la misma manera. En esta ocasión un grupo de independentistas coreanos se verán inmersos en un entramado de traiciones y dobles identidades en su camino hacia el asesinato de uno de los altos cargos japoneses destinados en la península coreana. Contra todo pronóstico la película funciona muy bien y con un gran dinamismo, se convierte en la mejor película de Choi Dong-hoon hasta la fecha

Y como mejor película del festival teníamos otra antología, en este caso procedente de la ciudad-estado de Singapur que en 2015 celebró los 50 años de su creación como nación. Por ello se puso en marcha este proyecto dirigido por los realizadores más reconocidos del país. 7 Letters explora la identidad nacional entre la nostalgia de las tradiciones del pasado, la modernización a marchas forzadas y el trauma que subyace, en cierto modo, de la separación de Malasia.

El encargado de abrir la película es Eric Khoo, que con Cinema y a partir de la mirada de un anciano exproductor de cine nos devuelve a los años 50, tiempos de unidad que se reflejan en los miembros del equipo técnico, artístico y de producción y que vuelven a reunirse décadas después. Una mirada que vira de la melancolía a la alegría y en la que chinos, indios y malayos trabajan codo con codo sin distinción.
En The Girl, dirigido por Jack Neo, nos adentramos en el terreno del amor juvenil destinado a romperse, y que aprovecha para mostrar las diferencias lingüísticas entre los grupos de chinos singapurenses y la incapacidad de entenderse.

K. Rajogopal nos muestra en The Flame, el conflicto entre una familia de origen indio cuando en la víspera de la retirada británica de Singapur reciben la ciudadanía británica. Mientras el padre aboga por irse, el hijo y la esposa embarazada de éste se niegan ya que están en su hogar. Una historia de autoafirmación nacional y de rechazo al colonialismo.

Royston Tan ofrece en Bunga Sayang y en modo de comedia la relación que se crea entre un niño chino y su vecina malaya cuando él tiene que utilizar la ducha de ella al tener el agua cortada. Amable, sensible y entrañable, a pesar de no entenderse por diferencias idiomáticas, una canción les hará crear un vínculo perdurable.

El mejor de los fragmentos, Pinneaple Town, hace referencia a la pequeña ciudad malasia de Pekan Nanas. Una mujer busca a la madre biológica de su hija recién adoptada, cruzando la frontera entre dos países que una vez fueron uno, sin poder conseguirlo. La escena del restaurante de carretera es  dura y a la vez cálida, estando resuelta de manera magistral por Tan Pin Pin en su primera aproximación a una obra de ficción.

En Parting, de Boo Junfeng, un anciano malayo regresa a Singapur en busca de su primer amor y acaba volviendo a la estación de tren Tanjong Pagar, testigo de su separación, que verá recreada en un rodaje que tiene lugar allí mismo en un ejercicio de metacine. De nuevo la separación, uno de los ejes de la película, deja un poso amargo.

Grandma Positioning System (GPS), de Kelvin Tong, se centra en una familia que tiene que pasar la frontera para rendir homenaje a la tumba del patriarca. Tres generaciones en conflicto; la abuela enseñando el camino hasta la nueva casa al espíritu del esposo,  su hijo solo preocupado por los negocios o la nieta por divertirse con sus amigos. Emotiva y divertida, un broche de oro para una de las películas de episodios más equilibrada que he visto en los últimos tiempos.



lunes, 14 de noviembre de 2016

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016 - 5ª parte

Tras The Dirties, también grabada en el formato del falso documental, Mat Johnson, en su segunda película, se atreve con algo más grande, Operation Avalanche, una fábula conspiranoica. Unos agentes federales son asignados para encontrar a un espía soviético infiltrado en la NASA en plena guerra fría, pero a medida que investigan van descubriendo secretos que llegan a otro nivel. Planteada al principio en tono de farsa y comedia, sobre todo con Johnson en ese papel de agente del FBI bromista, poco a poco se va convirtiéndo en un thriller que, milagrosamente, supera el formato. Y es que Johnson ha demostrado en sus dos películas hasta la fecha que los recursos narrativos limitados del mockumentary se pueden suplir con la imaginación y buen uso de la cámara.

Esperaba con ganas The Neon Demon, la última película del gran Nicolas Winding Refn tras la impresionante Drive y la estupenda Sólo Dios perdona. La decepción fue mayúscula al encontrarme una película vacía a mayor gloria de la (supuesta) belleza y planos estilísticamente logrados. Porque sí, The Neon  Demon es una maravilla visual, pero es simple carcasa, adolece de lo que critica y la radicalización del director hacia el poder de la imagen dinamita la propuesta. De hecho no consigue ni convencerme la ambientación en Los Angeles, probablemente la ciudad más cinematográfica del planeta, para lo bueno y lo malo.

El nuevo trabajo de Amat Escalante, La región salvaje, es algo desconcertante. Mezclando el cine de autor que practica el director con una trama de ciencia ficción sexualizada, nos introduce en la historia de un matrimonio, en el que el marido engaña a su esposa con el hermano de ésta. Por otro lado, una mujer mantiene relaciones sexuales con un extraterrestre con forma de pulpo. Los caminos de estos personajes se cruzan, con el asesinato de uno de ellos en medio, y el extraterrestre no discriminando a nadie a la hora de copular. Claro, si este argumento tan estrambótico fuera dirigido o interpretado por algún director más comercial sería tildado de muchas cosas y pocas bonitas, pero como lo es por Escalante, ya tenemos una gran película que llevarnos a la boca. En fin, realmente siendo sinceros la película no es horrible y tiene su punto de interés pero dista mucho de ser destacable.



A pesar de no ser un gran amante del cine independiente estadounidense si admito que dentro del movimiento se pueden encontrar películas muy interesantes e incluso grandes joyas. En el caso de Swiss Army Man tenemos un ejemplo de lo primero. Partiendo de una historia absurda acabamos encontrándo una reflexión sobre la soledad, la amistad, la perdida e incluso la muerte. Un naufrago encuentra un cadaver en descomposición que pierde aire por sus orificios, lo que aprovechará para poder dejar la isla como si llevara un fueraborda. Buscando la civilización la amistad entre ambos seres irá creciendo, no sin tener ciertos altibajos. Surrealista, divertida, tierna y dura, Swiss Army Man no es perfecta pero sinceramente, tampoco le hacía falta.

Una mujer mayor, Louise, se queda atrapada en una ciudad costera tras la salida del último tren. Con el tiempo empeorándo rápidamente, Louise encuentra fuerzas de flaqueza para sobrevivir hasta la llegada del próximo verano. Louise en hiver es una película amable, optimista, de una persona que aprovecha la adversidad para vivir una vida sencilla mientras se alimenta de sus recuerdos.  Alejada en cierta manera del espíritu del festival ( como tantas otras, es verdad), si que es una película perfecta para relajar la mente y pasar un rato agradable.


La carrera de Denis Villeneuve ha ido creciendo de una manera espectacular desde el estreno de Incendies en 2010, que le abrió el camino al reconocimiento internacional. Arrival, su última película hasta que el año que viene se estrene la secuela de Blade Runner, se ha convertido por méritos propios en una de las películas de 2016, y si bien creo que es una gran película, y la segunda en mi ranking particular del director, también creo que ha sido demasiado magnificada. Probablemente se deba a mi propia visión de Villeneuve, a quién considero un gran director pero no el genial director que se dice. En el caso que nos ocupa, Arrival si que puede considerarse una película bien hilvanada, interpretada y ambientada pero corre el riesgo de en un segundo visionado perder esas características, además de un tono dramático que podría considerarse excesivo, pero que por fortuna no traspasa esa linea. Una película que no dejará indiferente y una experiencia que todo cinéfilo debe vivir.

Si Stake Land ya flirteaba con el sopor en un apocalíptico mundo infestado de vampiros, su secuela The Stakelander, su secuela, ya sin Jim Mickle pero con el mismo guionista y protagonistas, se abraza al aburrimiento más extremo e incomprensible. Una película puede ser lenta y ser una gran película. El problema es cuando la película es lenta para intentar parecer buena y lo usa además como maniobra para lastrar la falta de un guión consistente y rellenar metraje. Si hay una tercera parte lo más probable es que no pase absolutamente nada e inserten escenas de batallas o luchas contra vampiros en medio para parecer que sí. 


Poco se puede decir de Yoga Hosers y desde luego nada positivo. Tras la ya irregular Tusk, aquí nos encontramos con la más absoluta de las chapuzas de un director que nunca he considerado destacable en lineas generales, pero que cuenta con algunas buenas películas en su haber. Protagonizada por su hija, Harley Quinn , y la de Johnny Depp, Lily-Rose, quienes ya aparecian en la anterior en los mismos roles, la patética historia simplemente se las lleva por delante por mucha voluntad que pongan. Además de que mientras la hija de Depp se defiende, la de Smith es insulsa como actriz. Como colofón Depp repite su papel de Guy Lapointe, patético personaje que en esta película, y a diferencia de Tusk, ya no tiene acento quebequense. Otra más para un engendro que conviene olvidar cuanto antes.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016 - 4ª parte


Bill Plympton es otro viejo conocido del festival al que acude como siempre con su simpatía y una maleta llena de dibujos y DVD's para vender. Revengeance, a cuatro manos con Jim Lujan, se aleja algo de su universo habitual y nos trae una historia detectivesca y con ribetes políticos, al estilo de la animación undeground de los setenta estadounidense. Si bien funciona durante los primeros minutos, acaba derivando hacia un simple cliché alargado, con pequeños detalles destacables insertados a lo largo de la trama.

Cambio de tercio para Ti West con In a Valley of Violence, dejando su habitual aproximación al cine de terror para pasar al western. Un taciturno vaquero llega al pueblo equivocado, controlado por el sheriff local. Tras un incidente con el díscolo hijo del sheriff, el vaquero es expulsado del pueblo, pero es alcanzado y asaltado por el hijo y sus secuaces quienes matan a su perra y creen haber hecho lo mismo con él. A partir de ese momento el vaquero buscará venganza y asistiremos al típico desarrollo de este tipo de películas, con algo de salvajismo y un humor muy extraño, aderezado por una música no del todo adecuada para el tono de la película. Bastante denostada en Sitges, sin duda se trata de un producto para pasar el rato pero que no será recordado dentro de la filmografía del director. Lo mejor: la composión de John Travolta.


Otro de los fetiches del festival desde hace unos años es Rob Zombie, que también estaba invitado. 31 era una de las películas más esperadas del festival, sobre todo para los seguidores del cantante y director, pero que pasó con más pena que gloria en el global. Si bien es cierto que la película no brilla por su originalidad ni por su guión, posiblemente el más flojo de la filmografía de Zombie, nos encontramos con un producto muy entretenido y directo a la yugular. La ambientación, los colores y los personajes -no todos bien aprovechados, por otra parte-, nos dejan al final un buen sabor de boca en esta historia de supervivencia.

En todos los festivales existe esa película que viene predecida de bastante fama y polémica por su crudeza. En ésta edición teníamos Raw (o Grave), protagonizado por una muchacha vegetariana en su primer año en la universidad, que comienza a comer carne sin freno mientras despierta a la sexualidad. Todo ello se plantea desde el extremo, junto a su compañero gay de habitación y su hermana, también estudiante de medicina como ella pero de segundo curso. Pero a pesar de ese planteamiento extremo, la película no tiene nada que no hayamos visto antes, lo que nos lleva a pensar que esos desmayos en Toronto fueron más producto de marketing que otra cosa. Analizada friamente la película es simplemente un catálogo de intetos de provocación que no aportan nada de nada y que se quedan en lo anecdótico. Otra muestra de que el cine extremo francés (y no sólo éste) ya no está en su mejor momento.



Este año se ha celebrado el 50 aniversario de Star Trek y, lógicamente, el festival de Sitges lo celebró con varias actividades y proyecciones, entre ellas la de Star Trek: La película, la que dió origen a la resurección del mito tras su cancelación una década antes. A pesar de que los planes en principio eran los de proyectar la versión normal en el Auditorio y la versión extendida en la Tramuntana, al final tan sólo se proyecto la extendida. Pese a la baja calidad de la proyección, la experiencia fue como siempre fantástica. La película, la menos Star Trek de toda la saga, pero aún así manteniendo la esencia de la misma es una gozada en todos los sentidos, tanto para el fan como para el público general. Y es que estando a los mandos Robert Wise, un solvente director que en su haber tiene varias joyas, no puede defraudar. De todas maneras me quedo con la versión "corta" y me hubiera gustado verla lucir en sus 35mm originales.

Que Dios nos perdone es el último, hasta la fecha, thriller español actual. Una corriente que se impone en los proyectos españoles, multirreferenciales pero que se hacen nuestros y, lo que es más complicado, funcionan. En esta ocasión nos acercamos a la Madrid de 2011, en plena explosión del movimiento 15-M y con la visita del Papa a la vuelta de la esquina. En dicho contexto, dos policías, Alfaro (Roberto Álamo), explosivo y violento, y Velarde (Antonio de la Torre), apocado e intuitivo, tendrán que encontrar a un asesino en serie que viola y asesina ancianas. A pesar de ser un thriller sobre asesinos en serie, lo más importante no es adivinar la identidad del asesino, sino los dos personajes principales, su manera de investigar, de vivir, con sus claroscuros. Las interpretaciones de Álamo y de la Torre elevan la película a un gran nivel, tan solo resentida por algún pequeño bache de ritmo. Una buena muestra de la buena salud del thriller patrio.



Una mujer alquila una casa alejada de la ciudad y contrata los servicios de un ocultista para que le ayude a hacer un largo ritual con el fin de hablar con su difunto hijo, pero lo que él irá descubriendo es que ella no ha sido sincero lo que convertirá el ritual en algo muy peligrosos. Esa es la premisa de A Dark Song, una cinta que naufraga por un motivo muy claro, la repetición. Si bien la película mantiene un tono bastante adecuado y se enmarca en un terror de cariz original en algunos pasajes, su estructura de ritual/discusión que se repite ciclicamente acaba bajando el nivel del conjunto y queda como un producto simplemente interesante.

Es muy difícil mantener el interés y la tensión de una película cuando el noventa por ciento de la misma se desarrolla en un escenario reducido y con pocos personajes y pese a su buena voluntad Mine se acaba desinflando en ese aspecto. tras una operación militar que no sale del todo bien un par de soldados huyen y acaban en un desierto minado. El protagonista de la historia, interpretado de manera más que correcta por Armie Hammer, pisa una de ellas y su capacidad de movimiento queda anulada, añadiéndo a eso el mantenerse de pie haciendo presión sobre el mecanismo. A merced de los lobos y el cansacio y con solo la ayuda de un habitante de la zona, sus fuerzas irán mermando hasta un final que no convence, sobre todo tras esa perdida de tensión paulatina.

Documental realizado para la televisión, Dragon Girls! Les amazones pop asiatiques, hace un repaso sobre algunas de las más importantes actrices marciales o que han participado en producciones de acción del cine asiático actual. A pesar del interés, da la sensación de que se ha hecho a base de retazos y entrevistas realizadas al azar y sin nexo común, todo ello aprovechado para dar forma a un documental que no profundiza en nada de lo que comenta, dejando un resultado más anecdótico que otra cosa.


Alemania también quiere su acción al estilo oriental y con Plan B lo consigue en cierto modo. Y es que realmente la película funciona como catálogo referencial, tanto del cine hongkonés, por poner un ejemplo, como de la acción ochentera estadounidense. Buena acción y coreografías acompañadas de un cierto carisma actoral. El problema es que debajo de ese envoltorio no aparece nada más e incluso su duración acaba por agotar dada la poca consistencia de un guión muy flojo y repleto de tópicos. Se podría decir que como tantas otras cintas de acción, y es verdad. Pero no por venir de una cinematografía poco dada a este género la trataremos de manera más condescendiente. Para ver, disfrutar, y olvidar.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016 - 3ª parte


Mucho se había hablado de Colossal, el nuevo proyecto que tenía en marcha Nacho Vigalondo, utilizando el kaiju eiga como referente. De hecho acabó siendo demandado por la Toho, productora de Godzilla, aunque al final todo acabó bien eliminando cualquier referencia al lagarto gigante y ¿quizás también ambientando una parte de la historia en Corea en lugar de Japón? Sea como fuere, al final y tras pasar por los festivales de San Sebastián y Toronto también se pudo ver en Sitges esta mezcla entre película de monstruos gigantes y comedia. El resultado es francamente aburrido, una historia que sigue todos los pasos del indie estadounidense, (y no el más inspirado) con los típicos personajes perdedores y que intenta aportar un poco de originalidad pero que acaba por cansar.


 En una época de constantes homenajes, y no todos acertados, al cine de los años ochenta, nos encontramos con Beyond the Gates, una deliciosa cinta de terror y fantasía muy digna, divertida, desenfadada y hasta con unos sorprendentes momentos gore. Con la participación de una Barbara Crampton que a sus 58 años continúa siendo una belleza, como se pudo ver in situ. Tras la muerte de su padre, dos hermanos se reencuentran para liquidar el videoclub del progenitor, pero al hallar un juego de tablero con VHS se verán inmersos en una vorágine terrorífica para nuestro deleite.


Planteada como un neowestern, Hell or High Water (Comancheria), se convirtió en una de las sorpresas del festival y a la postre en la tercera película mejor valorada de las que ví. Dos hermanos ladrones de bancos, en realidad antihéroes, se verán perseguidos por un agente de la ley (y su compañero) implacable y tozudo. La impecable construcción de personajes y el retrato que de ellos dan Ben Foster, Chris Pine (en su probablemente mejor papel hasta la fecha) y el gran Jeff Bridges, con un personaje antipático en apariencia  elevan la calidad de la película, apoyada también por una estupenda fotografía que refleja la belleza del Medio Oeste Norteamericano.

Hacer un documental sobre uno de los mejores directores de su generación es harto difícil y si bien David Lynch: The Art Life llega a ser lo suficientemente interesante para dejarse ver, se queda lejos de ser una obra imprescindible.Repasando la obra de Lynch desde su infancia hasta Cabeza borradora, debut del estadounidense en el largometraje, su ritmo lento puede llegar a cansar e incluso aburrir por momentos.



En la época que nos ha tocado vivir encontrar una película de terror que de miedo o incluso inquiete es muy complicado. En el caso que nos ocupa, la británica (de alma iraní) Under the Shadow lo consigue, teniendo incluso varios momentos de sobresalto para que el ésto escribe. Ambientada en la Teherán de la época de la guerra entre Irán e Irak, el terror cotidiano se funde con el típico del cine de fantasmas dando lugar a una atmósfera opresiva. Rodada de una manera sobria y con pulso firme, el tener lugar por completo dentro de un edificio, y especialmente en una casa, o las alusiones constantes al régimen de los ayatolás, multiplican esa sensación opresiva que padecen las protagonistas de la historia. Una de las imprescindibles del festival.

Paul Schrader, aunque a veces no lo parezca, nunca ha dejado de estar activo en su faceta de director, aunque da la sensación de que su genio ha ido menguando con el paso del tiempo. Dog Eat Dog no es una excepción a este mal, pero al menos entretiene e incluso se puede llegar a disfrutar. Quizás sea muy poco pedir al hombre que nos ha regalado obras como Hardcore, El beso de la pantera o los guiones de Yakuza y Taxi Driver, pero así están las cosas. Con un trío de protagonistas pasados de vueltas, Nicolas Cage, Willem Dafoe y Christopher Martin Cook (pese a que se le suele dejar fuera de la ecuación en favor de la fama de los otros dos) y pese a que pudiera parecer lo contrario, es una ayuda para hacerla pasable. Obra menor pero no de lo peor del festival.


Los últimos años nos han traido una moda, la de las nuevas versiones de películas reconocidas que se escudan bajo la apariencia de secuela (o precuela), siendo en realidad versiones actualizadas. Blair Witch es el último cas de esta moda. Camuflada con el título The Woods se presentó el nuevo proyecto de Adam Wingard, hasta que unos meses antes del estreno se revelaría la verdad, estábamos ante una nueva entrega de The Blair Witch Project. En esta secuela-remake el hermano pequeño de la protagonista de la original, Heather, decide volver al bosque para buscar a su hermana. A partir de ese momento veremos la misma película pero con cámaras modernas de todo tipo e incluso un dron. En general, la película es una infamia que no aporta nada al género y que duele más por venir del duo Wingard-Barrett que en los últimos años nos han regalado joyas como Tú eres el siguiente y The Guest.

En los últimos años Mike Flanagan se ha convertido en un nombre de referencia en el cine de terror. Before I Wake (Somnia. Dentro de tus sueños) ha sido mi primera aproximación al cine deldirector y debo decir que ha sido muy desafortunada. Aburrida hasta decir basta, la película pasa de una primera media hora aceptable con algunos momentos de tensión bien logrados a un resto de cinta pueril, previsible y a un final completamente lamentable, que además se ve lastrado por esa perentoria necesidad de explicarlo todo. Para ver y olvidar cuanto antes.


Como una suerte de nueva versión de El malvado Zaroff, Desierto muta de drama social, con un grupo de mexicanos intentando entrar de manera ilegal a los Estados Unidos al thriller axfisiante. Protagonizada por Gael García Bernal como uno de los mexicanos y por un Jeffrey Dean Morgan pre-Negan (aunque su personaje es tan desgraciado como éste) como un supremacista estadounidense que se dedica a matar a estos para evitar su entrada en el país, consigue ser solvente en su factura técnica y entretenida en la parte thriller pero algo maniquea y simplista en su discurso sociopolítico.

domingo, 23 de octubre de 2016

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016 - 2ª parte

Continuo con las crónicas de Sitges 2016 con la segunda crónica dedicada al cine asiático visto en el festival:

De Malasia, un país no muy prolífico en el certamen, nos llegó Interchange, una historia de asesinatos rituales bastante localista. Ambientada en una Kuala Lumpur alejada de la imagen más glamurosa con estética importada de tantos y tantos thriller anteriores su trama confusa, tanto a causa de las diferencias culturales no muy bien explicadas, como de un manejo confuso de la cámara le restan muchos enteros. La "aparición" del hombre pájaro y el final acaban por lastrar una propuesta no falta de interés pero fallida.

Y de psicópata a psicópata. De Interchange a Psycho Raman. De Malasia a la India. Anurag Kashyap, quién ya tuvo su díptico Gangs of Wasseypur en Sitges, volvía con una adaptación peculiar de la vida de Raman Raghav, un asesino en serie que atemorizó Bombay (o Mumbai) en los años 60. Como explicó el propio director, ante la imposibilidad de hacer una película ambientada en aquella época decidió trasladar la historia a la actualidad y confrontar al psicópata protagonista con un policía de metodos no muy ortodoxos, amén de esnifar cocaina sin freno. Con un prólogo en el que nos presenta el origen de los crímines y de paso presentar a los personajes, Kashyap pasa a un desarrollo algo lento pero no exento de tensión. Alternando el protagonismo de ambos personajes, con una primeraparte de claro predominio por parte del asesino y una segunda por el policía, la recta final y el "reencuentro" de ambos acabará haciendo encajar las piezas correctamente.

Johnnie To es un clásico del festival desde hace ya muchos años, y en el que hemos podido ver el grueso de su filmografía, ya sea mediante estrenos o retrospectivas, como la que se le dedicó en el año 2005. Ahora nos llegaba su último trabajo, Three, un thriller algo diferente a sus clásicos pero con mucha garra y personalidad. Antes de la proyección se proyectó The Weaving of a Dream: Johnnie To's Vision and Craft, un documental / making-of dirigido por Ferris Lin, autor del fantástico Boundless, aproximación al director hongkonés y que tuvimos la fortuna de ver en las Nits de Cinema Oriental del pasado 2015. En este documental lo que vemos es el proceso creativo de Three, tanto a nivel de guión como de realización y si bien es interesante y didáctido dudo que lo adecuado fuera proyectarlo antes de la película. En todo caso y ciñéndonos a la película, todo transcurre entre las paredes de un hospital. Un delicuente ha sido trasladado tras un tiroteo entre la policía y su banda mientras el agente que le custodia (junto con su equipo) deberá  hacer frente a una doctora de grandes convicciones morales mientras intenta averiguar dónde se esconden los demás miembros de la banda. Como es habitual en el cine de To las miradas y la puesta en escena nos transportan dentro de la pantalla. Desde luego no es de las mejores del cineasta hongkonés pero si está por encima de la media de las producciones actuales de su ciudad de origen.

El cine coreano basado en la actualidad nos suele traer críticas sobre la corrupción, las grandes multinacionales, la situación laboral, etc. etc... dentro de thrillers o dramas principalmente. The Tunnel no iba a ser menos y aunque en general es una película de catástrofes en la que un terremoto atrapa a un hombre dentro de un tunel, aprovecha para hacer una crítica contra las construcciones de escasa calidad, la poca empatía de parte de la población y el aprovechamiento de los políticos. Desde luego la profundidad de su crítica no es enorme y el grueso es el drama humano y los (muy buenos) efectos que consigue. Una película para pasar un buen rato pero de no mucho recorrido por la memoria del cinéfilo.

A raíz de Merantau y, especialmente, por las dos entregas de The Raid, ko Uwais se ha convertido en uno de los actores de cine de acción más cotizados en Indonesia y en Asia. En esta ocasión cambia a Gareth Evans por los Mo Brothers y se aleja de la obra de éste, aunque conservando los rasgos del cine de acción. Uwais en esta cinta es el integrante de una banda criminal que ha perdido la memoria lo que provoca que su antigua banda lo busque para ajustar cuentas. Con la ayuda de una bella doctora intenta sobrevivir pero la confrontación resultará inevitable. Como ya había apuntado ni la trama ni la acción tienen nada que ver con The Raid a pesar de que algún espectador le sacará el parecido (por eso de estar Uwais en medio). A pesar de su guión muy justito, la acción espectacular y el saber estar de sus intérpretes consiguen un producto de acción muy digno. Y hoy en día escasean.

¿Qué podía salir mal al combinar dos iconos del cine de terror japonés contemporáneo como Sako y Kayako? Pues muchas cosas, sí. Y eso es lo que corroborámos al salir de la proyección. Obviando el hecho de que tan solo en la recta final asistimos a una descafeinada confrontación entre las dos fantasmas el resto de la cinta no es que nos ofrezca ni terror ni diversión, tan sólo un par de escenas cómicas aceptables y ya está. Pasándose un poco la mitología por dónde les apetece, Sadako vs Kayako no funciona y queda tan sólo como un recordatorio de que el tiempo pasado fue mejor. Quizás realizada en la época de mayor popularidad del género y con alguien más competente a los mandos hubiera funcionado. Quién sabe.

En la época de los mockumentaries o falsos documentales en los en que prácticamente todos los países han aportado su granito de arena no podía faltar un producto indio con ésta premisa. Un equipo de grabación se encuentra realizando un documental sobre un conductor de rickshaw, pero a medida que va conociendo al tipo se va dando cuenta de que algo va mal y se verán metidos en una espiral de locura. Realizada con muy poco presupuesto lo más positivo que podemos decir de Autohead es que se aparta de los falsos documentales al uso y si bien utiliza sus mismas armas, esta separación consigue dotarlo de personalidad y salir airosa con respecto a otras propuestas basadas en el susto fácil o en los giros imposibles de guión. Eso y tener a un Deepak Sampat extraordinario en su papel.

La última película asiática que vi en Sitges, The Mermaid, pasó por ser la más divertida, lo que no era algo difícil sabiendo que Stephen Chow estaba detrás de ella. Película que además tiene el honor de haberse convertido en la más taquillera de la historia de China. Fantasiosa, romántica y sobre todo muy loca, lógico por otra parte, tiene alguno de los momentos más descacharrántes vividos en el festival, como por ejemplo el prólogo o el momento del retrato robot de la sirena por parte de la policía. Un auténtico disfrute que nos transportaba a tiempos pasados. Eso sí, no apto para todos los paladares y en especial a los reacios al mo lei tau, aquí trasladado a la China continental. Y como colofón, el homenaje a la banda sonora de Fist of Fury / Furia oriental que aquí también ejerce como tema principal.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016 - 1ª parte


Sitges 2016 ya es historia y nos encaminamos al flamante cincuenta aniversario del año que viene, con Drácula como uno de los protagonistas del certamen. Esta 49º edición además ha tenido una serie de flamantes invitados como las ya leyendas del cine Max Von Sydow, Paul Schrader y Christopher Walken o mítos del fantástico y la acción como Bruce Campbell, Barbara Crampton o Dolph Lundgren entre muchos otros. También, como en cada edición, han venido invitados asiáticos de renombre como Dante Lam, Bae Doona o Takashi Miike, que aprovecha para rodar su nueva película en la villa catalana, por citar algunos.

En cuanto a las películas mi balance ha sido prácticamente similar al del año anterior; 45 películas vistas, siendo 3 de ellas de animación y 3 documentales (2 de ellos mediometrajes). Centrándonos en las películas asiáticas, han sido 17 las vistas con Japón a la cabeza con 5 películas, seguida de Corea del Sur con 4.

Top-16 (con 7 o más de puntuación):
  1 - The Handmaiden
  2 - Arrival
  3 - Hell or High Water
  4 - The Wailing
  5 - Under the Shadow
  6 - Swiss Army Man
  7 - Que Dios nos perdone
  8 - Shin Godzilla
  9 - Three
10 - Beyond the Gates
11 - The Age of Shadows
12 - Pyscho Raman
13 - Headshot
14 - The Mermaid
15 - Operation Avalanche
16 - 31

En las dos primeras crónicas reseñaré las cintas asiáticas, 18 en total, que pude ver en el festival, por orden cronológico:

 
 El segundo día de festival comenzaban las proyecciones asiáticas para un servidor, ausente el primer día casi en su totalidad por compromisos laborales. La primera elegida fue Shin Godzilla, una actualización del mítico monstruo gigante a raíz de su rehabilitación internacional con la producción estadounidense de hace dos años. En esta ocasión la película se muestra como un ejemplo de lo que pasaría si un monstruo gigante apareciera de repente en Japón y las consecuencias que ello acarrearía, especialmente desde el punto de vista político. La película no está exenta de crítica hacia los estamentos burocráticos y su incapacidad de hacer frente a situaciones límite. Pero no hay que asustarse, porque aunque se base más en los diálogos que en la acción, ésta no falta sobre todo en una parte final soberbia. Un buen modo de reiniciar la franquicia sin perder el espíritu de la misma.

Kim Jee-woon es uno de los directores coreanos más importantes de la actualidad que incluso ha dado el salto a Hollywood para dirigir a Schwarzenegger. Pero no hay que olvidar que su filomgrafía coreana es impresionante con éxitos como 2 hermanas (A Tale of Two Sisters) y la espectacular Encontré al diablo (I Saw the Devil). Ahora Kim nos lleva a la Corea ocupada por los japoneses, tema recurrente en gran parte de la producción coreana reciente y nos ofrece, más allá de lecturas políticas, un intenso thriller que pese a un pequeño aletargamiento en su parte central acaba explotando en la escena del tren, ejemplo de planificación al detalle.

Siguiendo con el cine coreano nos dirigimos a ver The Wailing, de un Na Hong-jin qué, a pesar de su corta filmografía, se revalida como un director de grandes hechuras. Aquí y a través de un policía semifracasado que se ve inmerso en una historia de asesinatos, posesiones, rituales y personajes oscuros nos habla de la religión, budismo y cristianismo, la ignorancia o el miedo y aversión a lo extranjero, encarnado por el ambiguo personaje japonés. Una trama en la que nada es lo que parece y que se ve beneficiada por un ejemplar uso de la banda sonora. Una película para volver a ver varias veces y conseguir descifrar sus simbolismos. 

La siguiente película nos lleva a revisar un hecho real; el asesinato de unos pescadores de nacionalidad china en el río Mekong. El gobierno del gigante asiático, con la ayuda de los de Tailandia, Laos y Myanmar, envía un comando de élite para buscar a los responsables y llevarlos a la justicia. Dante Lam, uno de los nombres más importantes del cine de acción hongkonés nos transporta en Operation Mekong, a este peligroso triangulo dorado y cuna del narcotráfico en el Sudeste Asiático, con una vibrante acción empañada por el uso de unos efectos digitales de no gran calidad. Mucho mejor en su primera mitad que no en la segunda, la película consigue su objetivo que no es otro que el de entretener.

Si el año pasado Sitges se enorgullecía de presentar en primicia mundial I am a Hero, basada en un exitoso manga, este año ocurría lo mismo con Museum, lo que elevaba las ganas de verla. Pero lamentablemente todo lo que pasaba con la estrenada el año pasado, una grata sorpresa, no ocurría con la de este año, un auténtico aburrimiento que comienza interesante con un villano misterioso pero que muy pronto revela su identidad y no puede ser más burdo lo que ocurre a continuación, siguiendo a pies juntillas el manual del psicópata de cine, convenientemente sobreactuado para enfatizar el desastre. Poca chicha para mucho bombo.

Y de psicópatas iba la cosa, porque la siguiente cinta asiática, el día después, sería Creepy, el regreso de Kiyoshi Kurosawa al thriller tocaba el mismo tema. Un policía, ahora reconvertido en profesor, tras un luctuoso suceso ocurrido tiempo atrás, intenta resolver unos asesinatos que no quedaron bien cerrados. Todo ello mientras se muda a un nuevo hogar y sus escarceos con un vecino extraño de humor cambiante y con el que su esposa tendrá un peligroso acercamiento. Kurosawa aparta vigor en su narración, pero de nuevo cuando todo se descubre comienza un paulatino bajón del que no llega a recuperarse del todo, quedando una película curiosa pero insuficiente para un director de su calibre. Algo decepcionante.

Este año el festival traía el regreso de varios pesos pesados, y uno de ellos era el gran Park Chan-wook del que siempre recordaré como me dejó la piel de gallina en el pase de Sitges de Oldboy. Tras su periplo occidental con Stoker volvía a su tierra natal con The Handmaiden, un regreso a los origines y a su seminal trilogía de la venganza. De nuevo, como The Age of Shadows, enviándonos a la Corea ocupada por los japoneses. Una joven ladrona profesional entra a trabajar como doncella en el hogar de una joven noble japonesa y su tío, un coreano asimilado. Poco a poco su objetivo de hacerse con la fortuna de la joven, junto con su aliado, otro ladrón y estafador que adopta la indentidad de un conde japonés, va cambiando por las circunstancias y su acercamiento a la joven. A partir de ese momento las intrigas y los juegos cruzados van sucediéndose a lo largo de las dos horas y media de metraje divididas, que no se hacen pesadas, en tres partes. Una película maravillosa de la que es mejor no destripar nada pero que consigue encajar a la perfección y plantea varias de las escenas de erotismo más bellas vistas en pantalla. Mucho se ha hablado del posicionamiento feminista o machista de The Handmaiden, dependiendo del lugar de proyección (Cannes o Sitges) o de la persona que la ve, pero en mi opinión Park Chan-wook está por encima de todo ello y solo juega con nosotros como con los personajes de la película.

Cambiando de tercio me dirigí a ver la nueva película de Makoto Shinkai, Your Name, ya aclamada en el Festival de San Sebastián. Mi primer acercamiento al director japonés de anime, uno de los más reconocidos a escala internacional, fue algo agridulce. Por un lado su originalidad fuera de toda duda y su apabullante imaginario visual son dignos de alabar, fuera de toda duda. Pero en cuanto a su narrativa, comienza a fallar en el último tercio volviéndose mucho menos agil que al principio y su estilo naif y almibarado se me antoja muy poco adecuado. Interesante sin más.

De Irán llegaba A Dragon Arrives!, una historia ambientada en 1965, años antes de que los islamistas se hicieran con el poder tras la Revolución de 1979. Mezclando el tono documental con el ficcionado, la película, que había cosechado muy buenas críticas, se convierte en una mezcla de ideas interesantes pero mal conjuntadas y con una cierta autocomplacencia más enfocada a agradar a los festivales de cine internacionales que a hilvanar algo con sentido. En resumen un film de imagenes bellas pero aburrida e inocua.

Continuará...

domingo, 28 de agosto de 2016

Entrevista a Reiji Hoshino

En el marco de las pasadas Nits de Cinema Oriental tuvimos la oprtunidad de participar en una entrevista a cuatro bandas con Reji Hoshino, productor de The Best of Tetsudon, recopilación de cortos japoneses transgresores y locos, pasando de lo divertido a lo zafio sin ruborizarse. Junto a Katanas y colegialas, Asiateca y Cine Domingo hicimos estas preguntas al divertido Hoshino:

 Foto: Asiateca

Katanas y Colegialas – Antes que nada, muchas felicidades por la sesión de anoche porque fue un desmadre.

Reji Hoshino – Gracias a vosotros por participar.

Katanas y Colegialas – Y por el discurso en perfecto español que sabemos que te lo escribió Fernando (un buen amigo nuestro).

Katanas y Colegialas – Nos gustaría saber de dónde salió la idea de hacer este show, con esta calidad, que quizás no tiene mucha salida comercial, son sólo carne de festival; que seguramente no tendrá un retorno económico.

Reji Hoshino – Era un evento de comedia en directo que se gestó en el Festival de Yubari; más tarde cambió al formato de película hecha de cortos.

Katanas y Colegialas – ¿Hay alguna proyección de aumentar la calidad de los cortos, lanzar la película comercialmente, venderla, etc.?

Reji Hoshino – Si subiéramos la calidad ya podríamos hacer DVDs y venderlos. Pero los gustos entre Japón y el resto del mundo son muy distintos, yo prefiero centrarme en los gustos japoneses y dejar los cortos sin tocar nada, sin cambiar su calidad y centrándome sólo en el humor. Me quedé muy sorprendido porque el público español aplaudió algunos cortos no muy populares en Japón y abucheó otros que en Japón gustaron mucho; incluso así, la reacción del público fue mucho mayor de lo que había pensado.

Asiateca – ¿Tetsudon es un colectivo de muchos directores; a la hora de planificar los cortos, hay algún tipo de proceso de selección? Si un director quiere entrar, ¿como tendría que hacerlo?

Reji Hoshino – Hay dos maneras, la primera es porque a mi me interesa y llamo a la gente, pero también hay directores que conocen el proyecto y se interesan, entonces me contactan a mi. Alguna vez me han mandado algún corto y después de verlo, no lo he aprobado.

Katanas y Colegialas – ¿Ha pedido el trabajo de algún director conocido para la siguiente entrega?

Reji Hoshino – Para la tercera entrega habrá un corto de Yoshihiro Nishimura.

Asia-Cine – Yo te quería preguntar sobre el festival de Vic, ¿Qué te ha parecido en cuanto a programación, ambiente, la ciudad, etc.?

Reji Hoshino – Me he divertido mucho y estoy muy agradecido a todos.

Asiateca – ¿Te ha resultado difícil la barrera del idioma, no sabiendo ni inglés ni español?

Reji Hoshino – Hay algunos momentos en que no podía comunicarme, pero también me he divertido mucho en algunas situaciones sin entenderlas. Yo puedo disfrutar más con los accidentes, el humor físico, etc.


Asiateca – Te ibas inventando tu propia película, no?

Katanas y Colegialas – Una pregunta que suelo hacer en todas mis entrevistas: Nómbrame las tres películas que más te han influido.

Reji Hoshino – Tetsudon 1, Tetsudon 2, Tetsudon 3.
– JAJAJAJAJA

Cinedomingo – ¿Es la primera vez que presentas una película fuera de Japón? ¿Cómo has visto la recepción por parte del público?

Reji Hoshino – Estoy muy contento porque pensaba que sería peor; al final ha salido como yo quería.

Katanas y Colegialas – ¿Qué pensaste cuando te contactaron Quim y Domingo (los organizadores del festival) para decirte que querían proyectar tu película?

Reji Hoshino – Me alegré mucho. Hablé todo el tiempo con Domingo San; le envié la película por Internet y Domingo me preguntó si no tenía más películas iguales; ya después me invitó avenir al festival.

Asiateca – Algo que me gusta preguntar en mis entrevistas, ¿Qué diferencias has visto entre el público japonés y, por ejemplo, el público en Vic? Sobretodo en las reacciones.

Reji Hoshino – En Japón, todos conocen Testudon, les emociona asistir al pase y tienen una reacción muy fuerte, en cambio, con el resto de películas, no hay ningún tipo de reacción. Por el contrario, en España, en todas las películas la reacción de la gente es muy fuerte, y eso me encanta.

Asia-Cine – ¿Has dirigido algo, o tienes la intención de dirigir algo alguna vez?

Reji Hoshino – No me interesa mucho hacer de director, me interesa mucho más salir como actor en los cortos, sobretodo me gustaría salir en alguna película de España.

Asiateca – ¿Tetsudon va a seguir siendo un evento anual o estás pensando en algún cambio?

Reji Hoshino – Me gustaría mucho hacer más, pero con una vez al año ya hay suficiente trabajo. Me gustaría que participaran también directores extranjeros.

Katanas y Colegialas – Pues a ver si nos animamos y rodamos un corto nosotros.

Reji Hoshino – Enviádmelo y lo miraré, pero también puede suspender.