martes, 19 de julio de 2016

Crónica Nits de Cinema Oriental 2016 - 2ª parte

 

Comenzamos la tercera jornada de las Nits con Los monstruos del fin del mundo, de la retrospectiva Kaiju, y secuela de la Gamera original. En esta ocasión Gamera vuelve a la tierra tras su derrota en la primera entrega y se encuentra cara a cara con Barugon, monstruo procedente del Sudeste Asiático (como tantos otros de su especie) lo que dará pie a peleas entre ambos seres mientras el ejército y científicos japoneses intentan encontrar la manera de derrotarles. Con todos los elementos del kaiju más clásico esta producción camina en la cuerda floja haciendo equilibrios para salir adelante con dignidad, y afortunadamente lo consigue quedando una cinta apañada y entretenida.


Y nos tocaba continuar con Japón, aunque ahora cambiando completamente de género y acercándonos a la comedia romántica con No Longer Heroine, basada en un manga. Si bien este tipo de películas no son ni mucho menos de mis favoritas, en esta ocasión durante gran parte de la película me lo pasé muy bien ya que rehuye los lugares comunes de este género y opta por un estilo mucho más desenfadado y surrealista hasta la parte final en la que ya comienza a aflorar una narrativa mucho más típica y pierde parte del encanto que había despleagado durante el metraje. Aún así la película aprueba con nota y es una muestra de que en todos los géneros se pueden sacar películas estupendas. Mención especial para la gran actuación de Mirei Kiritani, estupenda tanto en los momentos cómicos (sobre todo) como en los más dramáticos.


The Deal se quedó como única representate este año del cine coreano perteneciendo a uno de los (sub)géneros más importantes del cine de aquellas latitudes, el de venganzas que tantas grandes películas nos ha dado, incluídas varias obras maestras. En este caso la película sigue las rutas de siempre pero con habilidad para poder destacar por encima de la media de thrillers coreanos que podemos ver año sí y año también en diferentes festivales. Además su duración menor a las dos horas le confiere una agilidad narrativa superior a la media. Como anécdota, en las Nits pudimos ver la versión del director con mayor metraje de escenas violentas que la estrenada en cines surcoreanos.


La noche acababa con la película nepalí Serdhak, presentada por su director y ambientada en la región de Mustang. Un joven estudiante de etnia tibetana vuelve a casa, una zona rural en la que sus padres y hermana trabajan la tierra reencontrándose, sin saberlo, con una antigua compañera de infancia de la que se irá enamorando mientras su vida va cambiando a pies del Himalaya. De ritmo languido y usando ciertos tics del cine de autor, Serdhak no deja de ser una pelicula interesante desde el punto de vista antropológico pero de poco calado cinematográfico y que añade escenas superfluas para poder llegar a un metraje de más de 70 minutos.


The Arti fue la encargada de inaugurar el cuarto día de festival. En este caso nos íbamos a Taiwán a ver una película realizada deliciosamente con marionetas y en la que dos hermanos se ven obligados a huir con un robot creado por su padre tras el asesinato de este. Deliciosamente rodada, The Arti tiene dos partes claramente diferenciadas; una primera bastante infantil y a la que le cuesta arrancar a pesar de momentos inmejorables como la persecución del principio o el torneo de lucha y una segunda que vira hacia la acción pura y dura, con escenas de gran violencia y la muerte de algún que otro personaje principal. Es en esa parte final en la que la película consigue llegar a sus cotas más altas y se libera de un principio contenido. Una película que acortando un poco la parte más infantil sería una pequeña joya y se queda en entretenida.


Tocaba otra nueva entrega de la retrospectiva con El monstruo que amenaza el mundo en la que los Gappa hacen de las suyas en la única película kaiju producida por la Nikkatsu. Una expedición patrocinada por la revista Playmate encuentra un extraño ser parecido a un pájaro y se lo lleva a Japón ante la oposición de los lugareños y que provocará el enfado de sus padres cuando despiertan y ven que su hijo ha desaparecido. Esto provocará las consabidas escenas de destrucción y una "sutil" crítica al sensacionalismo de los medios de comunicación con el dueño de la revista presentado casi como el villano de la película o un machismo exacerbado en diferentes escenas y sobre todo en la parte final tan categórica. Diversión a radudales con un film que se podría describir como un drama de dos progenitores ante la desaparición de sus hijos y lo que estarían dispuestos a hacer por recuperarlo y que no desentonaría con el tono completamente psicotronico que se gasta la película. Una gozada de película con esas risas o la canción Gappa, que el entregado público acabó cantado en los créditos finales.


Tocaba el turno de los documentales y comenzamos con For the Love of a Man, un retrato de la locura que se vive en el Estado indio de Tamil Nadu por el actor y mito Rajinikanth, un hombre que tiene 150.000 clubes de fans. La cinta va ofreciendo el retrato de esta obsesión a través de varios personajes principales como por ejemplo el hombre que llega empeñar las joyas de su esposa para poder organizar una proyección de una película de su ídolo. Un ídolo que es apodado Querido Líder o incluso Díos, y que nos enseña la necesidad de gran parte de la humanidad de necesitar un ser superior para que ejerza de guía, y en este caso en una zona poco religiosa y tendente al comunismo. Un documental imprescindible por lo que nos cuenta y como nos lo cuenta.


Del Cinema Vigatà nos trasladamos a la Biblioteca Joan Triadú para asistir allí por primera vez para una proyección que sería la de The Last Pinoy Action King, documental dirigido por Andrew Leavold, viejo conocido del festival en el que estuvo presentado hace dos años The Search for Weng Weng. De igual manera que en aquella se volvía a centrar en el cine filipino, y en esta ocasión en la figuera de Rudy "Daboy" Fernandez, uno de los mitos del cine de acción de la excolonia española. A pesar de su interés el ritmo decae por momentos y se antoja un metraje demasiado largo centrándose en la figura de Fernandez, olvidando contextualizar un poco más el documental, cosa que si hacía de manera perfecta en su anterior documental. De todas maneras vuelve a ser superior a la media de este tipo de documentales y celebramos haberlo podido ver sin género de dudas.


Y el viernes se acababa (para mí, pues la noche siguió con Z Island) con la proyección de Ip Man 3, cierre por el momento de la saga dirigida por Wilson Yip y protagonizada por Donnie Yen que aquí tiene dos rivales de excepción, el estadounidense Mike Tyson, con el que tiene una memorable pelea y Max Zhang, valor en alza y al que pudimos ver el año pasado en Sitges el año pasado como uno de los villanos de SPL 2. Esta tercera entrega se centra en la acción teniendo las gotas justas de drama con la enfermedad de la esposa de Ip Man y algún pequeño toque de comedia, destacando la primera escena con un joven Bruce Lee deseoso de entrenar con el maestro del Wing Chun. Si tuviera que hacer un top de la saga esta tercera entrega se situaría en el segundo puesto tras la casi magistral película original.

viernes, 15 de julio de 2016

Crónica Nits de Cinema Oriental 2016 - 1ª parte

Otra vez estamos en uno de los mejores festivales de cine que visitamos, las Nits de Cinema Oriental, dónde disfrutamos de grandes películas, reencuentro con amigos, charlas cinéfilas y buena comida en un ambiente inmejorable. ¿Quién da más?


El primer día aterrizamos un poco tarde y la primera película que vimos fue The Case of Hana and Alice, precuela de Hana and Alice también dirigida por Shunji Iwai y aquí realizada con la ténica de la animación rotoscópica con las dos mismas protagonistas de aquella, Yu Aoi y Anne Suzuki, dos bellas y estupendas actrices. En esta precuela asistimos al momento en el que ambas se conocieron en plena adolescencia con las experiencias que ello comporta. Iwai además nos mete en una trama detectivesca con las dos chicas tratando de averiguar que fue de un antiguo compañero y amigo de Hana que aporta frescura, diversión y algún que otro desengaño. Todo ello bajo una dirección y acabado técnicamente perfecto y la sensación de ser una película que perdurará en el tiempo.


Tocaba cambiar de cine, ahora  la Bassa dels Hermanos y disfrutar del aire libre con la inauguración The Mohican Comes Home, también de Japón, país invitado en esta edición. Si la anterior fue una película que nos gustó mucho, con ésta nos sentimos decepcionados ya que no logra encontrar el equilibrio entre drama y comedia salvo algunos destellos quedando además la sensación de qué su duración es excesiva y le resta intensidad. Aún así lógicamente un festival que se precie debe tener propuestas de todos los estilos y para todos los públicos, y en las Nits eso se cumple y bien que lo celebramos.


El día siguiente también empezamos algo tarde por diferentes motivos pero llegamos a tiempo de ver The Master, dirigida por Xu Haofeng, uno de los guionistas de The Grandmaster, y apadrinada por el gran Wong Kar-Wai. Si bien la película a ratos se hace algo difícil de seguir dado el gran número de personajes presente y es un poco dispersa narrativamente hablando, su excelente factura ténica y grandes coreografías marciales le dan un empaque que deja atrás todos los posibles defectos y consigue inmersionar al espectador dentro de ella. La parte final es toda una declaración de intenciones con sus luchas y persecuciones en escenarios reducidos. Además es de esas películas que mejora con las horas.


Tras la proyección nos acercamos a la presentación del libro Kaiju! cuaderno de campo por sus dos autores, Eduard Terrades y Carles Gañarul, que nos desgranaron el libro de manera muy amena y didáctica en un ambiente muy distentido y con Domingo López como maestro de ceremonias.


Después del paréntesis nos tocaba a Old Stone, la mejor película que hemos podido ver en los dos primeros días. Un taxista atropella a un motorista accidentalmente y a partir de ahí su vida se irá transformando en un infierno rodeado de seres humanos mezquinos, burocracia, una sanidad vampírica y egoísmo a raudales. Un personaje interpretado de manera magistral por Chen Gang y que deja poco lugar a la esperanza en un mundo no apto para personas de buen corazón o que simplemente quieren hacer lo correcto. Johnny Ma golpea fuertemente el corazón de la China actual y nos deja una obra que nos deja sin aliento y hace reflexionar sobre el sentido de las cosas. Cine necesario y además en este caso de una gran calidad. Una joya que solo nos podía descubrir las Nits.


Y pasamos a la última del día, Beijing Carmen, presentada por su directora Michelle Wang, y que versiona el mito de Carmen trasladando la accion al Pekín actual y convirtiendo al personaje en miembro de la minoría étnica wazu. Tras irse de su Yunnan natal su encuentro en la ciudad con un coreógrafo estadounidense que busca protagonista para su Carmen llevará a la mujer, Ye Men, a una espiral de pasión, deseo y locura hasta un trágico destino. Lamentablemente la película decepciona sobre todo por la actuación de su protagonista masculino, muy limitado y poco creíble en su evolución a lo largo del metraje y nos deja tan solo con una cuidada ambientación y un uso acertado de la fotografía.

lunes, 11 de julio de 2016

Llegan las Nits de Cinema Oriental 2016



A partir de mañana vuelven las Nits de Cinema Oriental y eso significa que hasta el próximo domingo día 16 tendremos seis días de buen cine, de variada gastronomía asiática y actividades para todos, incluyendo conciertos, talleres, presentaciones, exhibiciones, etc, etc..


En esos seís días nos encontraremos con una imprescindible retrospectiva Kaijû con Godzilla, Gamera, las dos partes en imagen real de Ataque a los titanes o El grandioso hombre de Pekín, entre otras y con el aliciente de un libro que pinta espectacular: Kaijû!, cuaderno de campo, segundo que edita el festival tras Wild Wild East el asado 2015.


De China tendremos entre otras la cinta de artes marciales, The Master, apadrinada por Wong Kar-Wai y dirigida por uno de los guionistas de su The Grandmaster, Xu Haofeng o la versión china de la ópera Carmen titulada Beijing Carmen y que tendrá en Vic a su directora, Michelle Wang, presentado la película. 

 

De Hong Kong tendremos dos bombazos; Office, dirigida por el maestro Johnnie To y la tercera parte de la saga Ip Man, de nuevo dirigida por Wilson Yip y protagonizada por Donnie Yen, que en esta ocasión se las verá nada más y nada menos que con el exmuerdeorejas Mike Tyson. La Bassa dels Hermanos va a temblar con este duelo mortal.

 


Las Nits de Vic no serían lo mismo sin el cine indio así que de nuevo tendremos nuestra ración de acción, romance, e incluso ciencia ficción sazonada con números musicales como solo saben hacer en el subcontinente indio. Baaghi (Rebel), la The Raid india y 24, con sus viajes en el tiempo serán dos de ellas que nos harán vibrar en la butaca del Vigatà y en la Bassa respectivamente. Un menú de quilates.


Y el país invitado Japón como siempre tan ecléctico nos dejaré anime para todos los públicos como la divertida Lupin vs Detective Conan o de autor como The Case of Hana and Alice; embrollos generacionales con The Mohican Comes Home; la Nit golfa con cortos transgresores y alucinantes en The Best of Tetsudon o colegialas armadas con sierras mecánicas en Bloody Chainsaw Girl; y Z Island, con yakuzas enfrentados a los personajes de moda en el terror, los zombies.

La programación completa y el resto de actividades las podéis ver en la web del festival: http://cinemaoriental.com/  
Y por supuesto, ¡por muchos años más de Nits!

martes, 3 de mayo de 2016

Crónica Festival internacional de cine de autor de Barcelona 2016


 La sexta edición del Festival de cine de autor de Barcelona ha vuelto a apostar por el cine asiático en una de las ediciones con más propuestas venidas de Oriente, en concreto siete, de países tan dispares como China, Japón, India, Filipinas, Corea del Sur, Israel y Kirguistán. La programación ha combinado grandes nombres como Brillante Mendoza y Hong Sang-soo con otras propuestas como la exótica Heavenly Nomadic, de Kirguistán o la japonesa Happy Hour por sus más de cinco horas de duración entre otras.


Por nuestra parte de acabamos viendo cinco de ellas, descartando  Ahora sí, antes no por haberla visto anteriormente y Happy Hour, por su duración, demasiado para nuestro cuerpo en la actualidad. Entre esas  cinco la mejor fue Taklub, seguida de Heavenly Nomadic y Kaili Blues como las más interesantes suspendiendo Mountain y The Fourh Direction, claramente insuficientes.


Precisamente la primera que vimos, Taklub, fue la número uno en nuestro ranking asiático del festival si obviamos que la que más nos gustó fue la vista fuera del festival Ahora sí, antes no. En ésta ocasión Brillante Mendoza se desplaza a la ciudad de Tacoblan tras el tifón Hayan que devastó la zona para construir una historia de ficción con elementos cuasi documentales. Mendoza retrata la miseria, la corrupción pero sobre todo la generosidad de la gente que se una para hacer frente a la situación desde el punto de vista de varios personajes entrelazados en sus respectivas desgracias. 

De uno de los países de Asia Central menos conocidos cinematográficamente, Kirguistán, nos llegó Heavenly Nomadic, que disfrutará de distribución en España, y que se enmarca en ese cine dramático pero amable, blanco y de grandes y espectaculares paisajes pero que no aporta nada nuevo a este tipo de historias más allá de algunas costumbres culturales de un pueblo lejano en muchos aspectos. Lo positivo del film es el sabor de boca que deja y esa frescura natural que desprende.

El cine chino estuvo representado por Kaili Blues, una película dividida en dos partes bien diferenciadas. Una lánguida primera parte al estilo del cine de autor de latitudes asiáticas en las que prácticamente no hay acción o ésta está ralentizada, en lagunos casos hasta la nausea. Después nos encontramos con una segunda mitad dominada por un buen plano secuencia que adolece de todas maneras por lo superfluo que es y un ejercicio ególatra aunque no por ello falto de interés. Sin genero de dudas lo más destacable de la película tanto técnica como estilísticamente.

Y ya nos encontramos con los dos suspensos asiáticos. En primer lugar la israelí Mountain en la que una mujer casada y con tres hijos e insatisfecha deambula por un cementerio del Monte de los olivos en Jerusalén mientras su marido se concentra en la lectura de las escrituras sagradas. Su encuentro fortuito con unas prostitutas la hará tomar una decisión que precipitará un final que quiere ser estimulante y resulta como el resto de la película, un ejercicio de ombliguismo sin sentido.

La última reseñada, la india The Fourth Direction es una película que pretende aportar una visión sobre el conflicto en el Punjab en los años ochenta, todo articulado dentro de la historia de una familia y su perro que con sus ladridos molesta a todo el mundo intentado provocar una reacción emocional pero provocando simplemente un sopor que se acrecienta durante todo el metraje para acabar de manera tan evidente como simple e insertando al principio y al final unas larguísimas escenas en un tren que a nosotros nos aportaron un tremendo aburrimiento.

domingo, 27 de marzo de 2016

Crónica del FILMART 2016




Aprovechando una corta escala en Hong Kong pude asistir al FILMART por segunda vez tras visitar el mercado hace dos años. En esta ocasión, pero, tan solo pude asistir un día que se hizo corto entre las visitas a los stands y las dos únicas películas que pude ver. Curiosamente las dos fueron productos locales, Keeper of Darkness y From Vegas to Macau III



Keeper of Darkness es la segunda película como director del conocido Nick Cheung, uno de los mejores y más activos actores hongkoneses de su generación. De hecho le tuvimos por partida doble en este FILMART. El propio Cheung protagoniza la película en el papel de un exorcista sui generis que comparte su casa con una fantasma y prefiere negociar con los espíritus en vez de expulsarlos. Para su desgracia y tras convertirse los vídeos de su trabajo en virales un vengativo fantasma se inmiscuye en su vida. Keeper of Darkness es una película muy hongkonesa, entendiéndose esto como algo positivo y nos retrotrae a las películas de la excolonia de los ya lejanos años 90. Eso sí, el final acaba siendo un poco pesado y demasiado explicativo aunque la sensación general es positiva.


Y no podía acabar sino con From Vegas to Macau III, tercera y última entrega de la saga de gamblers que curiosamente y por fortuna he podido ver todas sus entregas en cine, dos en Hong Kong y una en Vic. En esta ocasión al elenco habitual se unen varias estrellas rutilantes como Andy Lau, Jacky Cheung o David Chiang entre otros y la diversión y el desenfreno están asegurados. La saga, que comenzó como un homenaje-actualización-spin-off de God of Gamblers se inserta directamente en la saga con Chow Yun-Fat en su doble papel de Ken/Ko Chun (el God of Gamblers y maestro de Ken) y Andy Lau (que recordemos tuvo un cameo al final de la segunda parte) repitiendo el papel que protagonizó en la original. Desde luego la psicotronía y nivel desvergonzado han ido en aumento desde la original hasta aquí con tantas referencias que se hace imposible enterarse de todas. Wong Jing repite aquí codirigiendo con Andrew Lau, otra de las referencias del cine de Hong Kong. Un festival que merece ser visto y disfrutado en pantalla grande.

Eso fue todo en la segunda (y breve) visita que hicimos al FILMART, deseando que podamos asistir con más tiempo a otra edición.

martes, 1 de diciembre de 2015

Crónica Casa Asia Film Week 2015



Por segundo año consecutivo (y tercero en total) pudimos disfrutar en los Cinemes Girona de Barcelona del Casa Asia Film Week. Con una programación más enfocada a los dramas y a un cine asiático intimista el certamen intenta crecer pero, en mi opinión personal, no lo hace de forma correcta con una serie de decisiones discutibles y otras erroneas como proyectar 52 películas en poco más de cuatro días privando al público de un segundo pase o proyectando varias de ellas en versión original con subtítulos en inglés lo que limita a muchos espectadores.

De todas maneras y para no quedarnos solo con lo malo, siempre es positivo que existan festivales en los que podamos ver películas que se escapan de lo convencional, sea en temática o por su procedencia "exótica". Y es que a pesar de todo Barcelona puede presumir de tener una variada oferta de festivales en este sentido.

Con 10 películas vistas en el festival me aventuraría a hacer un top 5 que sería el siguiente:

1 - The Last Reel (Camboya)
2 - Lupin III vs Detective Conan (Japón)
3 - Niebla (Haemoo) (Corea del Sur)
4 - Margarita, with a Straw (India)
5 - Housebound (Nueva Zelanda)

El certamen inauguró con The Golden Era, coproducción entre China y Hong Kong dirigida por Ann Hui, y que se trata de un biopic de la escritora china Xiao Hong, figura femenina destacada en la República de China y en una época turbulenta tras la caída de la monarquía, la guerra civil y la invasión japonesa. Pese a no carecer de interés histórico y cultural el resultado trasladado a la pantalla es aburrido, con sus casi tres horas de duración, e incluso confuso a momentos con entradas y salidas de personajes sin un claro objetivo. Mi impresión es qué fue una inauguración errónea para comenzar el festival .

La segunda sesión a la que pude asistir fue a la postre la mejor película del festival bajo mi punto de vista, The Last Reel, una historia muy accesible para todo tipo de público dado el protagonismo que el cine ejerce en ella. Una joven camboyana hija de un general descubre que su madre fue actriz en su juventud al encontrar una película suya a la que falta el último rollo. Junto con su novio y el director de la película trata de recrear esas últimas escenas  internándose en el pasado reciente de Camboya y el régimen de los Jemeres rojos, las heridas aún no curadas, las mentiras y también con problemas recientes como una juventud perdida en un país perdido o la especulación inmbolaría. Una delicia de película que merecía una mayor relevancia.

Miss Hokusai es un drama histórico ambientado en el período Edo y que sigue la historia de una pintora de gran talento pero eclipsada por su padre que se otorga la autoría de las obras de ella. Una época en la que la mujer estaba eclipsada siempre por hombres y una sociedad patriarcal en exceso. Si bien como curiosidad histórica la película cumple su función y técnicamente la animación es impecable, su frialdad y dispersión provocan una cierta sensación de agotamiento a medida que la acción avanza sin un determinado rumbo provocando cierta sensación de hastío que lleva a una indiferencia hacia el tramo final de la misma.

¿Extraño ver películas neozelandesas en un festival de cine asiático? Pues eso es posible en el Casa Asia Film Week. Si ya en la edición del pasado año se proyectaron películas autralianas este año se rizó el rizo trayendo de más allá incluso. Sin meternos en más detalles -comprendo que se proyecten películas oceánicas ambientadas en países asiático o coproducciones- al menos Housebound cumple con su propósito de entretener con una historia que bascula entre el terror y la comedia jugando con el thriller. Lo que empieza como la típica casa encantada vira hacia el cine de serial killers con personajes estrambóticos, humor de las antípodas y diversión durante un buen rato. No pasará a la historia pero sin duda fue de lo más entretenido del festival.

Producción australiana ambientada en Camboya con ínfulas autorales que rayan la vergüenza ajena. Una película tan impostada y preparada para derretir a cierto sector de la crítica que se deja llevar por propuestas "rompedoras" pero que no dejan de seguir el mismo patrón de cine lento y exasperante sin otro objetivo que el de ocultar el poco talento cinematográfico que se tiene. Vergonzosa en algunos momentos como el del encuentro con el australiano, en una autoflagelación a gusto de un progresismo insustancial, Ruin es eso, una completa ruina.

En 2009 dos de los personajes de anime más celebres -también en España- Lupin III y Detective Conan unieron sus fuerzas en un especial televisivo. Cuatro años más tarde vio la luz una secuela para cine qué con buen gusto CAFW programó. Lupin III vs Detective Conan: The Movie es pura diversión al límite de la locura que para los fans es una pequeña maravilla. En mi caso soy gran seguidor de las andanzas del nierto del célebre Arsenio Lupin y nada -por desconocimiento- del Detective Conan pero aquí la conjunción de ambos da un plusque te mantiene una sonrisa en los labios bastante tiempo después de terminada. Para disfrutar sin prejuicios.

Que solo se puedan salvar dos momentos en una película de 85 minutos no es un balance muy positivo. Y en Bwaya (Crocodile) esas dos escenas atañen al cocodrilo del título, las únicas en las que sale pero que son de importancia capital en la misma. El resto es un compendio de cine autoral y planos estáticos, mezcla de realidad con ficción, como las partes de la exhumación del cadaver de la niña por la propia familia o testimonios ante cámara creando una ruptura visual que no beneficia a la película con claros problemas de ritmo.

Mi relación personal con Hong Sang-soo es peculiar, podemos pasar de lo peor (The Day He Arrives) a una maravilla (Our Sunhi) y esta ocasión no iba a ser menos. Hill of Freedom se queda en tierra de nadie, es inocua y pasableopero ahí radica también su mayor handicap. Y es algo especialmente extraño en una película de poco más de una hora de duración y hecha con el piloto automático ya qué si bien es cierto que el director coreano se repite en sus esquemas en esta ocasión todo parece mucho más desangelado y perdido rozando lo aburrido y que gracias a su corto metraje esquiva esta circunstancia.

Que el cine de la india no es solo Bollywood y demás megaproducciones debería de ser ampliamente sabido, pero siempre conviene recordarlo para el más despistado, y una buena muestra de ello es esta Margarita, with a Straw. Planteada casi como si se tratara de una película independiente estadounidense -no es casualidad que el segundo acto transcurra en Nueva York- nos narra la historia de una joven con parálisis cerebral confinada en una silla de ruedas y que en la universidad comienza a tener sus primeros deseos amorosos. Tras un momento traumático viajará a los Estados Unidos en la que será la época más esplendorosa de la vida. Fuera del simple drama social y con muchas gotas de humor esta película se convierte en una historia de superación entrañable con una protagonista carismática y a la que es imposible no ponerle al menos una sonrisa aunque sea en la escena final, toda una declaración de intenciones y que cierra la película de la mejor manera posible.

Y la última película que vimos, Niebla (Haemoo) acabó siendo la vencedora del certamen enterándonos justo antes de su proyección. Una producción surcoreana que de nuevo usando un tema social, en este caso los chino-coreanos que entran en el país de forma ilegal, articula una trama que vira hacia el manido thriller pero que aquí resulta más que interesante si bien sin alcanzar la genialidad y más tratándose de un guión escrito al alimón por Bong Joon-ho y Shim Sung-bo -también director aquí y guionista de Memories of Murder-. El descenso a los infiernos de la tripulación del barco obligado a aceptar este envenenado encargo está narrada de una manera muy correcta a partir del trágico accidente que ocurre a mitad del metraje. Si hubiera que ponerle algún pero sería ese epílogo tan poco trabajado y que resulta hasta risible.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2015 - 2ª parte

Acabamos el repaso a la edición del Festival de Sitges de este año 2015 reseñando brevemente las películas asiáticas que quedaron fuera del top general del certamen. Irán en orden de calidad descendente en este caso.

 

Comenzamos por Veteran, irregular cinta que se beneficia de una segunda mitad dinámica que deja atrás una primera humorística mucho menos acertada. Cuando por fin se centra en la acción encontramos el sello de calidad de Ryo Seung-wan y dejando un gran sabor de boca. De igual manera que otra de las coreanas vistas en el festival, Office, hace una crítica algo ligera de uno de los grandes males de la sociedad surcoreana. Si en aquella eran las condiciones laborales,aquí se centra en los conglomerados empresariales familiares (chaebol).

Shinya Tsukamoto nos lleva a la II Guerra Mundial en pleno Pacífico y las andanzas de un soldado japonés en una isla filipina. Aquejado de tuberculosis y despreciado por el resto de su destacamento y sus superior, su deambular por la selva le hará enfrentarse a todo tipo de horrores y desastres en una visión sucia de la guerra mucho más realista y desagradable que de costumbre. Algunas partes de Fires on the Plain pueden llegar a cansar pero en general es una película muy interesante. 

Sion Sono se ha convertido en uno de los directores más queridos en Sitges. En esta edición además de estar en persona tuvo la ocasión de presentar tres películas y de las dos que vi la mejor y sin tampoco llegar a ser una gran película es Love & Peace, la historia de amistad entre un joven apocado y fracasado y su tortuga. El precio de la fama, la amistad y el amor pasados por el tamiz de un zumbado en una versión lisérgica de los Teleñecos y auténticas odas a la sobreactuación. Su principal problema es sin duda un exceso de metraje y lo mejor su falta de complejos.


El cine coreano suele, en la mayoría de casos, tocar temas de actualidad, sociales o políticos y llevarlos a terrenos del cine de género. En Coin Locker Girl, una niña abandonada en una consigna de una estación es vendida a una organización criminal regentada por una mujer de origen chino. Convertida en su "hija" y parte de la banda, comete un grave error al enamorarse de un joven del que tiene que recuperar un dinero provocando con ello la pérdida de confianza de su mentora y adentrándose en lo peor de los bajos fondos. Interesante aunque algo fallida .

De nuevo en Corea y ahora con asesino en la oficina. El exceso de trabajo y las humillaciones constantes empujan a los personajes a situaciones límite en las que nada son lo que parece. Office empieza de una manera directa y potente pero acaba desinflándose en su tramo final, sobre todo desde que se intuye como va a acabar todo y el giro argumental que tendrá lugar. Aún así se ve con agrado y las interpretaciones y el gore hacen el resto. 

Densa, potente visualmente y agotadora. Esos podrían ser los principales adjetivos para The Assassin de Hou Hsiao-hsien, una de esas obras que dan prestigio a un festival pero que provocan deserciones en la sala habida cuenta de que mucha gente no sabe realmente lo que va a ver. Admito que a mi Hou no me gusta especialmente aunque debo admitir que muchas de estas imágenes son pura poesía en movimiento. Ahora bien eso no impide que esté reñida con una concepción del cine como entretenimiento y aquí falla el taiwanés. Desde luego tiene su público y yo no formo parte de él pero al menos es rescatable en comparación con otras de sus obras.


El cine chino está en auge en su país. Cada vez se hacen más películas nacionales y llegan a grandes segmentos de su población y para muestra tenemos esta The Taking of Tiger Mountain, épica y ambientada en la guerra civil china con los aguerridos soldados luchando contra una banda de malhechores muy fuerte liderada por un irreconocible Tony Leung Ka-Fai. Dirigida por el en otros tiempos adorado Tsui Hark, ahora instalado casi en exclusiva en la China continental, la película pierde fuelle por su excesiva duración y el tono patriotero que adoptan sus personajes, rozando el ridículo. Si acaba aprobando es por sus escenas de acción espectaculares y bien rodadas sin más.

En los últimos dos años y gracias al festival Nits de Cinema Oriental descubrí la saga KL Gangster de la que este pasado verano proyectaron la última entrega hasta la fecha, en realidad un spin-off. Justo en Sitges hemos tenido la ocasión de ver Villa Nabila, dirigida por el mismo responsable de dicho spin-off, Syafiq Yusof. Alejada completamente de la acción se decanta por el terror y por una casa encantada en la ciudad de Johor Bahru. Si bien la película es completamente presincidible la simpatía que desprende y algunos toques divertidos (quizás involuntarios) sumado a la corta duración la convierten en entretenida.

Agotado acabé con The Boy and the Beast, visualmente trabajada y con una animación muy cuidada pero que se revela como aburrida y repetitiva durante gran parte del metraje.La duración excesiva de dos horas para una historia mucho más simple de lo que se pretende lastra los resultados y queda como una propuesta interesante e imaginativa que acabará cayendo, para mi, en el olvido más absoluto.


Quien me conozca sabrá que Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas me pareció una completa tomadura de pelo. Y más o menos y salvando las distancia Apichatpong Weerasethakul no decepciona con Cemetery of Splendour y ofrece una nueva muestra de cine letárgico, ombliguista, pedante y aburrido en el que la única manera de encontrarle algo positivo es tomándolo a guasa. El castigo que inflinge el tailandés al respetable con esta historia de soldados narcolépticos no llega a su insigne obra anterior pero no es apto para todos los públicos. Al menos no para mi, desde luego.

Sion Sono es un autor que puede llegar a hacer entre 5-6 películas al año. Con ese número incluso en Japón lo normal es que no todas salgan bien y esta es la muestra. Con un punto de partida interesante y potente, la película hace aguas por todos lados en una constante sensación de repetición siendo coherente con su final pero de desarrollo plano. La historia realmente no da para más que un cortometraje y solo los fuegos de artificio pueden pretender aparentar, sin conseguirlo, que todo está bien en Tag.

Todo lo que empieza tiene su fin, y esa es la impresión que da, hoy por hoy, la carrera de Kiyoshi Kurosawa tras sus últimas películas. Journey to the Shore, la que nos ocupa, parte de nuevo de una original e interesante historia y también de nuevo el desarrollo es caótico, aburrido, inconexo y tratando de ser tan trascendental que acaba siendo poco menos que una parodia. La extrema lentitud y unos actores aletargados terminan de hundir la función . Se va a hacer difícil darle una nueva oportunidad a Kurosawa.


Baskin es puro Sitges, de eso no hay duda. Una película con claros componentes fantásticos, violenta, gore, nauseabunda. Pero tiene un problema, es horrible y lo mencionado antes a mi no me sirve ni para pasar el rato. Con un principio pretendiendo establecer el caracter de los "buenos" en una conversación tarantiniana el conjunto se desboca cuando estos, policías tienen que intervenir en una situación en un edificio en el que tendrán que hacer frente a un grupo de personajes violentos y sádicos. Gratuita y extrema no consigue ni siquiera inquietar y tan solo aborrecer.

Dos amigas estadounidenses viajan a Israel de vacaciones encontrándose a un "aventurero" que las guía hasta Jerusalén. Allí alojadas en un hostel y de fiesta permanente ya con la compañía de un árabe israelí del que la amiga con novio se encapricha se ven envueltos no en ataques terroristas sino el advenimiento de demonios procedentes de las puertas del infierno situadas en la ciudad. Punto de partida divertido que en manos capaces igual hasta hubiera sido buena pero que es un desastre desde el primer momento mostrándonos una pareja de niñatas a cual más despreciable y el formato del falso documental que casi nadie sabe utilizar correctamente. Jeruzalem es la peor película asiática del festival, y ya es decir.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2015 - 1ª parte



Una edición más del Festival de cine fantástico de Sitges ha acabado y tan solo restan dos para la número cincuenta. Una edición que se ha significado por acabar con uno de los problemas más acuciantes como han sido los retrasos, que en esta ocasión han sido puntuales. Aligerar el número de películas y habilitar la sala Tramuntana han sido decisiones cruciales y acertadas sin duda.

Sobre la calidad de las películas y como sabemos que cada uno tiene sus gustos, diré que desde mi perspectiva no ha habido películas sobresalientes y en su mayor parte el nivel ha sido regular e incluso mediocre. Esto no es una crítica a la programación de festival ya que es imposible encontrar tantas buenas películas, ya no solo de género, aunque si pienso que se debería limitar algo más tanta paja o incluso algunas propuestas que no deberían estar en Sitges.
 
Mi balance del festival ha sido el siguiente; 48 películas vistas, 3 de ellas de animación y 1 documental. Asiáticas he visto casi la mitad del total, 22, con Japón como país dominante con 10.

Mi top-12 es el siguiente:

  1 - The Invitation
  2 - Youth
  3 - SPL II: A Time for Consequences
  4 - Yakuza Apocalypse
  5 - Gangnam Blues
  6 - Green Room
  7 - Schneider vs. Bax
  8- Ryuzo and His Seven Henchmen
  9 - I Am a Hero
10 - Baahubali: The Beginning
11 - The Dead Room
12 - The Devil's Candy

En ésta primera crónica reseñaré las películas del top 12 de menor a mayor y en la segunda parte las películas asiáticas (excepto las reseñadas aquí):


Mirándose en el espejo de Rob Zombie, The Devil's Candy y su atmósfera malsana irrumpe con fuerza pese a irse deshinchando hasta arribar a un final algo desvirtuado. Pese a todo funciona y sorprende el rol de su protagonista, Ethan Embry, ya completamente alejado de sus papeles de finales de la década de los 90. Como otro punto negro está el desaprovechar al gran F. Murray Abraham y a su personaje que acaba simplemente siendo un cameo sin importancia.

De Nueva Zelanda llegaba The Dead Room, en principio una película puente para no quedarse en la calle y, si bien no inventa nada nuevo sobre el trillado tema de las casas encantadas, su factura técnica, su reparto completamente creíble y los sustos bien conseguidos acaba convirtiéndose en una de las sorpresas agradables del festival e incluso su final, a pesar de la previsibilidad, sobrecoge. Una buena película de una cinematografía prácticamente desconocida.


La locura india del festival tiene nombre, Baahubali: The Beginning, un festival de humor, acción, romance, mitología y traiciones de mano del director de la genial Eega. Una tragedia épica con presupuesto millonario y sazonada con las consabidas canciones y batallas irreales pero completamente preparada para hacer disfrutar al respetable. Obligatorio dejarse llevar por la película y el ambiente o se puede pasar mal. Esperamos desde ya la segunda parte para 2016.

En la época dorada de los zombies no podía faltar la aportación japonesa en forma de película. I Am a Hero, versión en imagen real de un famoso manga, nos hace seguir a un mangaka con una vida triste hasta su transformación en héroe a su pesar, gracias a su habilidad en el tiro de competición. Acompañado por una joven colegiala semi-zombie, sus aventuras volvieron loco al festival y más teniendo en cuenta su concidión de premiere mundial. Un disfrute al 100%.

Con Ryuzo and His Seven Henchmen, Takeshi Kitano, que se reserva un pequeño papel como policía, nos ofrece una crónica de unos yakuza ya retirados que desean volver a recuperar su forma de vida, pero qué se encuentran perdidos en un nuevo mundo y con nuevas maneras de hacer las cosas. Una crónica que al fin y al cabo se puede extrapolar al propio Kitano como director y es que su tiempo ya ha pasado y él es consciente de ello. A pesar de que aún puede hacer buenas películas, y ésta es prueba de ello, el fulgor del pasado ha desaparecido y solo queda el recuerdo en un mundo que cambia constantemente sus gustos. Un canto del cisne a una manera de ser y de hacer cine en una película muy personal.

Hace un par de ediciones, Borgman, fue galardonada con el premio a mejor película del festival. Su director Alex van Warmerdam volvió este año con Schneider vs Bax, un enfrentamiento entre dos asesinos a sueldo mucho más accesible que la anterior película pero envoltada de ese humor negro característico. Las interioridades y la vida privada de los asesinos interfiere en sus planes ofreciendo un novedoso punto de vista a este tipo de películas. 


Con la interesante Blue Ruin, Jeremy Saunier ofreció detalles interesantes que expande en una más accesible Green Room, odisea de un grupo musical en una gira de, literalelmente, supervivencia. Si bien es superior a su anterior película peca de cierta precipitación hacia el final con muchas ganas de dejarlo todo atado y bien atado. Su primera parte es arrolladora visual y violentamente con momentos gloriosos de cara al respetable. Un acierto poner al (casi) siempre afable Patrick Stewart en el rol de patriarca de los malos de la película. Y es que al final hay que tener cuidado de dónde y para quien se toca.

Una de las virtudes de las películas surcoreanas es qué a pesar de su caracter comercial suelen tener parte de crítica social hacia el modelo surcoreano que pasó a protagonizar uno de los más rápidos crecimientos económicos mundiales por lo que fue conocido el país como uno de los cuatro Tigres Asiáticos (junto a Taiwán, Singapur y Hong Kong). En este caso las especulaciones inmobiliarias que convirtieron las zonas rurales adyacentes a Seul en el vibrante distrito de Gangnam, uno de los más ricos de la ciudad y popular internacionalmente por la canción "Gangnam Stle" de Psy. Articulada en un thriller en el que dos hermanos acaban separados y en bandos diferentes, los juegos de traiciones y engaños llegaran hasta las máximas consecuencias. Algo farragosa en su desarrollo Gangnam Blues no deja de ser uno de lo thriller más potentes del año.


"Totó, me parece que ya no estamos en Kansas"... así se podría definir el recibimiento de Yakuza Apocalypse, el Miike más loco, el de sus inicios, el de las películas sin sentido. Si hace unos años eran jaleadas con locura, ahora cuesta encontrar apoyo, quizás por indolencia, quizás porque el momento ha pasado o Miike ha malacostumbrado con sus Hara-Kiri o derivados. Pero lo importante es que el bueno del japonés nos trae una experiencia lisérgica con vampiros yakuza, ranas luchadoras y cazavampiros estrafalarios entre los cuales tenemos al indonesio Yayan Ruhian, inolvidable Perro Loco de The Raid. Una imprescindible cinta a la que la pregunta ¿de qué va? puede ser respondida con un "no sé, pero da igual".

SPL, rebautizada como Duelo de dragones en su versión videográfica editada en España, se reveló como una gran cinta de acción con un binomio Wilson Yip (dirección) y Donnie Yen (en la acción) que siguió dando grandes momentos con la saga Ip Man. Acompañados por Simon Yam, Sammo Hung o Wu Jing aquella película se elevó por encima de la acción para construir una trama sin fisuras. Ahora llega la "segunda" entrega, y la razón del entrecomillado es no tener relación argumental ninguna con la primera. Repiten solo Simon Yam y Wu Jing,  con WIlson Yip en tareas de producción. Dirige con mano firme Soi Cheang con Louis Koo y Zhang Jin como villanos y sustituyendo a Yen la otrora estrella de Ong-Bak Tony Jaa. Mucho menos agraciada argumentalmente que la original, esta SPL 2 (que afortunadamente también tendrá distribución en España) ofrece un festival de mamporros y disparos al límite. Atención especial al plano secuencia en la cárcel, una auténtica gozada visual.

 

La segunda en el top es la típica película de prestigio pero que uno se pregunta que hace realmente en Sitges más allá del lustre. Se trata de Youth, la nueva propuesta del extraordinario Paolo Sorrentino que tras apabullar a gran escala con La gran belleza se internacionaliza con un trío protagonista de excepción; Michael Caine, Harvey Keitel y Rachel Weisz, acompañados de un eficaz Paul Dano. De nuevo nos encontramos con una reflexión sobre la vida, el vacío existencial y las decisiones tomadas, no siempre (o casi nunca) acertadas. Atención a ese humor que se apodera a ratos de la pantalla, en especial el que atañe al sosias de Maradona o al interés romántico del personaje de Weisz, el excéntrico escalador.

Y por una vez coincidí con el jurado y la que considero mejor del festival también recibió el premio a Mejor película. Y esa es The Invitation, ajustada, tensa, con el mal rollo en el cuerpo, imprevisible en su previsibilidad, una bomba de relojería... o no. Alejada del fantástico pero no del espíritu del festival y con uno de los mejores planos finales vistos hace tiempo en una sala de cine. Una película de la que no merece la pena contar nada y dejar que se disfrute y se descubra. Jamás Karyn Kusama (a falta de ver Girlfight) estuvo mejor, ahí están los engendros de Jennifer's Body y Aeon Flux para atestiguarlo.

miércoles, 22 de julio de 2015

Crónica Nits de cinema oriental 2015 - 2ª parte

 

Si el viernes había sido el día más frenético en el que conseguí ver las ocho películas programadas, al día siguiente bajé el ritmo y me perdí la primera y la última del día.Está claro que no se puede mantener el ritmo de locura y siempre hay que descartar algo... o quizás no.

La mañana empezó para mi con Dr. Wong en América, sexta entrega de la saga sobre Wong Fei-Hung comenzada por Tsui Hark y Jet Li con Érase una vez en China. En esta ocasión Hark dejaba las tareas de dirección a Sammo Hung y a Lau Kar-Wing mientras Jet Li volvía a su personaje más icónico después de haber sido sustituido por Vincent Zhao en las dos anteriores partes. En esta ocasión Wong Fei-Hung junto a su prometida y su compañero Siete viajan a los Estados Unidos de América pero el ataque de unos indios hace separarse al grupo y Wong acaba en manos de los indios y sin memoria. A partir de ahí se establecen dos tramas paralelas destinadas a converger en esta mezcla de western y película de artes marciales que saca partido al carisma del actor chino. Una entretenida y bien hilvanada historia que pese a no ser la mejor de la saga mantiene intactas sus señas de identidad en un entorno completamente diferente.

De Hong Kong (realmente Estados Unidos) partíamos a Japón y, de nuevo, a Estados Unidos. En este caso con la sensación del festival para mucha gente, Judge!, que si no hubiera estado Exiled de por medio sería para mi la mejor película del festival. Comedia al estilo japonés que se ríe de los tópicos existentes por parte de los occidentales hacia ellos (y por extensión hacia todos los asiáticos) y juega precisamente con los elementos de cultura japonesa más interesantes enmarcados en la publicidad. Un joven trabajador en una agencia de publicidad (Kiichiro Ota) es enviado por uno de sus superiores (Otaki Ichiiro) para sustituirle como jurado en un festival de publicidad en Santa Monica jugando con el parecido romanizado de sus nombres. Todo ello sin olvidar lo que se convirtió en el icono del festival hasta su final, el zorro gato del anuncio de los fideos. Y es que si tu jefe dice que un zorro es un gato, un gato es. Nya Nya!

No podía faltar en el festival un wuxia repleto de luchas con espadas, intrigas palaciegas y toda la parafernalia que inunda estas obras. pero en el caso de Brotherhood of Blades la acción se torna farragosa y aburrida sobre todo en su principio y parte central dejando en el desenlace apuntes más interesantes fruto de un buen acabado técnico y competentes actuaciones del elenco actoral aún siendo demasiado tarde para levantar el vuelo y la sensación general de la película.

Tocaba de nuevo, tras haber pasado todo el día en el Vigatà, volver a la Bassa dels Hermanos con la cena india y una película bollywoodiense de acción y romance, la desfasada Bang Bang!. Una trama de robos internacionales con terroristas, agentes secretos y una joven y aparentement chica normal metida en medio del meollo. Remake oficial de la estadounidense Noche y día, que no he podido ver, Bang Bang! da lo que promete, diversión, humor, acción y lucimiento de palmito de los protagonistas. Un buen fin de festival para la Bassa puesto que el sábado sería la última proyección allí de esta edición. 

Para la Nit golfa tocaban dos propuestas, la japonesa Girl´s Blood y la india BCN Knockout 2. De ellas solo pude ver la primera, sobre todo por un cansancio que ya había hecho mucha mella. Girl's Blood es una extraña película de chicas luchadoras en el ring, erotismo lésbico y traumas infantiles. Y es extraña porque obviando los momentos de acción y (pocos) eróticos nos encontramos ante lo que se asemeja más a un cine de autor bizarro, un ritmo pausado, cercano al sopor, y una trama que no termina de despegar y que al final no creo que sea adecuada para una cinta de estas características. En cuanto al erotismo al final se circunscribe a un par de las protagonistas quedando las otras dos más apartadas en ese sentido, lo que es una pena sobre todo en el caso de la espectacular Ayame Misaki.

Recta final con la llegada del domingo y empezábamos con una sesión doble, la adaptación a cine de Yatsurugi y toda su parafernalia tokusatsu. Pese a ser fan de este tipo de películas, tanto Yatsurugi como Gaion Sigma, el mediometraje spin-off que la seguía, mantienen el tono general de este género pero probablemente por cierto agotamiento que sentía me fue difícil seguirlas con fluidez a pesar de mi afición por ellas. Ello fue la principal razón de acercarme al apartamento y dormir un reparador sueño que me permitiera afrontar la recta final con las energias renovadas.

Y es que la siguiente película era Guilty, un thriller de ambiente malsano y turbador, engoblado en la categoría III del cine hongkonés y alejado de las películas de la ex colonia británica más exportadas y conocidas. Un asesino con la cara deformada paga la libertad de una prostituta para que se vaya a vivir con él, y lo que parece un caso de papanatismo extremo por parte de él se irá convirtiendo poco a poco en una situación axfisiante que tendrá un final completamente honesto y coherente que encaja como un guante. Otra nueva muestra de que en Hong Kong, como en otras cinematografías asiáticas y mundiales hay más que ver aparte de lo consabido. Y es que no solo en Corea y Japón se hacen este tipo de películas...

Y ya se acababan las Nits 2015 y nos quedaba el fin de fiesta, que no podía ser otro que con Action Jackson, una película india, la cual dejaba a los demás desfases vistos en el festival en pañales. Mezclando la acción más salvaje y desenfrenada con un humor a ratos chusquero, la trama iba avanzando de manera un tanto desordenada y preparada para confundir al espectador durante su primera parte, antes del descanso obligatorio en cada cinta de Bollywood. Una vez pasada esta parte el engaño se revela y se traslada a los villanos de la película que toman el lugar del espectador dando lugar al delirio máximo en la escena de la reunión criminal y el festival subsiguiente de tiros y palos desde todos los ángulos posibles. Un auténtico tour de force para terminar otra edición de las Nits que nos dejaba un poco tristes pero al mismo tiempo contentos de ver buen cine y difícil de ver en pantalla grande. ¡Larga vida a las Nits!

lunes, 20 de julio de 2015

Crónica Nits de cinema oriental 2015 - 1ª parte



Otro año, ya el tercero consecutivo pudimos asistir a las Nits de Cinema Oriental, ya todo un clásico veraniego. Películas, buenas charlas y una inmejorable compañía y todo gracias a la gran labor del estupendo equipo que se encuentra detrás de ellas y al que nosotros tenemos que agradecer todas las facilidades, simpatías y ambiente que se vive en el festival. ¡Y además editan un pedazo de libro como Wild Wild East!, más no podemos pedir.


A pesar de no poder asistir a los dos primeros días del festival el jueves por la mañana comenzamos a lo grande con la revisión de Exiled, incluida en la retrospectiva Wild Wild East. Y sí, continúa siendo una maravilla tanto a nivel estético como de personajes. Un neowestern hongkonés ambientado en una Macao a punto de ser devuelta a China con un claro componente político en las relaciones entre las distintas facciones de ambas regiones. 


Lo siguiente que pudimos ver fue Boundless, documental sobre Johnnie To dirigido por el taiwanés Ferris Lin. Y sin duda uno de los platos fuertes del festival. Un Johnnie To desde diferentes ángulos, un repaso a su carrera, a su carácter, a sus convicciones e ideas políticas ya plasmadas en varias de sus obras y que contextualizan muchas de ellas. Un hombre que se ha convertido en uno de los grandes del cine hongkonés y asiático, y que en justicia debería estar considerado a nivel mundial por su contribución al cine en las últimas décadas. Como ya comenté en Twitter, un diez para el festival por traer esta joya que cualquier fan (y añadiría cualquier cinéfilo) de Johnnie To debería ver porque merece mucho la pena.

El jueves era el ya clásico día de Hong Kong, así que todas las películas provenían de aquella ciudad. El traslado del Espai ETC al Cinema Vigatà nos sirvió para calentarnos un poco con las altas temperaturas pero había premio, la delirante From Vegas to Macau 2, secuela de la original en algunos personajes pero independiente argumentalmente y no apta para detractores del humor cantonés. De hecho era más conveniente incluso haber visto God of Gamblers como afirmó con razón Domingo López que no aquella. Repleta de guiños como en la descacharrante escena del casino tailandés o ya al final con dos cameos geniales, sobre todo uno de ellos completamente inesperado y refrescante, añadiendo también las referencias a las dos producciones protagonizadas por Nick Cheung, Unbetable y The White Storm, también vistas en las Nits 2014. Metacine al cuadrado.


Cambio de tercio con Gangster Payday, historia de amores y triadas con un Anthony Wong espectacular en su papel de gangster noble. Alejada de artificios (fantásticos en otras películas desde luego), convierte a los delincuentes en seres mundanos con sus problemas, alegrías, tristezas y sentimientos en general. Una sorpresa que no hace sino corroborar (como también veríamos más adelante) que el cine de Hong Kong es más amplio de lo que parece a simple vista. Sin alejarse de uno de los subgéneros predominantes si que el enfoque es diferente y se agradece siempre ver diferentes propuestas. Otro acierto de programación.

El día de Hong Kong terminaba con una película que aunque ya había visto me animé a repetir en la Bassa dels Hermanos. protagonizada por uno de los mejores actores de acción como es Donnie Yen, Kung Fu Jungle nos devuelve a los añejos tiempos de esplendor del género y nos emplaza a peleas espectaculares con saltos imposibles y carisma a raudales en este juego del gato y el ratón contra un Wang Baoqiang que borda su papel de villano. Terminaba el día de manera espectacular.

Tras unas horas de descanso comenzamos la que sería nuestra jornada más larga del festival ya que vimos las ocho películas que se proyectaron durante el viernes. Record absoluto para las retinas del que esto escribe que llegó al final a duras penas, pero llegó.


La primera resultó ser Hawaa Hawaai, película india del género de superación deportiva que pese a convertirse en algo pesada por una quizás excesiva duración para la forma de narrar la historia cautivó a los más jóvenes existentes a la sala. Amable, divertida, con una parte algo dramática, sigue los patrones de las películas del género con las propias características sociales indias y las dificultades de la gente de estratos inferiores para acceder a las mismas oportunidades que el resto. En general no molesta y se puede ver pero la disfrutarán más los fans de películas deportivas y los infantes.

La siguiente volvía a ser parte de la retrospectiva y resultó ser el ya clásico El karate, el colt y el impostor, protagonizada por Lee Van Cleef y Lo Lieh con rodaje a caballo entre España y Hong Kong. Una locura de película con diálogos imposibles que adolece de una acción bastante deficiente con escaso aprovechamiento de las cualidades de Lo pero que suple todos sus defectos con la sensación de surrealismo que impregna la cinta. Sin contar a los dos protagonistas lo mejor de todo es el villano Predicador, un megalómano que conduce una iglesia carreta móvil y que persigue el botín ¡para construirse una iglesia de verdad! Alucinante.


Tocaba cambio de escenario de nuevo, ahora para enfocarnos en Indonesia con el documental Garuda Power: the Spirit Within focalizado sobre todo en el cine popular de los años 70-80 pero que repasaba todo el cine del país. Una época también desatada, con películas de artes marciales, héroes legendarios, saqueo de éxitos foráneos y un erotismo impensable en aquel momento y en aquel país. La gran virtud de este documental es que pese a su escaso metraje el análisis que hace de todo aquello es tan exhaustivo que desearíamos ver una edición extendida en algún momento. 

No nos movíamos de la sala ni del país del sur asiático para toparnos con otra de las locuras vistas en el festival, Lady Terminator, que plagia descaradamente muchas escenas de la original Terminator de Cameron en una sucesión de escenas tan absurdas que tienen su punto culminante en la escena compartida entre los dos protagonistas buenos en el que la sinceridad llega a un nuevo y demencial nivel. Hay que verla para creerla y disfrutarla

Lo que nos tocaba después era algo completamente diferente, el estreno mundial de Somehow, película coreana en la que el compositor de la banda sonora era el osonenc Guillem Ramisa y a la que acudieron también invitados por el festival Cho Kyu-jun y Lee Suji, director y actriz de la película respectivamente. Como película fue de lo que menos me gustó del festival, un drama con trasfondo budista en el que confieso llegué a perderme en algún momento y que no refleja bajo mi punto de vista una evolución real de los personajes y se pierde en una maraña de emociones con incluso momentos gratuitos.


De nuevo Corea ahora en la Bassa pero otra vez como muestra del eclecticismo del festival con una propuesta radicalmente distinta, The Pirates. En esta ocasión piratas coreanos mezclados con bandidos y una trama política en la época Joseon que bascula entre el cine de aventuras de siempre y la comedia absurda, cada una de ellas con unos personajes en concreto siendo lo primero para los piratas y lo segundo para los bandidos. Aún siendo entretenida de nuevo el metraje de poco más de dos horas no ayuda a la fluidez de la historia y acaba resultando algo pesada, pero su espíritu desacomplejado y su parecido con la popular saga de Piratas del Caribe hizo las delicias del respetable y a la postre ha acabado entrado en el top 5 del festival. 

Ya rebasada la medianoche nos dirigimos al Cinema Vigatà porqué comenzaba la primera nit golfa de la edición 2015 y con una de nuestras películas más esperadas KL Gangster 3 (también conocida como Abang Long Fadil), spin-off de la saga malasia de la que pudimos ver la segunda parte el año pasado y que se convirtió en nuestra favorita de las Nits 2014. Situada entre la segunda y la primera (recordemos que la secuela era en realidad una precuela) se enfoca en el humor que las KL Gangster tenían en pequeñas dosis con el propio personaje de Fadil para elevarlo al cuadrado. Dirigida por Syafiq Yusof, hermano del director de las originales, Syamsul Yusof (que repite su papel de Shark), las apariciones de Aaron Aziz y Soffi Jikan (el mejor de KL Gangster 2) se alternan con cameos de los personajes de Evolusi KL Drift (también de Symasul Yusof) y cameos hilarantes de Transformers e Iron Man. Inferior a su predecesora su ritmo y la diversión la convierten en otra de las imprescindibles.


Y para rematar el día y este primer post pudimos ver la obra póstuma del mítico Panna Rittikrai, Vengeance of an Assassin, que si bien cumple en la parte de acción, sobre todo en el plano secuencia subjetivo y en el partidillo de fútbol del principio se pierde en unas actuaciones muy justitas, una trama absurda y en una parte final que roza el esperpento con los efectos digitales de la lucha en el tren. Una lástima el despedirse con una película tan fallida pero debía verse como homenaje a ese gran  maestro que fue. Y sobre todo atención a ese partidillo de fútbol del principio

Y así acabamos nuestra primera crónica de las Nits 2015. En breve la segunda parte.