domingo, 9 de octubre de 2011

Crónica del Festival de Cine Fantástico de Sitges 2011 - Día 4

Hoy hemos tenido la cuarta jornada del Festival de Sitges 2011, y el nivel ha sido claramente bajo en nuestras elecciones diarias



LES CONTES DE LA NUIT: El director y animador Michel Ocelot afirma que “con el paso del tiempo he descubierto algo agradable: soy un mago. Tengo dos poderes: el de producir belleza y el de crear seres y hechos que no existen y que nos hacen viajar a través de distintos universos, como en una alfombra voladora”. De este deseo irrefrenable por crear nace Les contes de la nuit, la historia de dos jóvenes y un anciano que se reúnen cada noche en un pequeño cine para inventar maravillosas historias. Les contes de la nuit juega con las dos dimensiones y con el 3D, con la oscuridad y con los colores intensos, permitiéndonos revivir el placer de un buen cuento.

Película de animación donde encontramos seis historias cortas, seis cuentos infantiles llevados a la pantalla, en 3D, por el reputado animador francés Michel Ocelot. Partiendo de que personalmente no me suelen gustar las películas de varias historias independientes, este Les Contes de la Nuit es medianamente interesante, aunque como siempre adolece del problema de este tipo de propuesta, hay cuentas mas interesantes que otros, por eso su irregularidad es su gran problema. En el tema de animación encuentro muy interesantes el hecho de que todos los personajes sean completamente negros, ropa incluida, como si fueran sombras. En definitiva, interesantes pero muy irregular. Eso si, la banda sonora es preciosa.



VERBO: Sara, una chica del extrarradio pequeña y perdida, es una adolescente que no comprende el mundo en el que vive. Solo Líriko, un misterioso personaje que comunica enigmáticos mensajes, parece entenderla. Su búsqueda la arrastrará a un lugar secreto, a una gran aventura a vida o muerte que muy pocos superan. Esperada puesta en largo de uno de los directores de cortos más brillantes (y premiados) del territorio español, Verbo resulta una película sorprendente, en la que las palabras riman a ritmo de hip hop. Eduardo Chapero-Jackson debuta al fin, y lo hace con un filme destinado a ocupar un lugar privilegiado.

Cuando finalizas el visionado de Verbo te quedas hecho un lio, con una sensación de no saber bien si lo que acabas de ver es una obra original, innovadora, fascinante, o por el contrario un disparate pretencioso, ridículo y con escenas de vergüenza ajena. Supongo que la respuesta es un poco de las dos, por un lado tiene partes en las que roza el patetismo, con diálogos rozando el ridículo, pero luego te vas encontrando cosas muy originales, con un acabado técnico notable y buenas dosis de talento. Pero pensando fríamente en ella, quizás hay mas en la balanza del lado negativo que positivo, o al menos si que se puede considerar una propuesta fallida.

Añado a la crítica de Daniel mi visión de la película, bastante coincidente en general aunque a mi me ha parecido incluso peor, con un tono panfletario fuera de contexto y claramente aleccionador que no aporta nada más que tedio y sopor. En definitiva pretenciosa y con una gran dosis de tópicos que sepultan las (pocas) ideas interesantes que asoman en la película, y es que quizás, la historia no daba más que para un corto y no convertirse en un folletín de las ideas que circulan por ella.



LE PETIT POUCET: Pulgarcito y sus cuatro hermanos son abandonados en el bosque por sus padres, que ya no se pueden hacer cargo de ellos. Asustados, se adentran en el bosque y van a parar a un caserón. La dueña los avisa: mejor perderse en el bosque que entrar en ese lugar, pues allí habita también un ogro que los podría devorar. Marina de Van lo tenía muy claro: cuando vio la posibilidad de adaptar “Pulgarcito”, supo que lo que quería era ahondar en el terror del relato de Perrault. Cineasta extrema (Dans ma peau es un hito del terror de autor, de la nueva carne à la francesa), su aproximación a este relato clásico rebosa épica y violencia.

Nueva adaptación de Pulgarcito, pero esta vez bajo el cine de terror. La película es bastante mala, con una factura técnica rozando el telefilme y unas interpretaciones bastante flojas. Una lastima que con una oportunidad de llevar un cuento como el de Pulgarcito al terreno del terror puro, nos encontremos mas con una película que parece hecha para niños adolescentes, ya que el terror es muy suave y visualmente es bastante limitada. Una gran decepción ya que me esperaba bastante de la nueva película de Marina de Van.



Para terminar añado a la crítica que realizó Daniel el otro día de Attack the Block su alejamiento de varios tópicos de este tipo de cine, y que es una sorpresa agradable observar que aún se pueden hacer películas con ciertos toques especiales que te dejan con una sonrisa y un buen sabor de boca. Eso y el diálogo sobre el novio de Sam, entre ésta y Pest, un autentico misil politicamente incorrecto de los que duelen.

Mañana tendremos una nueva crónica de de Sitges por medio de Daniel con propuestas como la esperada producción coreana The Yellow Sea o la brasileña Trabalhar cansa. Esperamos con ganas sus reseñas.

4 comentarios:

Sandra Mantas dijo...

Le petit poucet era muy mala. Yo creo que en general, Verbo es salvable, pese a que coincido con la apreciación. Y sí haría(haré mañana) mejor crítica de Les counts de la nuit, que me ha parecido una auténtica joyita. Espero nos veamos pronto. Un abrazo.

John Prskalo dijo...

Yo no la salvo, de las 11 pelis que he visto en el festival es una de las peores. El problema que le hemos encontrado a Les contes de la nuit es la irregularidad, tiene historias muy interesantes con otras aburridas, de hay el contraste. Nos vemos mañana o el miércoles, que ya tengo ganas de volver, jeje.

Un abrazo.

Unknown dijo...

Pues aún tuve suerte con las elecciones y salvé bastante el día, porque por lo que veo Había bastantes opciones de pifiarla.

Si podeis engancharla id a ver Milocrorze: A love story es una freakada kitch japo bastante divertida.

Nos vemos por Sitges!

John Prskalo dijo...

Cuando tienes un día malo de elecciones se arrastra, jejeje.

Nos vemos en Sitges.

Un abrazo.