jueves, 14 de octubre de 2010

Festival de Cine Fantástico de Sitges 2010: The Housemaid

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Decepcionante, esa es la palabra que me viene a la cabeza cuando pienso en ésta película. Quizá sea culpa mía por llegar con altas expectativas por lo que se había comentado sobre ella o pudiera ser que fuera confundido por lo que iba a ver y el género por el que se iba a mover la película de Im Sang-soo.

En la presentación de la película el director confesó que la película se puede plantear como una película política, imagino que se vendría a referir a la hipocresía con la que se tratan las situaciones, manifestada en esa familia burguesa que contrata una doncella/niñera ante el próximo parto de la señora, embaraza de gemelos y ya con una hija. La vieja criada no podría ocuparse de todos sola.
El marido es un rico hombre de negocios que casi no aparece por el hogar, siempre está de viaje acentuando la soledad de la familia. Aquí se encuentra otro de los puntos flacos de la película, la frialdad con la qué están tratados todos esos temas. Frialdad de la doncella que no se piensa más que un par de segundos si acostarse con su jefe, frialdad de la otra criada hacia su compañera, a frialdad del esposo para con todos, frialdad de la esposa ante la doncella, o frialdad de la madre de ella cuando realiza un acto punible sólo para mantener las apariencias. El esposo se encaprichará de la doncella haciendo el amor con ella, dejándola embarazada por accidente lo que cambiará la vida de todos ellos de drásticas maneras.



Im Sang-soo también afirmo, jocosamente, que la película gustaría por sus varias escenas de sexo. Verdaderamente sólo hay dos, y bien es cierto que no necesita más, pero intentar venderla así demuestra un error de calculo o un intento de crear cierto interés por parte de la audiencia. De todas maneras, estas dos escenas son, siguiendo la tónica de la película, frías y desprovistas de toda naturalidad, sobre todo la primera, más propia de un cine tipo aquí te pillo, aquí te mato que el de un drama tendente al clasicismo en sus aspectos formales y al modernismo en sentido técnico. Si bien, sin ningún alarde, hasta el final, con un pequeño giro poco interesante, si se me apura.



Aún pendiente de ver la versión original, The Housemaid versión 2010, me parece una obra fallida, que en un intento de enfocar el asunto desde una óptica más lejana que cercana, acaba encontrando la indiferencia ya qué enfoca un mundo demasiado frío y desprovisto de sentimientos, con un par de excepciones, la primera de ellas la relación con la niña, tampoco explotada por otro lado, y la segunda al final, cuando resulta demasiado tarde para remontar el vuelo y lograr una calidez capaz de sintonizar de manera efectiva. Lo más probable es que esa frialdad sea decisión del director para crear un ambiente menos identificable pero creo que esto juega en contra de la película dejando como consecuencia una propuesta insuficiente y olvidable.

2 comentarios:

BATIDODEFRESA dijo...

Pues a mi me parecio maravillosa.
La fotografía es fantastica

Edgar Morton dijo...

Eso es lo mágico del cine, cada persona puede ver una película distinta y todas las opiniones son igual de validas.

Muchas gracias por comentar.

Saludos