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sábado, 29 de septiembre de 2018

Crónica Lychee Film Festival 2018 - 2ª parte




Terminamos la crónica del Lychee Film Festival con la sección retrospectiva llamada Love in the 90s y que se centraba en su mayoría en producciones realizadas en los años noventa, salvo excepciones.

La primera de ellas fue sin duda la mejor, la ya mítica producción hongkonesa Comrades: Almost a Love Story, dirigida por Peter Chan protagonizada por dos grandes del cine hongkonés como son Leon Lai y Maggie Cheung. En esta historia de encuentros y desencuentros, amistad y amor, compromiso y lealtad, no falta prácticamente de nada. La historia comienza con un inmigrante continental llegando a Hong Kong sin hablar ni una palabra de cantonés y que se hospeda en el burdel que regente su tía, quién ya lleva muchos años viviendo en la colonia británica y que está obsesionada con Wiliam Holden, al que asegura haber conocido y vivido un romance. En Hong Kong conoce a otra continental, aunque cantonesa, y juntos comienzan una amistad que transita por diferentes estados. La película, realizada poco antes de la devolución de Hong Kong a China por parte del gobierno británico también transita por ese miedo al mañana que había de llegar pero sin cargar las tintas ni ser de trazo grueso como varias de las películas de la época. Una verdadera gozada incluso en su desenlace que tiene lugar en Nueva York.


Ann Hui fue la protagonista de la segunda película de la retrospectiva. Se presentó una película suya de 1997, Eighteen Springs. Una película sobre la que no se debería poder decir nada malo ya que técnicamente es impecable y las actuaciones muy correctas. Un melodrama clásico que consiguió siete nominaciones en los premios del cine de Hong Kong pero que a mi se me atragantó. Justo es resaltar que no comulgo con los melodramas con tanto sufrimiento por parte de los personajes y en esta película además acabé saturado y aburrido en algunos pasajes a pesar de que apenas superaba por poco las dos horas.

Cambiando de tercio y de cinematografía nos fuimos a Taiwán o más bien de vuelta a Nueva York para que Ang Lee nos contara una historia protagonizada por una pareja gay años antes de hacer lo propio en la famosa Brokeback Mountain. Un joven de origen taiwanés vive junto a su novio estadounidense con quién tiene una vida feiz. Pero su familia se empeña en que se case cy urde un plan para que le dejen tranquilo, casarse con una inmigrante china que necesita la tarjeta de residencia. Con lo que no cuentan es con que los padres de él viajarán desde Taiwán para asistir a la boda. A partir de ahí se encontrarán en un enredo del que no sabrán muy bien como salir, lo que incluye una boda multitudinaria. El banquete de boda es un canto a la tolerancia, a vencer los estereotipos rodeándola de comedia a veces, de drama otras y todo ello dentro de un equilibrio con un reparto que cumple con creces y resulta muy convincente.


En Suzhou River vivimos una extraña historia de amor ¿a tres bandas? Durante gran parte de su metraje la película consigue crear un ambiente de espejos en los que no se puede dar nada por supuesto. Cuatro personajes ¿o son tres? en dos relaciones que acontecen casi al mismo tiempo y que estimulan la imaginación. Mucho mejor durante su primera mitad en la que todo es algo fantasmagórico y menos realista acaba bajando enteros debido a su resolución mucho más convencional y que cambia algo el sentido de la película.

La penúltima película del festival fue Dust in the Wind, de Hou Hsiao-hsien. Y de nuevo el mismo problema con el director taiwánes y  es que su cine me gusta desde un punto de vista conceptual. Los temas de los que habla, el contexto histórico y social o su dominio del encuadre. Pero todo ello palidece ante el gran sopor que me provocan la mayoría de sus obras, con esos planos largos y estáticos no aportan nada a la historia excepto el tedio que provocan. Curiosamente esta película, a pesar de ser una historia de (des)amor entre los dos adolescentes protagonistas no tiene conexión con el resto ya qué ni está realizada ni ambientada en los noventa.



Antes de la laproyección de clausura se procedió a la entrega de premios, que fueron los siguientes:

- Mejor película: The Great Buddha +
- Mejor director: Huang Hsing-yao por The Great Buddha +
- Mejor interpretación: Qi Xi por Bitter Flowers
-Premio del público: On Happiness Road

Y para terminar la película que ofició como clausura fue Vive l'amour del director malasio y afincado en Taiwán Tsai Ming-liang. A diferencia de Hou y siendo los dos grandes exponentes del cine de autor taiwánes y asiático, las películas de que he visto hasta la fecha de Tsai no me parecen tan aburridas a pesar de que me parece peor director en el ámbito técnico. Tampoco me apasionan pero sus historias, a pesar de estar alargadas, se pueden seguir con más fluidez y dejan un regusto de haber estado a punto de ver algo bueno, aunque no haya sido así del todo. De todas maneras esta historia de amor a tres bandas entre la empleada de inmobiliara, el "empresario" y el estrafalario personaje interpretado por el actor fetiche de Tsai, Lee Kang-sheng tiene un final realmente potente aunque esa manía de alargar desluce el resultado.

Y con esto acabamos con la segunda edición del festival Lychee. Como nos anunciaron en la gala de clausura, la tercera edición tendrá como eje temático la juventud. Esperamos con ganas esa tercera edición.


sábado, 22 de septiembre de 2018

Crónica Lychee Film Festival 2018 - 1ª parte



Por segundo año pudimos disfrutar del Lychee International Film Festival, festival que pasó de celebrarse en Barcelona a hacerlo este año de manera simultánea tanto en la Ciudad Condal como en Madrid. Precisamente en Madrid se hizo la inauguración y en Barcelona la entrega de premios y clausura.

Este año el Lychee volvió a disponer de dos secciones, la Oficial a competición y la retrospectiva,  Love in the '90s, historias de amor rodadas o ambientadas en los años noventa en su mayoría y todas ellas reconocidas. En esta primera crónica nos centraremos en la Oficial, con una variada muestra de cine contemporáneo procedente de la China continental de de Taiwán.

On Happines Road fue la primera película que vi de esta segunda edición, el día después de comenzar el festival. Una película de animación basada parcialmente en la vida de la propia directora y que sirve para repasar la historia reciente de Taiwán a través de los ojos de una mujer que vuelve a su tierra natal por la muerte de su abuela. Una vez allí rememora toda su vida desde su niñez, a su adolescencia hasta llegar al momento actual. La directora es muy honesta en sus planteamientos y no esconde en ningún momento la ideología de su personaje, la que choca con la de su madre, completamente diferente en todos los aspectos. Una comedia dramática que sin embargo saba tejer un equilibrio complicado que solo chirría por su pequeño bajón a mitad de la cinta cuando tiende a repetirse. La película fue emitada a principios de mes por Movistar+ y esperamos que se repita ya que merece la pena.

La segunda del día fue The Foolish Bird, y tenemos que decir todo lo contrario. Un drama con personaje adolescente que trapichea con los teléfonos móviles del instituto que se encarga de custodiar mientras acompaña a una amiga suya que la llevará por el peor camino posible. Todo ello dentro de un cine de autor aburrido, que no tiene claro como continuar ni como acabar. La película abarca una parte de la historia de este personaje que bien podría haber sido otra ya que todo en ella se nota forzado con el único pretexto de ser rompedora y escapar del corsé de las producciones chinas destinadas al gran público. No encuentro nada a destacar, ni siquiera las interpretaciones que se dejan llevar por el tedio que los propios personajes y el devenir de la historia provoca.

La última del dia fue The Great Buddha+, una comedia negra venida de Taiwán que pese a sus aciertos, que son bastantes pierde frescura por ser quizás una comedia demasiado localista. Sus aciertos son sobre todo unas interpretaciones ajustadas y una fotografía en blanco y negro muy sobria, pese al peaje de algunas escenas en color preparadas para enfatizar dichas escenas y que se me antojan algo forzadas. En general bastante recomendable y que pasa mucho más rápido de lo que parece.

Hay otra película de la sección a competición, Wrath of Silence, que ya había visto en el Festival Nits de Cinema Oriental de Vic, y pese a no repetir precisamente para poder ver otra de la retrospectiva dejo aquí mi impresión del pasado julio:
De nuevo un thriller que ahonda en las contradicciones del gigante chino, y que no escatima en mostrarnos lo peor del ser humano así como la corrupción y nepotismo que impera en el país. Un niño desaparece de su pueblo y su padre emprende una frenética búsqueda encontrándose por el camino con personajes detestables. Un thriller seco y extraordinariamente potente que raya la perfección, pero al que alguna escena, concretamente una cerca del final, lo deja como simplemente una gran película, que no es poco.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Lychee Film Festival 2018


El año pasado tuvimos la oportunidad de asistir a la primera edición del Lychee Film Festival, primer festival de cine chino en Barcelona y del que escríbimos una pequeña crónica que podéis ver pinchando en este enlace.

En esta segunda edición el Lychee no se conforma con Barcelona sino que se celebrará también y simultáneamente en Madrid. Con una programación que nos trae tanto cine contemporáneo como una sección retrospectiva que se nutre de historias de amor ubicadas en los años noventa y dirigidas por grandes directores del espectro chino. La programación del Lychee Film Festival no solo se centrará en el cine de la China continental sino que nos ofrece historias tanto de Taiwán como de Hong Kong, así como una sección con los cortometrajes más interesantes del gigante asiático.

Además de las proyecciones el festival ofrece las Lychee Talks, en las que profesionales de la industria reflexionan sobre su experiencia; Flor de Lychee, en el que contextualizarán las películas proyectadas; Árbol de Lychee, sección dirigida a profesionales emergentes; y un concierto del cantante de folk chino Zhou Yunpeng

Aquí dejamos la programación y los días de proyección:

OFICIAL EN COMPETICIÓN: CINE CHINO CONTEMPORÁNEO

Bitter Flowers (2017)
Director: Olivier Meys

         

Lina deja atrás su vida en la provincia de Dong Bei para irse a París y perseguir sus sueños de empresaria. Pero una vez que está en Europa, nada sale como lo tenía planeado y se ve obligada a trabajar en algo que nunca habría imaginado. Cuando aparece por sorpresa su cuñada, se verá enmarañada en su propia red de mentiras.

MADRID
Cines Callao- 14 de septiembre 20:30
Círculo de Bellas Artes - 16 de septiembre 17:00
BARCELONA
Verdi Park- 18 de septiembre 18:00

On Happiness Road (2017)
Directora: Sung Hsin-yin

           

Xiao Qi creció en una época de cambios dramáticos en la sociedad de Taiwán. Para cumplir con las expectativas de sus padres, se esforzó por tener éxito en la vida. Se fue a trabajar a Estados Unidos y se casó, pero con el paso del tiempo, vio cómo su carrera y su vida iban quedándose estancadas. En el viaje de regreso a su tierra natal por la muerte de su abuela, los recuerdos de la infancia le volvieron a aparecer en su mente mientras pensaba en el camino que había seguido y se preguntaba a sí misma: “Después de tantos años, ¿me habré convertido en la adulta que quería ser?”

MADRID
Cículo de Bellas Artes - 15 de septiembre 17:00
BARCELONA
Verdi Park - 15 de septiembre 17:00

The Foolish Bird (2017)
Directores: Huang Ji y Ryuji Otsuka

            

Lin Sen, una chica de 16 años, para cumplir el deseo de su madre, intenta entrar en la academia de policía local. Animada por su mejor amiga, Meizi, empieza a robar y vender móviles de sus compañeros de clase a desconocidos que conocen online. Al mismo tiempo, se enteran de un impactante asesinato y violación a uno de sus compañeros de clase. Después de una noche de borrachera Meizi desaparece sin decir nada.

MADRID
Cículo de Bellas Artes - 15 de septiembre 19:30
BARCELONA
Verdi Park - 15 de septiembre 19:00

The Great Buddha+ (2017)
Director: Huang Hsin-yao

              

 Pickle es un guardia de seguridad en una fábrica de estatuas de bronce. Él y su amigo Belly Button se entretienen juntos durante los turnos de noche. Un día deciden ver las imágenes de la cámara instalada en el coche de su jefe. A parte de varios encuentros con distintas mujeres, los dos chicos presencian algo que nunca deberían haber sabido.

MADRID
Cículo de Bellas Artes - 15 de septiembre 22:00
BARCELONA
Verdi Park - 15 de septiembre 21:00

Father to Son (2018)
Director: Hsiao Ya-chuan

             

Van Pao-Te se dio cuenta de la pérdida de salud que había sufrido a lo largo de los años. La propietaria del hostal, Yuqin, anunció que participaría en la campaña electoral del jefe del distrito contra la familia de Van Pao-Te. Las elecciones se acercaban, la enfermedad era problemática y muchas historias pasadas se despertaron en lo más profundo de la memoria de Van Pao-Te. Sabiendo que la hora de su muerte se acercaba, decidió ir a Japón con su hijo para obtener algo de información de su padre, que se había ido de casa hacia 50 años. Al mismo tiempo, Yuqin encontró a su sobrino de Hong Kong para que viniera a ayudar en la campaña.

MADRID
Cículo de Bellas Artes - 19 de septiembre 19:00
BARCELONA
Verdi Park - 16 de septiembre 22:00
Wrath of Silence (2017)
Director: Xin Yukun

             

Baomin se gana la vida como minero, mientras su familia vive cuidando de una pequeña granja de ovejas en otra ciudad. Cuando desaparece su hijo, Baomin volverá para investigar qué le ha pasado, pero saldrán a la luz asuntos que estaban enterrados.

MADRID
Cículo de Bellas Artes - 19 de septiembre 21:30
BARCELONA
Verdi Park - 20 de septiembre 19:30

The Widowed Witch (2018)
Director: Cai Chengjie

             

Después de perder su casa y su esposo, empieza una vida con su cuñado en un vehículo modificado. Recorren diferentes pueblos, y en al camino recuerdan y hablan sobre su pasado. Para encontrar un lugar donde pasar el frío invierno, ella pretende convertirse en un chamán para librar a los aldeanos de los espíritus malignos e irónicamente, sus engaños suelen volverse reales. Sin embargo, pierde su poder ante la codicia de la gente, y después de fracasados intentos de salvar la naturaleza humana, la historia de su vida termina en tragedia y desilusión.

MADRID
Cículo de Bellas Artes - 21 de septiembre 17:00
BARCELONA
Verdi Park - 16 de septiembre 20:00
Dragonfly Eyes (2017)
Director: Bing Xu

             

 Esta película se compone a partir de imágenes reales de cámaras de vigilancia, para narrar la historia de Qing Ting, una mujer que practica para ser monja budista, pero por algunos cambios en el templo coge un trabajo en una granja de vacas. Allí conoce a Ke Fan, que la ve como alguien especial y cree que todo es fruto del destino.

MADRID
Cículo de Bellas Artes - 20 de septiembre 19:30
BARCELONA
Verdi Park - 14 de septiembre 19:30
FUERA DE COMPETICIÓN
 
Twenty Two (2015)
Director: Ke Guo

            

En los ocho años de la invasión japonesa en China, al menos 200.000 mujeres chinas se vieron obligadas a convertirse en esclavas sexuales del ejército japonés, que las pasó a llamar “mujeres de consuelo”. En el momento del comienzo del rodaje del documental en 2014, solo había 22 “mujeres de consuelo” supervivientes en China continental. El tiempo pasa lentamente aliviando sus heridas, pero estas mujeres, han sufrido unas dificultades inimaginables para cualquier otra persona. ¿Dónde están ahora, qué vida están llevando y qué tipo de tristezas y alegrías tienen en sus vidas?

MADRID
Cículo de Bellas Artes - 20 de septiembre 17:00
BARCELONA
Verdi Park - 17 de septiembre 19:00

LOVE IN THE 90s

Suzhou River (2000)
Director: Lou Ye

            

Mardar es un joven mensajero que va por la ciudad con su moto repartiendo paquetes. Conoce bien la ciudad y parte de su éxito en el negocio es que nunca hace preguntas. Un día un contrabandista de alcohol le pide que lleve a su hija de 16 años, Moudan, a casa de su tía. En el trayecto, ambos se sienten atraídos…

MADRID: Cineteca de Madrid 19 septiembre 17:00
BARCELONA: Cinemes Maldà 19 septiembre 19:30
Eighteen Springs (1997)
Directora: Ann Hui

         

Un trabajador de fábrica, Shijun, conoce a una chica de oficina, Manjing, mientras trabajan juntos en la misma empresa. La hermana de Manjing, Manlu, que trabaja en un club nocturno, se casa con un cliente rico para mantener a su familia. Shijun, por otra parte, pertenece a una familia acomodada de comerciantes en Nanjing. Shijun y Manjing se enamoran, pero un giro trágico rompe su felicidad.

MADRID
Cineteca de Madrid - 18 septiembre 21:00
BARCELONA
Cinemes Maldà - 17 septiembre 19:30

Dust in the Wind (1986)
Director: Hou Hsiao-hsien

         

Yuan, renunció a sus estudios para trabajar en Taipéi; un año después, Yun, se le unió. La agotadora vida de Taipei no impidió su felicidad, porque se tenían el uno al otro. Pero después de la partida de Yuan a prestar el servicio militar; aunque Yun en un principio no se sentía sola debido a las cartas que Yuan le enviaba, los susurros amorosos en la vida real ocuparon su corazón. Con el miedo a un futuro impredecible, Yun decidió casarse con otro hombre.

MADRID
Cineteca de Madrid - 19 de septiembre 19:00
BARCELONA
Cinemes Maldà - 20 de septiembre 19:30

Comrades: Almost a Love Story (1996)
Director: Peter Chan

         

A finales de los 80, Xiaojun llega a Hong Kong procedente de la China continental dispuesto a encontrar un trabajo que le permita ahorrar algo de dinero para volver a su pueblo natal y casarse con su novia de toda la vida. Un día, en su primera visita a un McDonalds, Xiaojun conoce a Qiao, una joven que también busca fortuna en la gran ciudad. La relación entre Xiaojun y Qiao pasará de la amistad al amor, y ambos jóvenes vivirán una historia marcada por las dudas, las casualidades y las canciones de Teresa Teng, una cantante conocida por todo el mundo de China.

MADRID
Cineteca de Madrid - 17 de septiembre 19:00
BARCELONA
Cinemes Maldà - 16 de septiembre 19:30

The Wedding Banquet (1993)
Director: Ang Lee

            

Wai-tun (Winston Chao) y Simon (Mitchell Lichtenstein) son una feliz pareja homosexual que vive en Manhattan. Wai-tung se acerca a los 30, así que sus padres taiwaneses (Sihung Lung and Ah-Leh Gua) están impacientes por verlo casado y con hijos. Para satisfacerlos, Simon propone que Gao celebre una boda falsa con su compañera de piso china Wei-wei (May Chin). Esta estrategia, que parecía ser segura, causa más problemas todavía. Los padres de Wai-tun llegan a Nueva York para celebrar una gran boda con Wei-wei. Como consecuencia, todo tipo de conflictos emocionales y de relaciones humanas suceden detrás del banquete de boda de estilo chino.

MADRID
Cineteca de Madrid - 18 de septiembre 19:00
BARCELONA
Cinemes Maldà - 18 de septiembre 19:30
¡Viva el amor! (1994)
Director: Tsai Ming-liang

            

Meimei, una vendedora de viviendas de segunda mano, Xiao Kang, vendedor de urnas funerarias, y el vendedor callejero Rong, eran tres personas que no tenían nada que ver entre sí, a excepción de que los tres tenían las llaves del mismo piso de un edificio. Un espacio vacío, tres llaves y tres desconocidos solitarios… Con este telón de fondo se representó una historia llena de diferentes emociones con episodios de búsqueda, ocultamiento y amor.

MADRID
Cineteca de Madrid - 19 de septiembre 21:00
BARCELONA
Filmoteca de Cataluña - 21 de septiembre 19:00

martes, 1 de agosto de 2017

Avance de programación asiática Sitges 2017



Hace pocos días se celebró la primera rueda de prensa de avance de programación del Festival de Sitges, que este año cumple su ciencuenta aniversario. En este avance encontramos bastante e interesante cine asiátiaco que es lo que más nos interesa y la noticia también de que Johnnie To en persona estará en la villa para sumarse a la celebración.

El cine coreano está siempre muy presente en Sitges y este año no iba a ser una excepción. Los primeros títulos confirmados son A Day, debut de Cho Sun-ho con un protagonista que revive un día trágico una y otra vez, o La villana, de Jung Byung-gil, cinta de venganza con sorprendentes escenas de acción y que triunfó en el pasado Festival de Cannes consiguiendo cuatro minutos de ovaciones tras su proyección. Así mismo y gracias a la primera colaboración de Sitges con Netflix se proyectará Okja de Bong Joon-ho, otra de las sensaciones de Cannes, para ofrecer la posibilidad de disfrutarla en pantalla grande.

Takashi Miike, sin duda uno de los buques insignia de Sitges, tendrá en el certamen Blade of the Inmortal, adaptación del popular manga de acción y venganza, y la secuela del film yakuza The Mole Song: Undercover Agent Reiji, ya presente en Sitges 214 con el sugerente subtítulo de Hong Kong Capriccio. Otro de los habituales, Kiyoshi Kurosawa, nos traerá Before We Wanish, un drama con extraterrestres.

Pero Miike y Kurosawa no son los únicos directores habituales japoneses que estarán presentes en el cincuenta aniversario puesto que Sion Sono inaugurará las sesiones Midnight X-Treme con Tokyo Vampire Hotel, serie que ha dirigido para Amazon, que da la vuelta  las cintas de vampiros ofreciendo una visión original y única. Y el reciente ganador del Sitges Pitchbox Awars en el BIFAN 2017, Yoshihiro Nishimura, presentará Meatball Machine Kodoku, una comedia de terror y extraterrestres.

Desde Taiwán Giddens Ko presentará mon mon mon Monsters!, una cinta oscura, violenta y nihilista sobre los monstruos reales que nos rodean.

En cuanto a la animación, el anime tendrá un gran peso y celebrará sus 100 años, además de las habituales competiciones de cortometrajes y homenajes. Lu Over the Wall, de Masaaki Yuasa, ganador del premio al mejor largometraje del Festival de Annecy, estará en Sitges 2017. También procedente del festival francés se incorpora a la sección de animación la emotiva A Silent Voice, de Naoko Yamada, un drama sutil de gran profundidad psicológica. Además, se proyectarán Tehran Taboo, que supone el ambicioso debut en el largometraje del cineasta germano-iraní Ali Soozandeh, y el film franco-japonés Mutafukaz, dirigido por Shoujirou Nishimi y Guillaume Renard, que se basa en el cómic del mismo nombre creado por el mismo Renard.

Y esto tan solo es el principio. Pronto tendremos más novedades de cine asiático en Sitges 2017 que seguro va a ser una fantástica (aún más) edición.

martes, 19 de julio de 2016

Crónica Nits de Cinema Oriental 2016 - 2ª parte

 

Comenzamos la tercera jornada de las Nits con Los monstruos del fin del mundo, de la retrospectiva Kaiju, y secuela de la Gamera original. En esta ocasión Gamera vuelve a la tierra tras su derrota en la primera entrega y se encuentra cara a cara con Barugon, monstruo procedente del Sudeste Asiático (como tantos otros de su especie) lo que dará pie a peleas entre ambos seres mientras el ejército y científicos japoneses intentan encontrar la manera de derrotarles. Con todos los elementos del kaiju más clásico esta producción camina en la cuerda floja haciendo equilibrios para salir adelante con dignidad, y afortunadamente lo consigue quedando una cinta apañada y entretenida.


Y nos tocaba continuar con Japón, aunque ahora cambiando completamente de género y acercándonos a la comedia romántica con No Longer Heroine, basada en un manga. Si bien este tipo de películas no son ni mucho menos de mis favoritas, en esta ocasión durante gran parte de la película me lo pasé muy bien ya que rehuye los lugares comunes de este género y opta por un estilo mucho más desenfadado y surrealista hasta la parte final en la que ya comienza a aflorar una narrativa mucho más típica y pierde parte del encanto que había despleagado durante el metraje. Aún así la película aprueba con nota y es una muestra de que en todos los géneros se pueden sacar películas estupendas. Mención especial para la gran actuación de Mirei Kiritani, estupenda tanto en los momentos cómicos (sobre todo) como en los más dramáticos.


The Deal se quedó como única representate este año del cine coreano perteneciendo a uno de los (sub)géneros más importantes del cine de aquellas latitudes, el de venganzas que tantas grandes películas nos ha dado, incluídas varias obras maestras. En este caso la película sigue las rutas de siempre pero con habilidad para poder destacar por encima de la media de thrillers coreanos que podemos ver año sí y año también en diferentes festivales. Además su duración menor a las dos horas le confiere una agilidad narrativa superior a la media. Como anécdota, en las Nits pudimos ver la versión del director con mayor metraje de escenas violentas que la estrenada en cines surcoreanos.


La noche acababa con la película nepalí Serdhak, presentada por su director y ambientada en la región de Mustang. Un joven estudiante de etnia tibetana vuelve a casa, una zona rural en la que sus padres y hermana trabajan la tierra reencontrándose, sin saberlo, con una antigua compañera de infancia de la que se irá enamorando mientras su vida va cambiando a pies del Himalaya. De ritmo languido y usando ciertos tics del cine de autor, Serdhak no deja de ser una pelicula interesante desde el punto de vista antropológico pero de poco calado cinematográfico y que añade escenas superfluas para poder llegar a un metraje de más de 70 minutos.


The Arti fue la encargada de inaugurar el cuarto día de festival. En este caso nos íbamos a Taiwán a ver una película realizada deliciosamente con marionetas y en la que dos hermanos se ven obligados a huir con un robot creado por su padre tras el asesinato de este. Deliciosamente rodada, The Arti tiene dos partes claramente diferenciadas; una primera bastante infantil y a la que le cuesta arrancar a pesar de momentos inmejorables como la persecución del principio o el torneo de lucha y una segunda que vira hacia la acción pura y dura, con escenas de gran violencia y la muerte de algún que otro personaje principal. Es en esa parte final en la que la película consigue llegar a sus cotas más altas y se libera de un principio contenido. Una película que acortando un poco la parte más infantil sería una pequeña joya y se queda en entretenida.


Tocaba otra nueva entrega de la retrospectiva con El monstruo que amenaza el mundo en la que los Gappa hacen de las suyas en la única película kaiju producida por la Nikkatsu. Una expedición patrocinada por la revista Playmate encuentra un extraño ser parecido a un pájaro y se lo lleva a Japón ante la oposición de los lugareños y que provocará el enfado de sus padres cuando despiertan y ven que su hijo ha desaparecido. Esto provocará las consabidas escenas de destrucción y una "sutil" crítica al sensacionalismo de los medios de comunicación con el dueño de la revista presentado casi como el villano de la película o un machismo exacerbado en diferentes escenas y sobre todo en la parte final tan categórica. Diversión a radudales con un film que se podría describir como un drama de dos progenitores ante la desaparición de sus hijos y lo que estarían dispuestos a hacer por recuperarlo y que no desentonaría con el tono completamente psicotronico que se gasta la película. Una gozada de película con esas risas o la canción Gappa, que el entregado público acabó cantado en los créditos finales.


Tocaba el turno de los documentales y comenzamos con For the Love of a Man, un retrato de la locura que se vive en el Estado indio de Tamil Nadu por el actor y mito Rajinikanth, un hombre que tiene 150.000 clubes de fans. La cinta va ofreciendo el retrato de esta obsesión a través de varios personajes principales como por ejemplo el hombre que llega empeñar las joyas de su esposa para poder organizar una proyección de una película de su ídolo. Un ídolo que es apodado Querido Líder o incluso Díos, y que nos enseña la necesidad de gran parte de la humanidad de necesitar un ser superior para que ejerza de guía, y en este caso en una zona poco religiosa y tendente al comunismo. Un documental imprescindible por lo que nos cuenta y como nos lo cuenta.


Del Cinema Vigatà nos trasladamos a la Biblioteca Joan Triadú para asistir allí por primera vez para una proyección que sería la de The Last Pinoy Action King, documental dirigido por Andrew Leavold, viejo conocido del festival en el que estuvo presentado hace dos años The Search for Weng Weng. De igual manera que en aquella se volvía a centrar en el cine filipino, y en esta ocasión en la figuera de Rudy "Daboy" Fernandez, uno de los mitos del cine de acción de la excolonia española. A pesar de su interés el ritmo decae por momentos y se antoja un metraje demasiado largo centrándose en la figura de Fernandez, olvidando contextualizar un poco más el documental, cosa que si hacía de manera perfecta en su anterior documental. De todas maneras vuelve a ser superior a la media de este tipo de documentales y celebramos haberlo podido ver sin género de dudas.


Y el viernes se acababa (para mí, pues la noche siguió con Z Island) con la proyección de Ip Man 3, cierre por el momento de la saga dirigida por Wilson Yip y protagonizada por Donnie Yen que aquí tiene dos rivales de excepción, el estadounidense Mike Tyson, con el que tiene una memorable pelea y Max Zhang, valor en alza y al que pudimos ver el año pasado en Sitges el año pasado como uno de los villanos de SPL 2. Esta tercera entrega se centra en la acción teniendo las gotas justas de drama con la enfermedad de la esposa de Ip Man y algún pequeño toque de comedia, destacando la primera escena con un joven Bruce Lee deseoso de entrenar con el maestro del Wing Chun. Si tuviera que hacer un top de la saga esta tercera entrega se situaría en el segundo puesto tras la casi magistral película original.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2015 - 2ª parte

Acabamos el repaso a la edición del Festival de Sitges de este año 2015 reseñando brevemente las películas asiáticas que quedaron fuera del top general del certamen. Irán en orden de calidad descendente en este caso.

 

Comenzamos por Veteran, irregular cinta que se beneficia de una segunda mitad dinámica que deja atrás una primera humorística mucho menos acertada. Cuando por fin se centra en la acción encontramos el sello de calidad de Ryo Seung-wan y dejando un gran sabor de boca. De igual manera que otra de las coreanas vistas en el festival, Office, hace una crítica algo ligera de uno de los grandes males de la sociedad surcoreana. Si en aquella eran las condiciones laborales,aquí se centra en los conglomerados empresariales familiares (chaebol).

Shinya Tsukamoto nos lleva a la II Guerra Mundial en pleno Pacífico y las andanzas de un soldado japonés en una isla filipina. Aquejado de tuberculosis y despreciado por el resto de su destacamento y sus superior, su deambular por la selva le hará enfrentarse a todo tipo de horrores y desastres en una visión sucia de la guerra mucho más realista y desagradable que de costumbre. Algunas partes de Fires on the Plain pueden llegar a cansar pero en general es una película muy interesante. 

Sion Sono se ha convertido en uno de los directores más queridos en Sitges. En esta edición además de estar en persona tuvo la ocasión de presentar tres películas y de las dos que vi la mejor y sin tampoco llegar a ser una gran película es Love & Peace, la historia de amistad entre un joven apocado y fracasado y su tortuga. El precio de la fama, la amistad y el amor pasados por el tamiz de un zumbado en una versión lisérgica de los Teleñecos y auténticas odas a la sobreactuación. Su principal problema es sin duda un exceso de metraje y lo mejor su falta de complejos.


El cine coreano suele, en la mayoría de casos, tocar temas de actualidad, sociales o políticos y llevarlos a terrenos del cine de género. En Coin Locker Girl, una niña abandonada en una consigna de una estación es vendida a una organización criminal regentada por una mujer de origen chino. Convertida en su "hija" y parte de la banda, comete un grave error al enamorarse de un joven del que tiene que recuperar un dinero provocando con ello la pérdida de confianza de su mentora y adentrándose en lo peor de los bajos fondos. Interesante aunque algo fallida .

De nuevo en Corea y ahora con asesino en la oficina. El exceso de trabajo y las humillaciones constantes empujan a los personajes a situaciones límite en las que nada son lo que parece. Office empieza de una manera directa y potente pero acaba desinflándose en su tramo final, sobre todo desde que se intuye como va a acabar todo y el giro argumental que tendrá lugar. Aún así se ve con agrado y las interpretaciones y el gore hacen el resto. 

Densa, potente visualmente y agotadora. Esos podrían ser los principales adjetivos para The Assassin de Hou Hsiao-hsien, una de esas obras que dan prestigio a un festival pero que provocan deserciones en la sala habida cuenta de que mucha gente no sabe realmente lo que va a ver. Admito que a mi Hou no me gusta especialmente aunque debo admitir que muchas de estas imágenes son pura poesía en movimiento. Ahora bien eso no impide que esté reñida con una concepción del cine como entretenimiento y aquí falla el taiwanés. Desde luego tiene su público y yo no formo parte de él pero al menos es rescatable en comparación con otras de sus obras.


El cine chino está en auge en su país. Cada vez se hacen más películas nacionales y llegan a grandes segmentos de su población y para muestra tenemos esta The Taking of Tiger Mountain, épica y ambientada en la guerra civil china con los aguerridos soldados luchando contra una banda de malhechores muy fuerte liderada por un irreconocible Tony Leung Ka-Fai. Dirigida por el en otros tiempos adorado Tsui Hark, ahora instalado casi en exclusiva en la China continental, la película pierde fuelle por su excesiva duración y el tono patriotero que adoptan sus personajes, rozando el ridículo. Si acaba aprobando es por sus escenas de acción espectaculares y bien rodadas sin más.

En los últimos dos años y gracias al festival Nits de Cinema Oriental descubrí la saga KL Gangster de la que este pasado verano proyectaron la última entrega hasta la fecha, en realidad un spin-off. Justo en Sitges hemos tenido la ocasión de ver Villa Nabila, dirigida por el mismo responsable de dicho spin-off, Syafiq Yusof. Alejada completamente de la acción se decanta por el terror y por una casa encantada en la ciudad de Johor Bahru. Si bien la película es completamente presincidible la simpatía que desprende y algunos toques divertidos (quizás involuntarios) sumado a la corta duración la convierten en entretenida.

Agotado acabé con The Boy and the Beast, visualmente trabajada y con una animación muy cuidada pero que se revela como aburrida y repetitiva durante gran parte del metraje.La duración excesiva de dos horas para una historia mucho más simple de lo que se pretende lastra los resultados y queda como una propuesta interesante e imaginativa que acabará cayendo, para mi, en el olvido más absoluto.


Quien me conozca sabrá que Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas me pareció una completa tomadura de pelo. Y más o menos y salvando las distancia Apichatpong Weerasethakul no decepciona con Cemetery of Splendour y ofrece una nueva muestra de cine letárgico, ombliguista, pedante y aburrido en el que la única manera de encontrarle algo positivo es tomándolo a guasa. El castigo que inflinge el tailandés al respetable con esta historia de soldados narcolépticos no llega a su insigne obra anterior pero no es apto para todos los públicos. Al menos no para mi, desde luego.

Sion Sono es un autor que puede llegar a hacer entre 5-6 películas al año. Con ese número incluso en Japón lo normal es que no todas salgan bien y esta es la muestra. Con un punto de partida interesante y potente, la película hace aguas por todos lados en una constante sensación de repetición siendo coherente con su final pero de desarrollo plano. La historia realmente no da para más que un cortometraje y solo los fuegos de artificio pueden pretender aparentar, sin conseguirlo, que todo está bien en Tag.

Todo lo que empieza tiene su fin, y esa es la impresión que da, hoy por hoy, la carrera de Kiyoshi Kurosawa tras sus últimas películas. Journey to the Shore, la que nos ocupa, parte de nuevo de una original e interesante historia y también de nuevo el desarrollo es caótico, aburrido, inconexo y tratando de ser tan trascendental que acaba siendo poco menos que una parodia. La extrema lentitud y unos actores aletargados terminan de hundir la función . Se va a hacer difícil darle una nueva oportunidad a Kurosawa.


Baskin es puro Sitges, de eso no hay duda. Una película con claros componentes fantásticos, violenta, gore, nauseabunda. Pero tiene un problema, es horrible y lo mencionado antes a mi no me sirve ni para pasar el rato. Con un principio pretendiendo establecer el caracter de los "buenos" en una conversación tarantiniana el conjunto se desboca cuando estos, policías tienen que intervenir en una situación en un edificio en el que tendrán que hacer frente a un grupo de personajes violentos y sádicos. Gratuita y extrema no consigue ni siquiera inquietar y tan solo aborrecer.

Dos amigas estadounidenses viajan a Israel de vacaciones encontrándose a un "aventurero" que las guía hasta Jerusalén. Allí alojadas en un hostel y de fiesta permanente ya con la compañía de un árabe israelí del que la amiga con novio se encapricha se ven envueltos no en ataques terroristas sino el advenimiento de demonios procedentes de las puertas del infierno situadas en la ciudad. Punto de partida divertido que en manos capaces igual hasta hubiera sido buena pero que es un desastre desde el primer momento mostrándonos una pareja de niñatas a cual más despreciable y el formato del falso documental que casi nadie sabe utilizar correctamente. Jeruzalem es la peor película asiática del festival, y ya es decir.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Crónica Festival de Cine Fantástico de Sitges 2015 - 1ª parte



Una edición más del Festival de cine fantástico de Sitges ha acabado y tan solo restan dos para la número cincuenta. Una edición que se ha significado por acabar con uno de los problemas más acuciantes como han sido los retrasos, que en esta ocasión han sido puntuales. Aligerar el número de películas y habilitar la sala Tramuntana han sido decisiones cruciales y acertadas sin duda.

Sobre la calidad de las películas y como sabemos que cada uno tiene sus gustos, diré que desde mi perspectiva no ha habido películas sobresalientes y en su mayor parte el nivel ha sido regular e incluso mediocre. Esto no es una crítica a la programación de festival ya que es imposible encontrar tantas buenas películas, ya no solo de género, aunque si pienso que se debería limitar algo más tanta paja o incluso algunas propuestas que no deberían estar en Sitges.
 
Mi balance del festival ha sido el siguiente; 48 películas vistas, 3 de ellas de animación y 1 documental. Asiáticas he visto casi la mitad del total, 22, con Japón como país dominante con 10.

Mi top-12 es el siguiente:

  1 - The Invitation
  2 - Youth
  3 - SPL II: A Time for Consequences
  4 - Yakuza Apocalypse
  5 - Gangnam Blues
  6 - Green Room
  7 - Schneider vs. Bax
  8- Ryuzo and His Seven Henchmen
  9 - I Am a Hero
10 - Baahubali: The Beginning
11 - The Dead Room
12 - The Devil's Candy

En ésta primera crónica reseñaré las películas del top 12 de menor a mayor y en la segunda parte las películas asiáticas (excepto las reseñadas aquí):


Mirándose en el espejo de Rob Zombie, The Devil's Candy y su atmósfera malsana irrumpe con fuerza pese a irse deshinchando hasta arribar a un final algo desvirtuado. Pese a todo funciona y sorprende el rol de su protagonista, Ethan Embry, ya completamente alejado de sus papeles de finales de la década de los 90. Como otro punto negro está el desaprovechar al gran F. Murray Abraham y a su personaje que acaba simplemente siendo un cameo sin importancia.

De Nueva Zelanda llegaba The Dead Room, en principio una película puente para no quedarse en la calle y, si bien no inventa nada nuevo sobre el trillado tema de las casas encantadas, su factura técnica, su reparto completamente creíble y los sustos bien conseguidos acaba convirtiéndose en una de las sorpresas agradables del festival e incluso su final, a pesar de la previsibilidad, sobrecoge. Una buena película de una cinematografía prácticamente desconocida.


La locura india del festival tiene nombre, Baahubali: The Beginning, un festival de humor, acción, romance, mitología y traiciones de mano del director de la genial Eega. Una tragedia épica con presupuesto millonario y sazonada con las consabidas canciones y batallas irreales pero completamente preparada para hacer disfrutar al respetable. Obligatorio dejarse llevar por la película y el ambiente o se puede pasar mal. Esperamos desde ya la segunda parte para 2016.

En la época dorada de los zombies no podía faltar la aportación japonesa en forma de película. I Am a Hero, versión en imagen real de un famoso manga, nos hace seguir a un mangaka con una vida triste hasta su transformación en héroe a su pesar, gracias a su habilidad en el tiro de competición. Acompañado por una joven colegiala semi-zombie, sus aventuras volvieron loco al festival y más teniendo en cuenta su concidión de premiere mundial. Un disfrute al 100%.

Con Ryuzo and His Seven Henchmen, Takeshi Kitano, que se reserva un pequeño papel como policía, nos ofrece una crónica de unos yakuza ya retirados que desean volver a recuperar su forma de vida, pero qué se encuentran perdidos en un nuevo mundo y con nuevas maneras de hacer las cosas. Una crónica que al fin y al cabo se puede extrapolar al propio Kitano como director y es que su tiempo ya ha pasado y él es consciente de ello. A pesar de que aún puede hacer buenas películas, y ésta es prueba de ello, el fulgor del pasado ha desaparecido y solo queda el recuerdo en un mundo que cambia constantemente sus gustos. Un canto del cisne a una manera de ser y de hacer cine en una película muy personal.

Hace un par de ediciones, Borgman, fue galardonada con el premio a mejor película del festival. Su director Alex van Warmerdam volvió este año con Schneider vs Bax, un enfrentamiento entre dos asesinos a sueldo mucho más accesible que la anterior película pero envoltada de ese humor negro característico. Las interioridades y la vida privada de los asesinos interfiere en sus planes ofreciendo un novedoso punto de vista a este tipo de películas. 


Con la interesante Blue Ruin, Jeremy Saunier ofreció detalles interesantes que expande en una más accesible Green Room, odisea de un grupo musical en una gira de, literalelmente, supervivencia. Si bien es superior a su anterior película peca de cierta precipitación hacia el final con muchas ganas de dejarlo todo atado y bien atado. Su primera parte es arrolladora visual y violentamente con momentos gloriosos de cara al respetable. Un acierto poner al (casi) siempre afable Patrick Stewart en el rol de patriarca de los malos de la película. Y es que al final hay que tener cuidado de dónde y para quien se toca.

Una de las virtudes de las películas surcoreanas es qué a pesar de su caracter comercial suelen tener parte de crítica social hacia el modelo surcoreano que pasó a protagonizar uno de los más rápidos crecimientos económicos mundiales por lo que fue conocido el país como uno de los cuatro Tigres Asiáticos (junto a Taiwán, Singapur y Hong Kong). En este caso las especulaciones inmobiliarias que convirtieron las zonas rurales adyacentes a Seul en el vibrante distrito de Gangnam, uno de los más ricos de la ciudad y popular internacionalmente por la canción "Gangnam Stle" de Psy. Articulada en un thriller en el que dos hermanos acaban separados y en bandos diferentes, los juegos de traiciones y engaños llegaran hasta las máximas consecuencias. Algo farragosa en su desarrollo Gangnam Blues no deja de ser uno de lo thriller más potentes del año.


"Totó, me parece que ya no estamos en Kansas"... así se podría definir el recibimiento de Yakuza Apocalypse, el Miike más loco, el de sus inicios, el de las películas sin sentido. Si hace unos años eran jaleadas con locura, ahora cuesta encontrar apoyo, quizás por indolencia, quizás porque el momento ha pasado o Miike ha malacostumbrado con sus Hara-Kiri o derivados. Pero lo importante es que el bueno del japonés nos trae una experiencia lisérgica con vampiros yakuza, ranas luchadoras y cazavampiros estrafalarios entre los cuales tenemos al indonesio Yayan Ruhian, inolvidable Perro Loco de The Raid. Una imprescindible cinta a la que la pregunta ¿de qué va? puede ser respondida con un "no sé, pero da igual".

SPL, rebautizada como Duelo de dragones en su versión videográfica editada en España, se reveló como una gran cinta de acción con un binomio Wilson Yip (dirección) y Donnie Yen (en la acción) que siguió dando grandes momentos con la saga Ip Man. Acompañados por Simon Yam, Sammo Hung o Wu Jing aquella película se elevó por encima de la acción para construir una trama sin fisuras. Ahora llega la "segunda" entrega, y la razón del entrecomillado es no tener relación argumental ninguna con la primera. Repiten solo Simon Yam y Wu Jing,  con WIlson Yip en tareas de producción. Dirige con mano firme Soi Cheang con Louis Koo y Zhang Jin como villanos y sustituyendo a Yen la otrora estrella de Ong-Bak Tony Jaa. Mucho menos agraciada argumentalmente que la original, esta SPL 2 (que afortunadamente también tendrá distribución en España) ofrece un festival de mamporros y disparos al límite. Atención especial al plano secuencia en la cárcel, una auténtica gozada visual.

 

La segunda en el top es la típica película de prestigio pero que uno se pregunta que hace realmente en Sitges más allá del lustre. Se trata de Youth, la nueva propuesta del extraordinario Paolo Sorrentino que tras apabullar a gran escala con La gran belleza se internacionaliza con un trío protagonista de excepción; Michael Caine, Harvey Keitel y Rachel Weisz, acompañados de un eficaz Paul Dano. De nuevo nos encontramos con una reflexión sobre la vida, el vacío existencial y las decisiones tomadas, no siempre (o casi nunca) acertadas. Atención a ese humor que se apodera a ratos de la pantalla, en especial el que atañe al sosias de Maradona o al interés romántico del personaje de Weisz, el excéntrico escalador.

Y por una vez coincidí con el jurado y la que considero mejor del festival también recibió el premio a Mejor película. Y esa es The Invitation, ajustada, tensa, con el mal rollo en el cuerpo, imprevisible en su previsibilidad, una bomba de relojería... o no. Alejada del fantástico pero no del espíritu del festival y con uno de los mejores planos finales vistos hace tiempo en una sala de cine. Una película de la que no merece la pena contar nada y dejar que se disfrute y se descubra. Jamás Karyn Kusama (a falta de ver Girlfight) estuvo mejor, ahí están los engendros de Jennifer's Body y Aeon Flux para atestiguarlo.

lunes, 21 de julio de 2014

Crónica Nits de Cinema Oriental 2014 - Días 3 y 4

Continuamos con la crónica de nuestro paso por las Nits de Cinema Oriental 2014. En esta ocasión con la tercera y cuarta jornadas y con varias de las mejores películas del festiva. 


En primer lugar tocaba una de las películas más esperadas, el documental australiano The Search for Weng Weng presentado como el anterior día por su director Andrew Leavold, un auténtico friki, si se me permite utilizar esa expresión. Ex propietario de un videoclub trash a más no poder, el ínclito Andrew, todo el tiempo con una cerveza en la mano y amable y campechano, explicó sus filias por las películas filipinas de aquella época y demostró que efectivamente es un gran experto en ese cine. Y que decir del documental, una maravilla hasta para los que conocemos a Weng Weng solo de oídas, un retrato no ya solo de un hombre utilizado sino de una época político-social-cinematográfica, algo que reiteramos, y que merece ser visto en todos los lugares posibles. Una búsqueda de casi una década por parte del australiano que, en primer lugar, saca todo su amor por el cine y su perseverancia para conocer los detalles oscuros de unos momentos de esplendor entre el bizarrismo y hasta cierto punto un retraro de la lucha de clases de un modo lúdico. Andrew Leavold afirmó por activa y pasiva que volverá el año que viene a Vic. Lo esperamos y deseamos porque es una figura que merece la pena conocer.


Tras el desenfreno y la locura llegó A Time in Quchi, la única película taiwanesa del festival tras ser la cinematografía invitada en la pasada edición. Lamento decir que la taiwanesa es una película aburrida y que en la primera de sus casi dos horas de metraje no pasa prácticamente nada. Un niño con los padres en proceso de divorcio va a pasar el verano a casa de su abuelo y a experimentar vivencias. A partir de aquí todo es de manual de guión, dilatar la película y de repente un suceso dramático que se ve venir a leguas para acabar con más o menos otro tópico a medias. En si es un vano intento de sacar la lágrima fácil y lo que podría haber sido una bonita historia de aprendizaje se convierte en un aburrimiento para las sobremesas. Aún así es bueno que el festival programe películas de todo tipo, por supuesto.


La penúltima del día fue KL Gangster 2, de la que se vio la original (aunque realmente esta es una precuela) hace dos años en el festival. Sin haber visto la primera para juzgar, esta es acción pura y dura, peleas intensas, explosiones increíbles, persecuciones llenas de adrenalina y personajes carismáticos desde el primero al último. Esta historia filial con dos hermanos enfrentados en diferentes bandas tiene momentos sublimes y mezcla de manera acertada la acción con el humor. Ya la primera escena con la brutal batalla entre bandas en esa decadente y llena de carisma (y así es por propia experiencia) Kuala Lumpur te da las claves de por donde va la película. Ahora a recuperar la primera parte y esperar que nos llegue el spin-off en clave de humor por lo que parece, ¿a las Nits 2015?.


Para rematar la noche y tras cena coreana bastante rica tocaba Cold Eyes, remake de la hongkonesa Eye on the Sky. Durante 3/4 del metraje la película mantiene el tipo, aun siendo inferior a la original, para luego empezar con la retahíla de incoherencias y escenas rizando el rizo tras una puesta al día de la famosa escena del martillo de Olbdoy, aquí con cuchillo. Mal endémico de los thriller coreanos es su absurda costumbre de diltar las películas y añadir metraje para que al tener 120-130 minutos parezca mejor y más elaborada. En eso, la mayoría de veces y comparando con los hongkoneses, sobre todo al ser este un remake, es algo superfluo ya que contado en 100 minutos sin paja es mucho mejor y más concisa. Lástima porque hace bajar mucho el listón de ese principio trepidante. A los fans les gustará mucho el cameo final.


El día siguiente comenzó con la adaptación a animación de Una historia china de fantasmas. Una película realmente apta para niños y no al mismo tiempo. Violenta en algunos aspectos, trangresora en otros, muy extraña en general se beneficia de un final espectacular y resulta simpática por ese humor muy cercano al anime japonés ochentero ya que recordemos es una producción de 1992. Inferior lógicamente a la protagonizada por Leslie Cheung si que mantiene su interés y se va valorando más con el paso de los días. Un acierto recuperar estas películas difíciles de poder ver.


Los clones (o La saga) de Bruce Lee es cine de otro mundo. Metacine, cine dentro del cine, lisérgica, increíble, gratuita, penosa, patética, aprovechada. Un chute desde los créditos del principio. Una película con 3 clones de Bruce Lee que no se parecen entre si, dos científicos locos, hombres de bronce, dos enfermeras buscando cables, luces de la muerte, hierba venenosa para decorar, una colección de chicas salidas del Playboy hongkonés, esbirros con bigotón, un productor de cine malvado y Bolo Yeung. ¿Que puede salir de eso?. Algo inenarrable que no admite segundas tomas. Como diría Ed Wood "a positivar". Se tiene que ver pero si es posible bajo los efectos de algo y en compañía de más gente.


Amistad filial, heroic bloodshed, sinónimos del cine de acción de Hong Kong que tuvo su máximo exponente a partir de los 80 y que llevaba varios años en un bajón continuo. Bajón que The White Storm dinamita con ese trío de figuras que son Louis Koo, Lau Ching Wan (o Sean Lau) y Nick Cheung. Cuatro policías hongkoneses (uno infiltrado) van a Tailandia para capturar al más escurridizo capo de la droga, pero una vez allí y entre traiciones y errores la tragedia se cierne sobre ellos. Cinco años después el pasado vuelve para perseguir a los supervivientes de aquello. Resumido podría parecer que es una historia del montón pero no, la elaboración argumental es total, las relaciones entre personajes hilvanadas alrededor de esa canción que cantan en los momentos más duros los tres personajes (y amigos) protagonistas. La acción está dosificada tanto al principio como a la mitad y al final, siendo los otros momentos más cercanos al drama y thriller. Pero cuando ese trío se apodera de la pantalla todo se vuelve brillante (y rojo de la sangre salpicando). Como escribí en twitter, deseo que esto signifique una nueva y brillante etapa en uno de los mejores cines de acción del mundo (y de la historia).


Por partida doble y ahora en la Bassa venía Nick Cheung en este día de Hong Kong, presentado por la responsable de la oficina comercial en Bruselas. Un día, el más esperado, y que trajo dos de las mejores películas (incluso tres aunque Once Upon a Time in Shanghai ya la había visto en Hong Kong) del festival. Aquí en Unbeatable, a la postre ganadora del premio del público, nos adentramos en un drama con tintes actioner por las peleas de los protagonistas en el MMA, pero que no deja de ser una historia de superación al estilo Rocky. Historias entrecruzadas entre continentales y hongkoneses, un canto a la solidaridad y al cariño que está en ocasiones a punto de bordear el ridículo pero que se sobrepone a ello y nos encumbra a Nick Cheung como el ídolo de la jornada (y quizás del festival por la calidad de sus interpretaciones). Lo verdaderamente increíble es que películas como esta o las anteriores no tengan distribución en España, pero unas cosas y otras, quizás también los prejuicios del espectador medio y la falta de identificación con un boxeador chino pero no con uno de Philadelphia puede jugar en su contra. Lástima.

Y en breve la crónica final de este ya gran festival.