domingo, 20 de octubre de 2013

Crónica Sitges 2013 - Día 8

Con un poco de retraso por la falta de tiempo y otras cuestiones, volvemos con la penúltima entrega de las reseñas del festival.

  
Insidious: Capítulo 2 (2013), de James Wan

Es una película de terror, no innova, e incluso su predecesora, a pesar de su gran calidad, no innovaba en exceso. Pero la ambientación, el buen hacer de Wan y sobre todo esa fotografía y diseño artístico tan personal nos llevan con esta segunda parte a expandir el universo de esta historia, que si bien en algunos momentos chirría por la falta de sorpresa y algunos tics comerciales, dejándola reposar piensas que si el cine de terror siguiera con este tipo de propuestas no estaría en un momento tan bajo como ahora, y que de rebote afecta a la programación de Sitges. Y además aquí hasta los fantasmas te zurran, ¿preparándose Wan para Fast & Furious 7?. Una lástima que no dirija la ya anunciada por Leigh Whannell tercera parte, que dejará la historia de estos personajes para explorar nuevas tramas. Decisión acertada.

Nota: 7/10


Shinjuku Triad Society (1995), de Takashi Miike

Además de ver las dos de las novedades del presente Takashi Miike, aprovechamos para recuperar una de la retrospectiva que no habíamos visto, Shinjuku Triad Society. En ésta si que encontramos al seminal Miike, antes de que se diera a conocer en occidente con una historia de gangsters muy de la época. Violencia seca y dura, una fotografía muy sucia y unos personajes grotescos y sádicos, incluso el positivo policía demuestra no serlo tanto en un par de escenas que no comentaremos por no destripar la trama. Mezclando la yakuza con las triadas (con viaje incluido a Taiwán), nos da lo mejor y lo peor de Miike, dinamismo, personajes al límite, pero también lo peor ya que su tendencia al exceso acaba aquí fuera de madre. 

Nota: 5/10



All Cheerleaders Die (2013), de Lucky McKee y Chris Sivertson

En teoría esta All Cheerleaders Day debería tener mala baba, darle la vuelta a los típicos y tópicos del cine estudiantes estadounidense, pero nada de eso. Lo que nos ofrece son pinceladas "incorrectas" que no dejan de ser inofensivas y nos alargan un capítulo de una serie de televisión, que solo funciona para que el sopor se apodere de uno y piense mientras la ve que mejor se hubiera sentado en la playa o aprovechado para comer. De lo peor del festival sin duda.

Nota: 1/10


Afflicted (2013), de Clif Prowse y Derek Lee

A pesar de mi recelo hacia el found footage, subgénero que no me convence en demasía, puedo decir que esta Afflicted tiene un interés bastante más grande que la media, pero que al final consigue volver a los lugares comunes que hacen de esta una opción que pretende ser más real, pero que consigue lo contrario. Su punto de partida es muy bueno, y su desarrollo durante los cambios que va padeciendo Derek Lee portan a la cinta a un nuevo grado de interés. Pero he aquí el problema, una vez se sabe la "enfermedad" que padece el interés se va diluyendo y los tópicos se apoderan de ella y no la sueltan. Una pena pues la factura técnica es completamente impecable y los dos directores-protagonistas están muy acertados.

Nota: 6/10



Big Bad Wolves (2013), de Aharon Keshales y Navot Papushado

Precedida por las elogiosas palabras hacia ella de los que la habían visto en los anteriores pases o las de Quentin Tarantino calificándola como una de las películas del año, tras verla no he podido más que llegar a la conclusión de que así es y para mi se ha convertido en lo mejor del festival. Cierto es que no es sublime y será superada por alguna en mi top del año, pero esta película a caballo entre el humor negro y la acción, con gotas de reflexiones morales cumple y mucho, siendo deudora de muchas otras pero impregnándole un sabor propio, e incluso y de forma anecdótica, tratando el sempiterno tema del conflicto árabe-israelí en un par de diálogos. Y como dije en Twitter se beneficia de tener en su reparto en uno de los papeles protagonistas al gran Lior Ashkenazi, uno de los mejores actores de su país.

Nota: 8,5/10