miércoles, 16 de octubre de 2013

Crónica Sitges 2013 - Día 5

Con un día de retraso y por problemas técnicos, hoy toca el repaso del quinto día del festival en el que por fin, hemos tenido tres experiencias positivas por dos negativas. Esperemos que la tendencia siga al alza en los próximos días, y remonte ya que el nivel, está dejando que desear en comparación con otras ediciones.


Only God Forgives (2013), de Nicolas Winding Refn

La siguiente película tras su consagración a nivel popular con Drive, reúne de nuevo al director danés con Ryan Gosling en una historia con tantas diferencias como similitudes con su anterior obra. Transportados a un oscuro y deprimente Bangkok, con un perfecto trabajo de encuadre y fotografía agresiva a la vista, su violencia seca y la imposibilidad de identificación con unos personajes, negativos de por si, componen una historia adusta que fascina por las imágenes pero que dejará a gran parte del público fuera de la historia al ser una narrativa poco convencional. En el aspecto de tratamiento de personajes también destaca el film, sobre todo el trío digamos protagonista, con ese impasible Julian, su manipuladora y repulsiva madre, y los contrastes entre la violencia, la familia y la relajación que tiene el policía tailandés.

Nota: 7,5/10



Real, (2013), de Kiyoshi Kurosawa

Autor de turbadoras y muy estimulantes obras como Kairo y Cure, Kiyoshi Kurosawa, un habitual del festival desde hace muchos años vuelve aquí a cirtos lugasres comunes de aquellas cintas, pero con mucha menos fortuna que aquellas, superando en algunos momentos el rídiculo, tanto en las decisiones de los personajes como en el propio guión, previsible y risible. Con un metraje demasiado extenso, el desarrollo irrita con planos superfluos que no aportan nada a la trama y que consigue llegar a aburrir justo cuando la conexión espectador-película tiene que ser más fuerte. Esperemos que en su nueva propuesta que Roma programa vuelva por sus fueros cualitativamente hablando.

Nota: 4/10



Uma história de amor e furia (2012), de Luiz Bolognesi

Una visión subjetiva de momentos puntuales de la historia de lo que hoy llamamos Brasil, es la esencia de hasta historia de amor (y furia), a lo largo de 5 siglos. La conquista por los portugueses del territorio, la esclavitud, la dictadura militar y por último un futuro desolador, probablemente no alejado de la realidad. Siempre con el nexo común de la historia de amor entre dos personajes reencarnados sucesivamente, y siempre del lado débil. Del lado explotado por los diferentes tipos de dictaduras. En la valoración final diremos que la animación es muy digna y el desarrollo también, a pesar de cierta justificación a la violencia contra los diferentes tipos de opresión. Un tema espinoso y más complejo que´da para más que una película de 75 minutos.

Nota: 6,5/10


Leviathan (2012), de Lucien Castaign-Taylor y Verena Paravel

Alabada por cierto sector de la crítica tanto en anteriores festivales como en Sitges, a mi como una cuestión puramente personal el tedio, el aburrimiento y el sopor se han apoderado de mi en el visionado de esta película, que sinceramente podría haber durado 10 minutos para lo que expresa. Siento no tener más sensibilidad ni dejarme llevar por las imágenes, que considero vacías, pero lo que ejemplifica mejor mi opinión sobre esta película es el plano fijo de varios minutos con uno de los pescadores durmiéndose mientras ve la televisión. 

Nota: 1/10


Enemy (2013), de Dennis Villeneuve

Una de las más estimulantes e interesantes propuestas del festival ha sido esta Enemy, recuperando el pulso a un tipo de historia de juego de espejos. Dos hombres idénticos en apariencia y voz se encuentran y a partir de esa situación se establece una dinámica que lleva a plantearnos el valor de nuestras vidas, y si el anhelar una vida diferente está justificado o no al pensar en lo anodino de nuestra existencia. Mi primera aproximación al universo Villeneuve ha sido un bálsamo en un Festival de Sitges que no me está dando lo que habitualmente recibo, no logro alcanzar a saber si por malas decisiones mías o por el bajo nivel que está ofreciendo. Por el lado negativo, que tampoco creo que sea el caso, no entiendo las críticas negativas que recibe Ryan Gosling por Only God Forgives (o por Drive, obviando el resto de su carrera), cuando Jake Gylenhaal está con cara de circunstancias e interpretando a dos personajes. 

Nota: 7/10