viernes, 18 de octubre de 2013

Crónica Sitges 2013 - Día 6


The Congress (2013), de Ari Folman

No negaré que la nueva película de Ari Folman, tras la correcta Vals con Bashir, es bastante original en su planteamiento, pero coja en su traspaso a imágenes. Apoyado en un principio potente y las interpretaciones de Robin Wright (sin Penn ya hace tiempo, a pesar de que en algún periódico de tirada inicial ni se hayan molestado en mirar), Harvey Keitel y Danny Huston, todo ello se diluye al pasar a la parte animada, floja, larga y lisérgica, que precisamente tuvo la mala fortuna demás de ser la protagonista de los dos cortes que sufrimos durante la proyección. Al volver al mundo "real" en el final de la cinta, nos encontramos con un aburrido y típico escenario, que ya poco aporta de interés. Eso sin olvidar que hay errores de bulto en la caracterización de los actores aquí. Dado el desarrollo y sus deficiencias, creo que con un mediometraje de unos 40 minutos hubiera sido suficiente, aunque si es cierto que está por encima de la media del festival y muy bien hecha.

Nota: 6/10 


Open Grave (2013), de Gonzalo López-Gallego

Otra de las películas en las que ha jugado en contra los cortes durante la proyección, y además para peor, puesto que el último a cinco minutos para el final ha sido fatal, y después de una larga y tensa espera nos hemos quedado sin saber ese final por ahora, aunque la valoración se puede hacer puesto que no iba a cambiar mucho en la historia. Al final ya llegan a cansar y aburrir todas estas películas de survival horror, lo bien hechas o interpretadas que estén, sea el caso que sea. Si bien esta Open Grave tiene algunos detalles buenos y un actor carismático, el resto es el cansino más de siempre a lo que hoy en día quizás por saturación no concedemos oportunidad. Al menos en este festival ya llevamos zombis filosóficos y zombis leñadores. La plantilla se va ampliando.

Nota: 4/10



Dark Touch /2013), de Marina de Van

 Y ya sin cortes nos vamos con esta mediocre semi.remake de Carrie tópico, típico, aburrido, desangelado, previsible, mediocre. Son tantos los adjetivos que le podríamos dar que nos quedamos cortos. La única novedad con respecto a otras es que está ambientada en Irlanda, más allá de eso, a olvidar. Telefilm con poderes psíquicos que está claro nada más empezar. Y es que el cine de terror, en general, está en horas muy bajas, y eso Sitges lo nota claramente.

Nota: 3/10


  
Europa Report (2013), de Sebastián Cordero
Funcional pero algo pesada es la nueva y radical, con respecto a sus anteriores trabajos, Europa Report (o Europa One en España). Una aproximación al found footage, en este caso con unos astronautas en exploración espacial que llegan a Jupiter a tomar muestras y se encontrarán con algo peligroso. A pesar de su cierta calidad técnica y artística, con un reparto multinacional, el subgénero pseudo-documental, el found footage, me está últimamente pudiendo y me resultan muy difíciles de seguir este tipo de películas. Creo que al hacer estas propuestas uno se circunscribe a unas reglas específicas y a un corsé muy ajustado que provoca en el que esto escribe grandes dosis de sopor. Y menos mal de sus puntos fuertes.

Nota: 5,5/10



Gente en sitios (2013), de Juan Cavestany

Y la última del día ha sido la comedia española más surrealista del año. Gente en sitios, con un reparto descomunal, el cual no citaré por la cuantía (de calidad, ojo), y por no ser justo de olvidar alguno, es una apología del absurdo, que no deja de ser un espejo de la sociedad actual, con sus contradicciones, llevada al extremo. Eso sí, con una pincelada de crítica, no centrada en un mal concreto, sino en la propia mala actuación de la gente, de la condición humana en general. Con cámara en mano y presupuesto ajustado (sin saber si los intérpretes han colaborado simbólicamente), Cavestany demuestra que con ilusión y ganas se puede hacer una historia (o historias), por encima de la media, en esta época tan nefasta para el cine español.