viernes, 14 de octubre de 2011

Crónica del Festival de Cine Fantástico de Sitges 2011 - Día 8

Día 8, solo quedan 2, esto se acaba y por suerte las últimas películas que estamos visionando están salvando el mediocre nivel de los últimos días. Hoy tocaban pesos pesados como Kevin Smith, Coppola y el dúo de Persépolis. Empezemos:



RED STATE: Las hormonas pueden ser muy traicioneras. Y si no que se lo digan a los adolescentes que, atraídos por un anuncio que promete sexo en grupo con una mujer madura, caen en la trampa de un grupo de fanáticos religiosos dispuestos a erradicar con métodos extremos la libido de la juventud norteamericana. Con Red State, Kevin Smith se adentra en el horror más virulento y real y suelta bilis contra los conservadurismos de todo tipo. Para ello cuenta con un reparto encabezado por la recientemente oscarizada Melissa Leo, el gran John Goodman y Michael Parks, uno de los actores predilectos de Quentin Tarantino (quien, por cierto, ya ha declarado su admiración por esta película).

Cambio de registro en el cine de Kevin Smith, tras muchos años haciendo comedias y con la formula ya caducada, el director de Clerks se reinventa. Aunque hay algunas escenas en toda la parte del principio y un poco al final de todo donde se sigue viendo su estilo dialéctico inconfundible, Red State es mas una película sobre el extremismo religioso y la corrupción policial. Aunque la película sufre de varios altibajos, la película queda finalmente como un interesante giro en la carrera de Smith. A destacar un final (más bien una escena con mensaje incluido) absolutamente magistral.



TWIXT: Un escritor, con una carrera en franco declive, llega a un pequeño pueblo como parte de una firma de libros y se ve en vuelto en el misterioso asesinato de una joven. Esa noche, en sueños, el fantasma de la joven, llamado V., contacta con escritor reclamando su ayuda. Él no está seguro de su conexión con el asesinato, pero se sumerge agradecido en la historia que se presenta delante tal que una oportunidad para un nuevo libro se tratase. Aunque cuanto el crimen y sus consecuencias más le envuelven, descubre que los cabos sueltos le llevan directamente a su propio pasado.

Si alguna película se había puesto a parir hasta el momento era Twixt, la vuelta al fantástico de Francis Ford Coppola. Será porque pensaba encontrarme algo infumable tras todos los comentarios negativos, pero personalmente me parece una película mas que interesante. Creo que el problema es que la gente se la ha tomado en serio, y es lo peor que se puede hacer ya que se nota que Coppola se ha divertido haciendo una gamberrada. Una gamberrada eso si, con un estilo visual maravilloso, jugando con el blanco y negro y el color, con unas gotas de Poe, otras de David Lynch y un poco de Guy Maddin. Eso si, el 3-D no aporta nada (no llega ni a los 10 minutos), yo creo que ha sido una gamberrada mas de Coppola, para reírse de este formato, que cada día que pasa veo más innecesario. Lo dicho, se dicen pestes de Twixt, pero para mi es muy recomendable.



POULET AUX PRUNES: Es 1958. Un violinista iraní, el más grande de todos los tiempos, reencuentra a un antiguo amor. De regreso a casa, discute con su mujer y, para colmo, descubre que su preciado instrumento está roto. Incapaz de encontrar uno de recambio, el músico se va hundiendo poco a poco. Postrado en la cama, emprende un viaje interior hacia los porqués de su arte y de su propia personalidad. Tras el éxito de la traslación del cómic al cine de Persépolis, la dibujante Marjane Satrapi vuelve a hacer tándem fílmico con Vincent Paronnaud. Una cinta trufada de imágenes líricas y desbocadas, con un toque felliniano y Mathieu Amalric en estado de gracia.

Estaba entre mis super prioridades del festival, sin duda entre las tres primeras, ya que la anterior película de la dupla formada por Satrapi y Paronnaud, Persépolis, me pareció una (casi) obra maestra. Y por suerte la película no me ha decepcionado, al contrario, me ha encantado, con una sin fin de escenas e imágenes fascinantes y una trama entre divertida y trágica que engancha en todo momento. Contada como si fuera un cuento, con una pequeña parte de animación y muy del estilo Jeunet, Poulet aux Prunes es una fabula maravillosa. Para mi hasta ahora la mejor película que he visto en Sitges 2011. Por cierto, grande Amalric.



Mañana nos espera una jornada de pocas películas (solo dos), pero de lo mas intensa, ya que tendremos las dos películas latinas que quedan por poner, la bizarrada zombie cubana Juan de los muertos y la cinta bélica con toques de thriller El páramo, del colombiano Jaime Osorio, al cual podremos entrevistar. Así que estar atentos a los próximas horas.

1 comentario:

David Amorós dijo...

Muy de acuerdo con tus opiniones, sobretodo con la de Coppola. Poulex aut prunes también me ha cantado y Red State me ha fascinado. Un abrazo.