domingo, 9 de octubre de 2011

Crónica del Festival de Cine Fantástico de Sitges 2011 - Día 3

Tercer día en Sitges y 3 nuevas películas vistas. Por un lado hemos empezado con un drama de época, Jane Eyre, hemos seguido con un terror post apocalíptico, Hell y para acabar una gamberrada holandesa, Saint. Sin mas vueltas aquí dejamos las opiniones de lo visto hoy, y ya sabéis, mañana mucho más.



JANE EYRE: De la mano del texto de Charlotte Brönte y de la cámara de Cary Joji Fukunaga, Jane Eyre nos traslada a la Inglaterra del siglo XIX, donde, tras una infancia difícil, la joven Jane se instala en la mansión del señor Rochester para trabajar como criada. La relación de la chica con el dueño de la casa se convierte en el motor de una película de corazón romántico y de atmósfera fantástica. Desde el encuentro con un joven bondadoso que prestará su ayuda a Jane, a sus enfrentamientos con la familia con la que se crió, Jane Eyre nos narra el trayecto vital de su heroína a través de saltos temporales. Un clásico de clásicos para un reparto de lujo. Una película con sentido y sensibilidad.

Nueva adaptación de la novela homónima de Charlotte Brontè publicada en 1847, Jane Eyre, esta vez a cargo del director californiano Cary Joji Fukunaga, que hace un par de años nos presento la notable Sin nombre. Lo primero que se te pasa por la cabeza tras finalizar la película son dos cosas, primero que hace en un festival como Sitges, porque esta película no tiene nada de fantástico, es mas de Cannes, Venecia o San Sebastián que no de Sitges y segundo, que la película es Jane Eyre, una adaptación de un clásico de la literatura muy reconocido, con todo lo bueno y malo que ello implica. Esto último significa que por un lado es una adaptación técnicamente y interpretativamente excelente, pero por otra es un drama potente con un ritmo muy particular. Y por eso lo del primer punto, no es una película del estilo Sitges, donde se aplaude más la explosión de una cabeza que una propuesta más seria, y no porque no se valore más, simplemente porque a Sitges vas a ver otra cosa. Pero aunque no me parezca apropiada para el festival, si quiero dejar claro que es una muy buena adaptación y una película muy recomendable.



HELL: Todos hemos experimentado el fastidio de abrir el grifo y que no caiga ni una sola gota de agua. Cojamos esa sensación y alarguémosla en el tiempo durante horas, días, semanas, meses... años. Marie, su novio Philip y su hermana Leonie son tres supervivientes en un mundo seco, que deciden dirigirse a las montañas tras la promesa de que allí podrán encontrar agua. En su camino encontrarán a Tom, un mecánico tan diestro como taciturno, que disparará la desconfianza y la tensión en el seno del grupo. Roland Emmerich apadrina este thriller post-apocalíptico, cuyas imágenes anuncian la barbarie de una sociedad que únicamente cree en la supervivencia.

Película alemana dirigida por Tim Fehlbaum (muy simpático en la presentación de la película y al final del pase, fotografiándose y saludando a todo el que quisiera). Hell es una mezcla entre road movie post apocalíptica, al estilo The Road, con el terror más sucio al estilo La matanza de Texas, ya que una parte de la historia los personajes se dedican a sobrevivir del sol y del intento de robos de otros supervivientes y la segunda parte es intentando sobrevivir de unos pueblerinos locos y caníbales. Por desgracia la película es mas de lo mismo, no aporta nada nuevo al género y se ve con desidia. Aún así, algún que otro momento interesante la salvan de caer en el más puro olvido.



SAINT: En los últimos tiempos, los países nórdicos parecen dispuestos a desmitificar una época tan excesivamente edulcorada como es la navidad. La finlandesa Rare Exports –mejor película en Sitges 2010– ya dio prueba de ello. Ahora nos llega Sint, un regalo envuelto con papel de película de terror adolescente y con un protagonista de excepción: San Nicolás, el antecesor de Papá Noel. Este ser aparentemente entrañable mostrará su cara más oculta, su vertiente más sangrienta. Este año, las navidades vuelven a adelantarse, como una sorpresa, como un buen susto que hará las delicias de los amantes del género.

Dirigida por el mítico Dick Maas (El ascensor, Los Flodder o Amsterdamned) nos llega desde los Países Bajos una simpática, aunque en muchos momentos limitada, historia de terror con muchos toques de gore y comedia. Con unos actores de los mas limitados y faltos de carisma, salvando al también mítico Huub Stapel (más por quien es que por su interpretación), la película tiene toda su gracia en unos cutres efectos visuales, muy al estilo Posesión infernal (aunque con momentos más brillantes como cuando San Nicolás sobre su caballo recorre los tejados de la ciudad de Amsterdam). Bastante floja cinematográficamente hablando pero que se ve con simpatía.