sábado, 1 de noviembre de 2014

Cobertura del Festival de Cine Fantástico de Sitges 2014 - 4ª parte

Y seguimos con la penúltima crónica de Sitges 2014.


Dios local (2014, Gustavo Hernández)

Hace cuatro años Gustavo Hernández presentó en Sitges su interesante La casa muda, rodada con una cámara de fotos digital y poco presupuesto. Aquella obra, que a pesar de los rumores, nunca llegó a España de forma comercial le abrió las puertas para llegar a una obra más ambiciosa, ésta Dios local. Aquí Hernández aunque mantiene el tono minimalista con pocos personajes y escenarios, se suelta más y el presupuesto se nota. Sin ser una película sublime la atmósfera de la cinta combinada con unos planos adecuados a cada situación y un guión pulido nos hacen creer que Gustavo será un director de referencia en el género tanto en Uruguay como en Latinoamérica. Ahora solo falta que el público de la oportunidad a estas obras.



It Follows (2014, David Robert Mitchell)
Recibida en Cannes como la gran película de terror contemporánea y de nuevo en Sitges, creo que los elogios a It Follows son exagerados en cierta manera. La película avanza de forma correcta e incluso llegando al notable en varias partes pero al final queda en tierra de nadie con ese discurso conservador y un último tramo despegado del tono general de la película. Eso sí, espero que cada año surja alguna propuesta así que se desmarque algo del bajo nivel de terror actual que es en general un catálogo de tópicos y sustos perfectamente olvidables.


Tusk (2014, Kevin Smith)

No, no me convence Kevin Smith, y lo lleva sin hacer desde el principio. Si admito que me gustaron Persiguiendo a Amy y Red State hasta cierto punto y alguna otra tiene sus momentos, y sí, sus películas contienen muchas referencias que pueden ser disfrutadas por fans, pero en general no creo que sea un buen director de cine. Una de las constantes en su cine es no tener nada más allá de la anécdota y eso pasa de nuevo en Tusk, aunque es cierto que la mayoría del público salió encantado de la proyección y es que dejando a un lado todo eso si que es una película Sitges 100%.




Giovanni's Island (2014, Mizuho Nishikubo)

No he tenido suerte con las películas de animación este año en Sitges, y Giovanni's Island no fue la excepción. Una historia preparada para emocionar al personal, de manera totalmente forzada según mi punto de vista que calará entre cierto sector del público por ese exceso edulcorado artificialmente y en otro sector simplemente por ser japonesa, cosa que siendo perfectamente legítima, no es ecuánime. Desde luego que podrá gustar más allá de estos dos motivos ya que no pretendo que mi visión sea la correcta ni la única pero a mi se me atragantan estas propuestas. Lástima, no todo el mundo sabe hacer La tumba de las luciérnagas.

 

Saint Seiya: Legend of Sanctuary (2014, Keiichi Sato)

Era una de mis películas más esperadas antes del festival simplemente por ser parte de la saga de Los Caballeros del Zodíaco, mi favorita del manganime, pero salí en gran manera decepcionado. No la podría catalogar como una mala película pero si algo pesada y poco fiel, más adecuada para una nueva generación. Algo lógico por otra parte pues no deja de ser una actualización en lugar de una continuación. En su aspecto estético algunos personajes sufren cambios físicos y el Santuario es ahora un lugar más cercano a la mitología que a lo terrenal. Las batallas acaban saturando e incluso cansando visualmente por la cantidad de efectos que introducen en cada momento para demostrar que el dinero se ha gastado bien. Prescindible para no fans.






Burying the Ex (2014, Joe Dante)


Sorcerer (1977, William Friedkin)

Conocida con el título de Carga maldita en su estreno (mutilado) en España, Sorcerer (en su versión íntegra) es el testimonio de una época, finales de los setenta en el que un grupo de directores con tendencias megalómanas tuvieron su momento de gloría / fracaso. En el caso que nos ocupa, William Friedkin, ocurrió tras dos de sus grandes obras, The French Connection y El exorcista, embarcándose en un proyecto atípico. Una película en la que los protagonistas no sería personajes positivos sino cuatro delincuentes que acaban en un país sudamericano y que se ven obligados a llevar dos camiones cargados de dinamita por las inhóspitas carreteras del país. Sorcerer no es una película de acción, aunque sin un thriller de gran carga instrospectiva en la que durante gran parte de la película la tensión se adueña sin grandes alardes argumentales pero con una fuerza visual pasmosa y varios momentos antológicos como el del puente. Una película que merecía (merece) mejor suerte y que debe ser recuperada sin falta. De nuevo gracias a Phenomena por ofrecernos esto.


Gremlins (1984, Joe Dante)

Ver de nuevo 30 años después (sin contar las otras veces que ha visto uno la película) Gremlins a los de nuestra generación nos provoca un ejercicio de nostalgia, tanto a los que la vieron en el cine como a los que lo hicimos en el viejo vídeo Beta. A veces estos visionados nos provocan sensaciones divergentes pero en este caso no es así puesto que Gremlins resiste, y muy bien, el paso del tiempo. Y es que excepto una escena, el resto es tan creíble desde el punto de vista técnico que uno podría tener serias dudas de si las criaturas eran reales. La película además se beneficia de un gran humor negro poniendo un poco de sal sobre esa típica Navidad estadounidense (extrapolable, sí) aunque probablemente menor del que estaba previsto en el guión original. ¿Sería posible hacer una película familiar hoy en día como Gremlins a pesar de nuestra "libertad"? Sinceramente lo dudo y espero / deseo que los rumores de hacer una tercera parte (o remake) no cristalicen. No hace falta.


Monsters: Dark Continent (2014, Tom Green)

Monsters, del ahora famoso director Gareth Edwards, era una película de "monstruos extraterrestres" atípica por su visión más enfocada a las vicisitudes de un par de personajes que a la grandilocuencia que solo aparecía al final de la cinta. En esa estela pretende ir esta secuela, desde un penoso principio en el que un grupo de niñatos se alista en el ejército y son enviados a un país árabe en el que se las tendrán que ver con la insurgencia y los monstruos a la vez. Tras un comienzo de pura acción pasamos a una fase introspectiva y pretenciosa en la que intenta convertirse en cine de autor con mensaje para pasar al sonrojo y la vergüenza. Y es que este panfleto pseudo intelectual tan solo sirve para intentar echar una cabezadita (como el que estaba a mi lado) y engrandecer aún más la precedente. Tercera parte no, por favor si sigue esta linea. 


Lupin the Third (2014, Ryûhei Kitamura)

Últimamente en Sitges hemos asistido a los estrenos de varios live action como Kenshin y secuelas, Nicky, la aprendiz de bruja o este Lupin III. Pasando del espíritu del manga y también del anime (excepto en la conseguida estética) este nieto de Arsène Lupin se antoja incluso aburrido durante gran parte de la trama y lleno de incongruencias con la aparición de personajes creados para la ocasión que destrozan ya no solo el comentado espíritu sino también el desarrollo de la trama que avanza torpemente. Una adaptación no tiene porqué ser cien por cien exacta al original pero en un live action debería ser lo más lógico. Como en el caso de Kenshin, o el más sangrante de Nicky, lo siento pero no compro.