miércoles, 8 de abril de 2015

Reseña: LA CASA DEL TEJADO ROJO

Estreno en España el 10 de abril


El veterano Yoji Yamada tiene el honor de ser uno de los directores japoneses que más películas estrenan en nuestro país, sea en cine (cinco hasta la fecha si mis cálculos son correctos) o en formato doméstico. Desde El ocaso del samurái hace una década tan solo una de sus películas (si no me equivoco Otōto) está inédita en nuestro país.


A caballo entre dos épocas y focalizada en los años previos y en plena Segunda Guerra Mundial, si una cosa hay que agradecer al director nipón es cierta mirada que incomodará a algunas personas y es, a través de la visión de diferentes personajes, la naturaleza del conflicto y el no querer afirmar que todo era blanco o negro. Ahí es donde se encuentran los puntos de mayor interés pues son tan extrapolables a los personajes que sufren verdaderos conflictos entre ellos y sus amores imposibles, correspondidos o no, fugaces o eternos.

 El principal problema de la película radica en su posicionamiento folletinesco, un melodrama alargado y repetitivo, carente de una tensión real y con la química poco conseguida. Es mucho más potente la escena del roce de las manos entre la criada y la señora que todos los momentos que comparten la señora y su amante, demasiado forzados. Podría afirmar que la sutilidad respecto al lesbianismo inherente en el personaje central de la película explotado en esa escena de tensión sexual entre ella y la amiga de su señora juega su favor pero creo que es al contrario, puede que por la visión de la sociedad japonesa sobre las diferentes tendencias sexuales, que no podría afirmar con seguridad, lo que perjudica a un personaje no bien dibujado y con demasiadas lagunas para que se pueda considerar del todo logrado.


Probablemente en manos de otro director menos experimentado y menos gusto por los detalles la película perdería muchos enteros, puesto que en el aspecto técnico es todo impecable, desde la ambientación, los encuadres, hecho que se eleva con ese fantástico plano secuencia que a la postre se revela como la escena más crucial de toda la película. Una decepción viniendo de quien viene pero digna de ver en definitiva.