martes, 8 de mayo de 2012

Reseña: Life Without Principle


En su ya penúltima película, ya que en Udine se vio la última, Romancing in Thin Air, y tiene dos en espera, Drug War, en plena China continental y Blind Detective, de nuevo con Andy Lau y Sammi Cheng haciendo pareja, Johnnie To vuelve al thriller, pero no a uno corriente, ya que aquí se maneja entre los entresijos del mundo financiero y en los momentos previos al estallido de la crisis. Tres personajes son el hilo de la historia, una empleada de banco, un gangster de poca monta y un policía, que critica de manera clara y sencilla el funcionamiento del mundo financiero y carga contra ellos, no siendo en si misma una película de denuncia, pero viéndola uno se carga de razones para afirmar que los bancos son los ladrones (legales, eso sí), más grandes que hay sueltos. La película, y es lo que puede descolocar a más de un espectador, pese a su sencillez, es el formato en el que está estructurada la acción, separada en tres capítulos, podríamos decir, cada uno dedicado (no completamente) a uno de los personajes, que al final tienen un sentido completo y que, salvo un par de detalles encajan como un guante.

Sobre el apartado técnico no hay mucho que decir, es una obra completamente To, podríamos decir incluso Milkyway, pero el genio hongkonés le añade un plus a los encuadres de esa ciudad que tanto adora y de la que sabe sacar partido de toda ella, sea en las zonas altas o en los bajos fondos que no consiguen otros directores de la factoría. Ahora tendremos que fijarnos que hace en Tianjin, porque a pesar de haber rodado en otras ciudades chinas, en esta ocasión le toca lidiar con una gran ciudad continental, todo un reto, amén de tener la curiosidad de saber que pasará con la censura china, ¿habrá dos versiones de la cinta?. Alejándonos de la divagación que no tiene que ver con la reseña, Life Without Principle es un soplo de aire fresco, que de igual manera que en muchas otras películas del director hongkonés tiene en Lau Ching-Wan un gran baluarte, en esta ocasión con un tic ocular que le añade más matices a su personaje, pero que sin este extraordinario actor sin ninguna duda sería lo mismo.

En general, una más que interesante película de uno de los mejores directores asiáticos de la actualidad y que pese a no ser tan buena como otras anteriores y es una pena porque ha estado a punto. Y es que nos ha malacostumbrado tanto To que pasan estas cosas.

2 comentarios:

David Amorós dijo...

Bueno, en teoría estoy retirado una semana por lo menos, pero me he escapado, je,je. Gracias por tus palabras y que voy a decir, pues que creo que luchamos contra algo que se va a repetir en la próxima edición. Pero por protestar que no quede. Al menos has podido participar de la cobertura en Cine Latino y nosotros hemos disfrutado, aunque sea a cuentagotas, de tu compañía. Un abrazo.

John Prskalo (Edgar Morton) dijo...

Gracias por escaparte y comentar, ahora a descansar, que lo tienes bien merecido, jeje. Tienes razón, siempre nos quedará la protesta al menos. Lo mejor es sin duda, vuestra compañía con la que uno disfruta más aún del cine.

Un abrazo.