miércoles, 23 de mayo de 2012

Crónica del Festival de Cine y Derechos Humanos de Barcelona 2012

 

Siguiendo un poco el recorrido de los festivales en la Ciudad Condal hemos tenido la fortuna de participar en la cobertura de un festival necesario, el Festival de Cine y Derechos Humanos, que se celebra simultáneamente en París y Nueva York. 

Aquí dejamos la reseña del Festival, para ver más propuestas o diferentes opiniones podéis entrar en nuestro otro blog, Cine Latino, con las crónicas de Daniel, o la inauguración por parte de nuestro amigo David del blog Lost Highway.


My Tehran For Sale

Marzieh es una joven actriz que vive en Teherán. Las autoridades prohíben su obra teatral y, al igual que toda la juventud en Irán, es forzada a mantener en secreto sus trabajos para poder expresarse artísticamente. En una "rave" clandestina, conoce a Saman, un joven iraní que vive en Australia y le ofrece una vía para dejar el país y poder continuar su vida sin miedo a nada.

Precedido por un corto bastante flojo, My Tehran For Sale es un fallido intento de denunciar la situación que se vive en Irán por parte, en este caso, de los artistas que se ven reprimidos a la hora de expresarse artísticamente por la censura y los mandatos islámicos llevados a un extremo asfixiante y agotador, en el que la única salida es el intento de salir del país. Farragosa y aburrida en la mayor parte de su metraje, un montaje caótico y la alternancia de escenas superfluas crean una mezcolanza de esas que gustan en Occidente tan solo por su crítica hacia un Estado anacrónico en muchos aspectos como el iraní, pero olvidando que la crítica no tiene que ser aburrida ni carente de interés. Lástima que algunos autores, no solo iranís, han descubierto el filón para ser valorados en Europa o Estados Unidos. Lo siento, pero el cine de denuncia es necesario, pero sin olvidar lo que es, un arte que debe ser cuidado.

Togetherness Supreme


Basada en hechos reales, Suprema solidaridad es la historia de Kamau, un artista que se rebela contra su padre y su tribu para reunirse con su amigo Otieno. Juntos se lanzan a un combate político para luchar contra la pobreza. Pero Kamau y Otieno se ven envueltos en el conflicto étnico que destroza el país. Además, ambos están enamorados de Alice, la hija de un pastor. Después de que las elecciones presidenciales sean impugnadas, los barrios populares se alzan y Kamau ve cómo su mundo se derrumba.

Antes de ver la película keniata, coproducida con Venezuela, dos pequeños cortos, Wrong Game, sobre niños soldado y de animación, nada que objetar, excepto que simplemente parecía un anuncio, y Gap, bastante justito, pero poco se puede decir debido a su corta duración, sin tiempo de desarrollarlo. En cuanto a la película en si, podemos decir que es bastante interesante. Toca un tema polémico y muy común en ciertos países, el fraude electoral y la situación en los barrios más marginales de las ciudades africanas, en los que miembros de diferentes etnias y con ancestrales disputas acaban siempre llegando a tristes desenlaces provocando miles de desplazados o bajo gobiernos discriminatorios hacia los otros. Togetherness Supreme es una película dinámica con algunas deficiencias, probablemente debidas a la falta de presupuesto y medios, pero que sale muy airosa por el talento de su director y la frescura de sus intérpretes, surgidos del propio barrio en el que se desarrolla la historia. 


Black Blood

Aquí vamos al revés, el corto es lo bueno y la película, lo malo. Objection VI es un corto basado en la historia real de un nigeriano y su deportación de Suiza el año 2010 con trágico desenlace. El uso de la cámara subjetiva durante el 99% del corto es un acierto y muy necesario para poder ver la situación desde el punto de vista del personaje y su drama. En cuanto a la película china, es una pena, pero las dos propuestas asiáticas que vimos son de muy mala calidad, si la iraní era floja, ésta directamente es patética, y me sabe muy mal decirlo. Aburrida, lenta, repetitiva, etc... si el director quería demostrar la soledad de una perdida aldea rural en China no hacían falta los planos largos de 5 minutos mínimo, se puede ser mucho más sutil sin dejar la cámara quieta todo ese tiempo y hacer que los intérpretes una y otra vez repitan el mismo ritual. Pero no, que sea una película aburrida y contemplativa no es suficiente, el director y guionista se empeña en hundirse más allá con la increíble previsibilidad de la cinta. Y no me vale que era lógico que pasara lo que pasa. Hacer cine realista no implica ni hacer cine aburrido ni previsible, lo que demuestra en todo caso es, o bien su nula capacidad de urdir una trama que interese lo más mínimo, o es que dándole el pescadito a los de siempreya se considere con el deber cumplido. Sin duda, una de las peores películas que he visto en mucho tiempo, o siempre.


Fish'N' Chips

Justo antes se emitió otro corto, Wir sind es leid wegzulaufen, sobre la situación en la región senegalesa de la Casamanza. Presentado por su director, Markus Rudolf, es un corto documental necesario pero precisamente corto al que le faltan elementos de juicio para poder valorarlo en su justa medida. En cuanto a la película chipriota es una apuesta sin duda comercial, con su mezcla de drama y comedia, pero que funciona bastante bien, y si bien le cuesta adentrarse en la raíz del conflicto o incluso en las consecuencias de hoy en día, más que una película sobre Derechos Humanos, es más un tratado sobre la identidad, ¿se es de donde se nace, de donde se vive, de ambos lugares?. Preguntas con difícil respuesta que probablemente difieran depende de cada caso en concreto, pero que se acentúan en la trama constantemente y que no se convierten en un cliché debido al equilibrio narrativo de la película y a los elementos cómicos que desdramatizan buena parte de los momentos más dramáticos. Interesante y bien hecha es la mejor película del festival de las que hemos visto, que nos deja un balance estable.

Como conclusión, comprendemos lo difícil que es aunar calidad y compromiso en un Festival de este tipo puesto que muchas de las películas hechas hoy en día en el mundo no pueden tener cabida, pero si que ha guardado un equilibrio. Y aún más, es un festival necesario para comprender y descubrir injusticias en el mundo que nos pueden ayudar a abrir un poco más los ojos.

2 comentarios:

David Amorós dijo...

Vaya rajadala china, ja,ja. ¿Te gustó menos que la de Denis, ja,ja? Bueno, me alegra leer tu crónica sobre lo que llevas visto en el festival, aunque haya poco que me parezca rescatable. Es ciertoi que en un festival como éste es importante la denuncia y quizás la calidad pueda ser algo secundaria, pero no debe descuidarse y yo ya sugería en el post que le dediqué que quizás se deberían reducir el número de títulos y procurar que los elegidos tengan calidad. Un abrazo.

John Prskalo (Edgar Morton) dijo...

Sí, aún menos y todo que la de Denis, era insoportable, en serio. Una de las peores películas que he visto nunca, y mira que he visto unas cuantas. Yo me imagino que encontrar películas de calidad y que sean de denuncia es difícil puesto que muchas se hacen simplemente para tocar sensibilidades y se olvidan de que el cine no es solo buenas intenciones.

Un abrazo.