lunes, 20 de julio de 2015

Crónica Nits de cinema oriental 2015 - 1ª parte



Otro año, ya el tercero consecutivo pudimos asistir a las Nits de Cinema Oriental, ya todo un clásico veraniego. Películas, buenas charlas y una inmejorable compañía y todo gracias a la gran labor del estupendo equipo que se encuentra detrás de ellas y al que nosotros tenemos que agradecer todas las facilidades, simpatías y ambiente que se vive en el festival. ¡Y además editan un pedazo de libro como Wild Wild East!, más no podemos pedir.


A pesar de no poder asistir a los dos primeros días del festival el jueves por la mañana comenzamos a lo grande con la revisión de Exiled, incluida en la retrospectiva Wild Wild East. Y sí, continúa siendo una maravilla tanto a nivel estético como de personajes. Un neowestern hongkonés ambientado en una Macao a punto de ser devuelta a China con un claro componente político en las relaciones entre las distintas facciones de ambas regiones. 


Lo siguiente que pudimos ver fue Boundless, documental sobre Johnnie To dirigido por el taiwanés Ferris Lin. Y sin duda uno de los platos fuertes del festival. Un Johnnie To desde diferentes ángulos, un repaso a su carrera, a su carácter, a sus convicciones e ideas políticas ya plasmadas en varias de sus obras y que contextualizan muchas de ellas. Un hombre que se ha convertido en uno de los grandes del cine hongkonés y asiático, y que en justicia debería estar considerado a nivel mundial por su contribución al cine en las últimas décadas. Como ya comenté en Twitter, un diez para el festival por traer esta joya que cualquier fan (y añadiría cualquier cinéfilo) de Johnnie To debería ver porque merece mucho la pena.

El jueves era el ya clásico día de Hong Kong, así que todas las películas provenían de aquella ciudad. El traslado del Espai ETC al Cinema Vigatà nos sirvió para calentarnos un poco con las altas temperaturas pero había premio, la delirante From Vegas to Macau 2, secuela de la original en algunos personajes pero independiente argumentalmente y no apta para detractores del humor cantonés. De hecho era más conveniente incluso haber visto God of Gamblers como afirmó con razón Domingo López que no aquella. Repleta de guiños como en la descacharrante escena del casino tailandés o ya al final con dos cameos geniales, sobre todo uno de ellos completamente inesperado y refrescante, añadiendo también las referencias a las dos producciones protagonizadas por Nick Cheung, Unbetable y The White Storm, también vistas en las Nits 2014. Metacine al cuadrado.


Cambio de tercio con Gangster Payday, historia de amores y triadas con un Anthony Wong espectacular en su papel de gangster noble. Alejada de artificios (fantásticos en otras películas desde luego), convierte a los delincuentes en seres mundanos con sus problemas, alegrías, tristezas y sentimientos en general. Una sorpresa que no hace sino corroborar (como también veríamos más adelante) que el cine de Hong Kong es más amplio de lo que parece a simple vista. Sin alejarse de uno de los subgéneros predominantes si que el enfoque es diferente y se agradece siempre ver diferentes propuestas. Otro acierto de programación.

El día de Hong Kong terminaba con una película que aunque ya había visto me animé a repetir en la Bassa dels Hermanos. protagonizada por uno de los mejores actores de acción como es Donnie Yen, Kung Fu Jungle nos devuelve a los añejos tiempos de esplendor del género y nos emplaza a peleas espectaculares con saltos imposibles y carisma a raudales en este juego del gato y el ratón contra un Wang Baoqiang que borda su papel de villano. Terminaba el día de manera espectacular.

Tras unas horas de descanso comenzamos la que sería nuestra jornada más larga del festival ya que vimos las ocho películas que se proyectaron durante el viernes. Record absoluto para las retinas del que esto escribe que llegó al final a duras penas, pero llegó.


La primera resultó ser Hawaa Hawaai, película india del género de superación deportiva que pese a convertirse en algo pesada por una quizás excesiva duración para la forma de narrar la historia cautivó a los más jóvenes existentes a la sala. Amable, divertida, con una parte algo dramática, sigue los patrones de las películas del género con las propias características sociales indias y las dificultades de la gente de estratos inferiores para acceder a las mismas oportunidades que el resto. En general no molesta y se puede ver pero la disfrutarán más los fans de películas deportivas y los infantes.

La siguiente volvía a ser parte de la retrospectiva y resultó ser el ya clásico El karate, el colt y el impostor, protagonizada por Lee Van Cleef y Lo Lieh con rodaje a caballo entre España y Hong Kong. Una locura de película con diálogos imposibles que adolece de una acción bastante deficiente con escaso aprovechamiento de las cualidades de Lo pero que suple todos sus defectos con la sensación de surrealismo que impregna la cinta. Sin contar a los dos protagonistas lo mejor de todo es el villano Predicador, un megalómano que conduce una iglesia carreta móvil y que persigue el botín ¡para construirse una iglesia de verdad! Alucinante.


Tocaba cambio de escenario de nuevo, ahora para enfocarnos en Indonesia con el documental Garuda Power: the Spirit Within focalizado sobre todo en el cine popular de los años 70-80 pero que repasaba todo el cine del país. Una época también desatada, con películas de artes marciales, héroes legendarios, saqueo de éxitos foráneos y un erotismo impensable en aquel momento y en aquel país. La gran virtud de este documental es que pese a su escaso metraje el análisis que hace de todo aquello es tan exhaustivo que desearíamos ver una edición extendida en algún momento. 

No nos movíamos de la sala ni del país del sur asiático para toparnos con otra de las locuras vistas en el festival, Lady Terminator, que plagia descaradamente muchas escenas de la original Terminator de Cameron en una sucesión de escenas tan absurdas que tienen su punto culminante en la escena compartida entre los dos protagonistas buenos en el que la sinceridad llega a un nuevo y demencial nivel. Hay que verla para creerla y disfrutarla

Lo que nos tocaba después era algo completamente diferente, el estreno mundial de Somehow, película coreana en la que el compositor de la banda sonora era el osonenc Guillem Ramisa y a la que acudieron también invitados por el festival Cho Kyu-jun y Lee Suji, director y actriz de la película respectivamente. Como película fue de lo que menos me gustó del festival, un drama con trasfondo budista en el que confieso llegué a perderme en algún momento y que no refleja bajo mi punto de vista una evolución real de los personajes y se pierde en una maraña de emociones con incluso momentos gratuitos.


De nuevo Corea ahora en la Bassa pero otra vez como muestra del eclecticismo del festival con una propuesta radicalmente distinta, The Pirates. En esta ocasión piratas coreanos mezclados con bandidos y una trama política en la época Joseon que bascula entre el cine de aventuras de siempre y la comedia absurda, cada una de ellas con unos personajes en concreto siendo lo primero para los piratas y lo segundo para los bandidos. Aún siendo entretenida de nuevo el metraje de poco más de dos horas no ayuda a la fluidez de la historia y acaba resultando algo pesada, pero su espíritu desacomplejado y su parecido con la popular saga de Piratas del Caribe hizo las delicias del respetable y a la postre ha acabado entrado en el top 5 del festival. 

Ya rebasada la medianoche nos dirigimos al Cinema Vigatà porqué comenzaba la primera nit golfa de la edición 2015 y con una de nuestras películas más esperadas KL Gangster 3 (también conocida como Abang Long Fadil), spin-off de la saga malasia de la que pudimos ver la segunda parte el año pasado y que se convirtió en nuestra favorita de las Nits 2014. Situada entre la segunda y la primera (recordemos que la secuela era en realidad una precuela) se enfoca en el humor que las KL Gangster tenían en pequeñas dosis con el propio personaje de Fadil para elevarlo al cuadrado. Dirigida por Syafiq Yusof, hermano del director de las originales, Syamsul Yusof (que repite su papel de Shark), las apariciones de Aaron Aziz y Soffi Jikan (el mejor de KL Gangster 2) se alternan con cameos de los personajes de Evolusi KL Drift (también de Symasul Yusof) y cameos hilarantes de Transformers e Iron Man. Inferior a su predecesora su ritmo y la diversión la convierten en otra de las imprescindibles.


Y para rematar el día y este primer post pudimos ver la obra póstuma del mítico Panna Rittikrai, Vengeance of an Assassin, que si bien cumple en la parte de acción, sobre todo en el plano secuencia subjetivo y en el partidillo de fútbol del principio se pierde en unas actuaciones muy justitas, una trama absurda y en una parte final que roza el esperpento con los efectos digitales de la lucha en el tren. Una lástima el despedirse con una película tan fallida pero debía verse como homenaje a ese gran  maestro que fue. Y sobre todo atención a ese partidillo de fútbol del principio

Y así acabamos nuestra primera crónica de las Nits 2015. En breve la segunda parte.