martes, 28 de octubre de 2014

Cobertura del Festival de Cine Fantástico de Sitges 2014 - 3ª parte

Seguimos con la tercera entrega de nuestra crónica de Sitges 2014:


Jamie Marks is Dead (2014, Carter Smith)

Como era de esperar por la fama que la precedía, en esta cinta sobre un trasunto muerto de Harry Potter que se le aparece a un compañero de instituto que no sabe muy bien si está enamorado del difunto o de otra compañera con la que intiman, nos encontramos con una película anticlimática carente de todo ritmo, aburrida y apagada. Intentando crear una atmósfera onírica y cautivadora nos traslada al sopor más absoluto en el que da absolutamente igual lo que pase a los personajes. 


Goonight Mommy (2014, Severin Fiala y Veronika Franz)

Austria tiene problemas, o al menos entre las noticias que nos llegan de ese país en forma de secuestros o abusos a menores y las películas de Haneke o Seidl entre otros, nos da esa sensación. Precisamente la co-dirección de la pareja de Seidl nos traslada a esos derroteros con esta historia de dos niños que no confían en que su madre sea quien dice ser tras una operación estética. Sin lograr ser una maravilla su in crescendo y su final potente hace que olvidemos las truculencias o incluso el hecho de ser capaces de adivinar una de las sorpresas que encierra el guión, quizás planeado así de antemano. Superior a la media del festival de este año aunque no es decir mucho tampoco.


Annabelle (2014, John R. Leonetti)

Spin-off de la estupenda Expediente Warren de la que toma la historia prologada y expande para traernos un catálogo ramplón de sustos y situaciones vistas hasta la saciedad con un discurso algo rancio y un final que supera el patetismo. James Wan y Leigh Whannel han sido renovadores del terror con obras como Saw, Insiduous o la ya comentada arriba, pero no todos son ellos y no utilizando una de las bazas de aquella película (y solo al principio y final) se puede hacer una buena película. Siendo justos Annabelle sería un direct to video clarísimo pero de los malos, de esos en los que ni puedes reírte con los amigos por la noche. 


The Double (2013, Richard Ayoade)

No aguanto a Jesse Eisenberg, eso para empezar. Puedo soportar películas suyas pero considero que es un actor mediocre, anti carismático y apático. Probablemente pueda pasar para algunos personajes pero cuando su actuación determina el peso de la película se hunde y ni aquí con dos papeles alejados se permite hacer nada del otro mundo aunque ni mucho menos es solo culpa suya lo mediocre de la película. Claramente basada en el mundo de Terry Gilliam y en especial su estupenda Brazil, su deriva hacia el no va más acaba provocando bastante incongruencias en el argumento que llegados a ese punto de la película realmente ya daban igual. Aprueba justita y quizás por la presencia de la, ésta si, siempre cumplidora Mia Wasikowska.


A Hard Day (2014,  Kim Seong-hoon)

Estancada en thriller iguales y deudores de épocas pasadas la industria cinematográfica de Corea del Sur a veces acierta cuando no se toma tan en serio este tipo de películas y las embarca hacia el humor negro o la auto parodia. Ese es el caso de la película que nos occupa y en la que un policía corrupto e investigado por asuntos internos se ve metido en un homicidio involuntario por su parte pero que decide tapar para no seguir metiéndose en líos. El problema principal es que no es tan sencillo como se cree e incluso ese homicidio tendrá muchas más capas que cortar. Sentido del ritmo, del humor, del montaje y un salvajismo de tebeo en la parte hacen disfrutar y preguntarse a uno porqué The Target ya tiene distribución (aunque sea en DVD) garantizada y ésta no. Misterios.


Aux yeux des vivants (2014, Alexandre Bustillo y Julien Maury)

Una de las sensaciones que me dejó terminada la proyección de esta película fue ver que cuando unos directores emergen con algo y luego tiran hacia otros derroteros llamemos más mundanos, más normales o simplemente diferentes esto no es aceptado por gran parte del público que se siente traicionado. Y si encima pasamos de À l'intérieur (y Livide) a una mezcla de aventuras juveniles y cuento macabro no digamos nada. Pero funciona y no se queda en la superficie medio blanca que prima sino que es algo más salvaje (no visualmente quizás sino intuitivamente) de lo normal. Para mi sin duda de lo mejor del festival.


Relatos salvajes (2014, Damián Szifrón)

Y aquí ya entramos en palabras mayores, una salvajada (aunque tampoco tan tan dura sino más bien ácida) dividida en varias historias con un denominador común, la irracionalidad traspasados unos límites. Porqué realmente el ser humano es así, una persona en una sociedad en muchos casos  castradora e injusta puede a sacar el animal que lleva dentro (como le pasaba al Michael Douglas de la estupenda Un día de furia) y el resultado puede ser demoledor. Aquí en una Argentina siempre al límite por sus problemas internos pero que pueden ser extrapolados a cualquier país lo vemos con una gran dosis de humor negro y, de forma sorprendente aunque en menor o mayor medida, todas las historias funcionan. Eso si, como siempre hay que darle un aplauso a ese grande de la interpretación que se llama Ricardo Darín (sin desmerecer a los demás, claro).



Over Your Dead Body (2014, Takashi Miike)

Cada año toca doble ración de Miike, y suelen ser una más o menos buena y una más o menos mala. En este caso solo pude ver ésta ya que Mole Song la ponían de noche y uno no puede estar todo el tiempo. Y ya tendría que ser mala la otra porque Over Your Dead Body acaba siendo la enésima versión de Yotsuya Kaidan bajo una apariencia autoral pero se convierte en el descenso más lastimoso al aburrimiento en el que ni la presencia de la bella Kou Shibasaki logra darme sensación de algo que no sea ganas de estrangular al japonés.


El ardor (2014, Pablo Fendrik)

Cine contemplativo, el favorito de muchos cinéfilos y festivales. Un cine que se supone más elaborado en sus sensaciones, en su capacidad de contarnos algo más allá del diálogo y de la acción por medio de la reflexión. A raíz de eso muchos realizadores pensaron que optando por ese camino llegarían al favor de la crítica más receptiva y de convertirse en reconocidos en los círculos cinéfilos. No comulgo con ese cine salvo excepciones que creo plenamente justificadas puesto que en muchos casos lo veo como simplemente venta de humo. La película argentina que nos ocupa bascula entre eso y una cierta estructura más normal aunque al final acaba perdida en si misma en escenas gratuitas y un final que pretende ser un homenaje y casoi se convierte en parodia.


The Darkside (2013, Warwick Thornton)

Documental que recrea con actores testimonios de sucesos paranormales en el que los fallecidos hablan con sus familiares o allegados. Realizado en formato de entrevistas la nula capacidad para conseguir interesar ni emocionar hace preguntar porqué no se recrea alguna de las situaciones para darle cierta agilidad y no una sensación de repetición constante. Para olvidar.

sábado, 25 de octubre de 2014

Cobertura del Festival de Cine Fantástico de Sitges 2014 - 2ª parte

Y continuamos con la segunda parte de la crónica de Stiges 2014:


The Guest (2014, Adam Wingard)

Hasta el pasado año que no se estrenó entre nosotros Tú eres el siguiente (You're Next), reconozco no haber visto ninguna película de Adam Wingard y pese a que aquella me cautivó he seguido hasta la fecha sin recuperar sus anteriores trabajos, salvo el segmento que dirigió para V/H/S 2 y que me pareció tirando a flojito. Pero por su película anterior acudía con muchas ganas a The Guest, y a fe que no me decepcionó y al final acabó siendo lo mejor de las 40 películas vistas durante el festival (incluso contando las otras 5 que vi antes). Aquí Wingard y su guionista Simon Barrett se desmarcan del terror para acercarnos más al thriller y a la acción en una película ochentera en el mejor de los sentidos con una banda sonora tremenda y un Dan Stevens encarnando a uno de los personajes más carismáticos de los últimos años. Si bien su próximo proyecto es un remake de I Saw the Devil, el hecho de que ambos estén involucrados hace tener bastante esperanza. Porque se estrena en 2015, sino sería una de las mejores no solo del festival sino del año. Volveré a pasar por caja, sin duda.


The Satellite Girl and Milk Cow (2014, Jang Hyung-yun) 

Y junto con Pos eso la peor película del festival. No sé muy bien como catalogar esta aberrante, bizarra y patética película de animación surcoreana en la que un satélite se convierte en chica y un chico se convierte en vaca lechera mientras son guiados por un rollo de papel higiénico sucedáneo de Gandalf para encontrar el amor. Con escenas tan patéticas como la de vaca en el váter usando ese rollo, la vaca y el satélite besándose o el colmo, viendo como ordeñan al chico vaca uno se pregunta como narices esto tiene distribución en España. 


Electric Boogaloo: The Wild, Untold Story of Cannon Films (2014, Mark Hartley)

Tras ver Machete Maidens Unleashed! en el Fesival de Vic nos encaminamos a disfrutar del documental sobre la Cannon también dirigido por Mark Hartley. Y es que este australiano está decidido, con su estilo directo, sencillo y rockero, a volver la vista atrás y enseñarnos (a veces por primera vez) que a veces olvidamos cosas que fueron tan importantes en nuestra niñez (para los de mi generación) y que sirvieron para contribuir a nuestra formación cinéfila. Cannon siempre ocupará un lugar en nuestra memoria y corazones y este documental no solo nos roba un poco el corazoncito sino que su calidad está fuera de toda duda. Imprescindible para el amante del cine de los 80.

One on One (2014, Kim Ki-duk)

Que Kim Ki-duk está bastante perdido es un hecho. En mi caso concreto nunca he sido fan ni seguido en general, aunque admiro parte de su obra y alguna de sus obras me parecen sublimes o buenas. Pero está claro que tras Dream su carrera está a la deriva por más que no todas sus propuestas sean fallidas. En su anterior Moebius los personajes no hablaban y en ésta no dejan de hacerlo, y lo peor es que en la mayoría de casos es verborrea sin más intentando denunciar al situación esquizofrénica de su país, tanto en la división política como en la propia corrupción del Estado. Lo malo es que no basta con las intenciones sino que a ellas tiene que seguir una cierta coherencia, calidad y estructura por más que el otrora considerado genio siempre haya ido a contracorriente. A pesar de todo sus últimas películas, excepto Arirang, no pasan del aprobado simple cuando no son horrendas como Amén y Moebius. Una pena.


The Voices (2014, Marjane Satrapi)

La primera incursión de la directora franco-iraní en Estados Unidos se salda con la palabra fallida, puesto que si el punto de partida e incluso la mitad de la película es decente tirando a buena, su segmento final acaba convirtiéndose en la tópica sucesión de chistes fáciles explotados hasta la saciedad y en una suerte macabra que no corresponde con el tono central de la película. De ejecución impecable me da la sensación de que Satrapi naufraga en largas distancias y tal y como me pasaba en su película anterior acaba resultando larga para lo que cuenta y sobre todo en como lo cuenta. Quizás deba bajar algo las expectativas con según que tipo de películas. No lo sé.


That Demon Within (2014, Dante Lam)

Y tocaba la segunda película hongkonesa del festival. Uno de mis lugares cinematográficos de cabecera y que tan buenos momentos me ha dado (y me da) con el director de la casi sublime Unbeatable y que aquí nos ofrece una onírica y original historia con gangsters y policías tan común en el cine de la región china. Como ya he dicho aquí se desmarca del tópico e intenta ir un paso más allá pero a mi parecer acaba naufragando en un final que me acaba resultando risible. Sin tanta explicación y más concisa hubiera ganado muchos enteros pero uno acaba sintiendo, con cierta pena, ver una película del montón cuando no es así. Si que hay que destacar, además del virtuosismo del director, las interpretaciones de Daniel Wu o de Nick Cheung que lleva unos cuantos (bastantes) años parece que tocado con una varita. Si fuera europeo o estadounidense hablaríamos de uno de los intérpretes más sólidos de la actualidad pero al ser hongkonés... pues eso.


Réalité (2014, Quentin Dupieux)

Una película de cine dentro del cine, y dentro del cine, y dentro del cine, y... un bucle que se ríe de todo y de todos ya sean directores, guionistas, actores, programas de la tel, etc... Mi primera aproximación al mundo de Dupieux, habitual del festival ha sido con esta y me ha sorprendido por las referencias que tenía del director, en algunos casos positivas y en otros al contrario. Siempre surrealista, a veces me recordaba al cine de David Lynch, salvando las distancias y bajo esa óptica humorística que reconozco podía acabar cansando pero a mi me lo hizo pasar de maravilla. Ahora toca recuperar su pasado.


A Girls Walks Home Alone at Night (2014, Ana Lily Amirpour)

El tostón de la tarde es ésta película estadounidense, aunque nos la ponga en Filmaffinity como iraní por el origen de la directora. Directora que apareció como una moto en la presentación de la película y a fe que debe ir así para ofrecernos este catálogo del horror, y no por lo que asusta, sino por el espanto que provoca su visión entre bostezos. Con esa estética autoral del blanco y negro (algo así como imitando a Jarmusch) más una banda sonora con música del oeste sazonada con pop (para más inri la música es de lo mejor de la película) nos lleva a una ciudad iraní (en realidad rodada en Estados Unidos) y gracias a su origen se habla en persa que es más cool y me darán más menciones y premios. Bueno, pues si el trailer llamaba algo la atención, a los 10 minutos sabes que con eso es suficiente.


Redentor (2014, Ernesto Díaz Espinoza)

De nuevo juntos el tandem Zaror-Díaz Espinoza y de nuevo una película de acción. Calificarla como mala no sé si es lo más justo pues la propia cinta es consciente de sus limitaciones y quizás lo más criticable sea ese pequeño discurso trascendental que cuando es dejado de lado es cuando la cinta
avanza mejor, pese a que sea un catálogo de movimientos del actor chileno y poco más. En algunos momento si que abraza el patetismo pero la sensación final que queda es de aprobado raspado, pero aprobado al fin y al cabo.


Maps to the Stars (2014, David Cronenberg)

David Cronenberg siempre es esperado en un festival, y en Sitges no es una excepción puesto que su querencia por el cine fantástico desde sus inicios han hecho de él un asiduo, siendo su última visita personal en 2005 con Una historia de violencia. En este caso nos salimos del fantástico que el año pasado tocó de manera tangencial con la horrenda Cosmópolis para meternos en la ironía y la crítica hacia Hollywood, lugar alejado del canadiense salvo por algún momento puntual (como el genial remake de La mosca), pero bien conocido por cualquier aficionado al cine. Cronenberg deconstruye las vidas de una familia del show bussiness tejiendo en ella todos los elementos posibles. Actor infantil-juvenil ex-adicto, hermana desequilibrada, padre piscólogo televisivo, madre agente de su propio hijo junto a dos personajes más, una actriz ambiciosa y madura y un joven aspirante que conduce limusinas interpretado por un Robert Pattinson que con Cronenberg está "expiando" tiempos crepusculares. Sin ser redonda pues le falta bastante para ello, Maps to the Stars acaba dandole unas cuantas patadas a la industria donde más le duele. En esa trastienda horrible y vacía tras las fiestas, el dinero, la fama y el glamour. 

jueves, 23 de octubre de 2014

Cobertura del Festival de Cine Fantástico de Sitges 2014 - 1ª parte

Con un poco de retraso empezamos la cobertura de lo que dio de si el pasado festival de Sitges en la cuarta ocasión consecutiva a la que acudimos con el blog. De nuevo según mi cuestionable opinión el nivel no pasaba de justito alternando algunas joyas con propuestas correctas o directamente olvidables. Con tamaño número de películas y empeñados en poner todo (o casi) el nivel creo que se resiente y una selección aún mayor redundaría en una mejor calidad. Como esto no creo que pase y tampoco es mi responsabilidad he intentado este año disfrutar más y pese a que no lo he conseguido viendo películas si al menos pasarlo bien con toda la gente con la que he coincidido hablando de cine, y haciendo que la experiencia sea más amena.

Dividiré las crónicas en 4 post reseñando 10 películas en cada uno más uno final con un breve balance estadístico y las películas programadas vistas antes de que empezara el festival.


Creep (2014, Patrick Brice)

Para empezar este año tocaba, como el pasado, una cinta de terror independiente estadounidense y pese a ser de mayor calidad nos encontramos con el mismo problema en este tipo de películas, una gran idea que se queda en la anécdota. Admito que el cine independiente estadounidense no me atrae demasiado en pocas de sus facetas, por mucho que lo de independiente esté, en muchos caso, pillado con pinzas. En el caso de la Creep que nos ocupa el inicio es interesante para derivar en un a ratos aburrido desarrollo para de nuevo tener un potente desenlace. Tal y como está acabado daría para un corto de larga duración o un mediometraje. Sonó durante el festival que el director quiere hacer dos secuelas para lo que espero que desarrolle mejor o se lo piense.



[REC] 4 (2014, Jaume Balagueró)

A diferencia de la mayoría de aficionados ya la tercera parte de la más exitosa saga de terror española me pareció muy floja y perdida aunque lograba aguantar por los pelos. Con esta parte final (aunque abierta como la tercera) ya nos alejamos no solo de la estética found footage (que la tercera obviaba) sino del espíritu para pasar a ser una más con una dirección torpe (extraño tratándose de Balagueró) con profusión de escenas oscuras para evitar las carencias y unas interpretaciones que en el mejor de los casos son potables. Entiendo que fuera seleccionada para abrir siendo el final de una franquicia de éxito que nació y triunfó en Sitges y que con las actuales "reglas" una película local debe inaugurar pero por calidad no debería haberlo hecho. Cosas que pasan cuando algo no sale bien, claro.


The Babadook (2014, Jennifer Kent)

En los últimos tiempos desde las antípodas llegan estimulantes e interesantes historias de terror y en el caso de ésta The Babadook así es, con un inicio inquietante. Pero lo que se adivina en los primeros compases acaba convirtiéndose a medida que avanza el relato en un thriller psicológico que al final deja un sabor amargo teniendo en cuenta todas las opciones disponibles que tenía y la metáfora se antoja tan evidente que pierde todo atisbo de aire fresco. Aún así se puede ver y puliendo algunos detalles argumentales se podría exprimir la historia algo más puesto que la estética roza la brillantez en varios puntos.


The Target (2014, Chang)

Sorprendido al inicio del thriller por la cortinilla de A contracorriente, que distribuirá el film en España. Y sorprendido porque si bien es pasable, The Target no es ni menor uno de los mejores thrillers que ha parido Corea en los últimos años, y mira que este género, salvo excepciones, se encuentra en clara recesión. Quizá el hecho de ser el remake de Cuenta atrás, film francés, haya ayudado pese a no ser tan conocido aquí pese a su estreno. De nuevo rozando siempre el límite podemos rescatar un segmento final que parece inspirado en el ataque de Terminator a la comisaria en la primera entrega del robot asesino, cambiando EEUU por Corea.

Aberdeen (2014, Pang Ho-Cheung)

Drama generacional de varios miembros de una misma familia metidos en líos sentimentales, mentiras y viejos rencores en el marco del popular barrio de Aberdeen en la región autónoma china. Técnicamente impecable e interpretativamente correcta, evidencia algunas lagunas en el argumento y ciertas partes soporíferas que al menos suple con lo dicho anteriormente. Probablemente en su contexto territorial o incluso nacional puede ser vista con conocimiento de causa. Sorprende (o ya no) su inclusión en Sitges por su temática realista (salvo la escena de un sueño y que un par de personajes divaguen sobre Star Wars y se vean figuras, pues vale).


Musarañas (2014, Juanfer Andrés y Esteban Roel)

Bajo el auspicio de Álex de la Iglesia, si que podríamos hablar de una cinta más adecuada para la inauguración del festival. Pese a no llegar a convencerme en su conjunto solo por la interpretación de Macarena Gómez que pasa de la tranquilidad a la locura en segundos esta película bien merece un visionado y sin lugar a dudas pone a sus directores en el punto de mira. Lástima de algunos tics habituales en el cine español en el que se intenta dar más importancia a la anécdota con referencias insustanciales en lugar de apostar por el género puro y duro. Destacar a Luis Tosar en su breve pero fundamental papel.

Nicky, la aprendiz de Bruja (2014, Takashi Shimizu)

Perdido el rumbo por completo, el antaño famoso y cotizado Shimizu si se dedica a engendros como esta Nicky lo tiene muy negro para volver a recuperar algo de su brillo. Aquí durante media película mantiene el tipo y dentro de lo malo no deja de ser una cinta infantil del montón, pero cruzado el ecuador se convierte en una basura mal ejecutada, penosa y en la que Tadanobu Asano aparece en un papel tan horrible que es de juzgado de guardia. El momento Falete, como bautizó nuestro amigo y colaborador Marckwire21, es de lo más sonrojante y patético visto en una sala de cine y el Auditorio se vino abajo de las risas y lo terrible que era. Cualquier parecido con la versión de Miyazaki es circunstancial (y a saber con las novelas).


Pos eso (2014, Sam)

Pero curiosamente lo peor del día no sería Nicky sino la película española de animación Pos eso, una parodia de la España más recalcitrante aficionada a la telebasura y a lo más cañí. Pero si hacer una parodia de eso significa ponerse al nivel de lo que critica pues mal vamos. Que si, que está bien animada, pero es tan deleznable en su conjunto que la gracia a los 5 minutos la ha perdido toda. Uno de los peores bodrios que se pudo ver este año en el festival compitiendo con otra de animación de la que hablaremos más adelante.


Dead Snow 2: Red vs. Dead (2014, Tommy Wirkola)

Hace unos años Wirkola ya apareció con su primera Dead Snow, en la que unos zombis nazis vuelven para recuperar el oro que encuentran unos campistas noruegos. Recuperando el final de la primera entrega con un superviviente de aquella se transforma en el más y más. Y es de lo que se trata en estos casos, convertir la acción en un disparate continuo sin reglas para convertir a la platea en cómplice de esta descacharrante épica batalla entre zombis nazis y zombis soviéticos con algunos humanos de por medio. Y el final de antología constatando que el amor supera hasta la muerte, literalmente.


I Origins (2014, Mike Cahill)

De nuevo nos encontramos con una cinta " independiente" estadounidense y aunque parezca que las tengo manía no es así, aunque no me suelan gustar al verles las costuras y que lo de independiente está pillado con calzador pero en este caso no tiene que ver con eso sino con su tono. Durante una parte de la película asistimos a algo que parece tener un cierto interés narrativo y una originalidad que incluso en la segunda e insulsa mitad da destellos de poder convertirse en algo. Pero al final con sus referencias religiosas de catálogo new age me queda un regusto de  publirreportaje que no me puedo tragar.

martes, 21 de octubre de 2014

Reseña: Filth, el sucio

Hoy iniciamos colaboración en el blog por parte de Marckwire21, de quien pudimos disfrutar su compañía en muchas sesiones del pasado Festival de Sitges. Nos habla de la película británica Filth, que a pesar de no tratarse de cine asiático, el hecho de que se pudiera ver en Sitges (pese a reseñarse por su pase de prensa posterior) y la calidad de la crítica nos ha motivado a publicarla. La película se estrenará el próximo 31 de octubre en España.

por Marckwire21


Lo primero, mi critica esta hecha sin haber leído la novela, a partir de aquí, continuo. Irvine Welsh escribió la nombrada en la que se basó 'Trainspotting' de Danny Boyle en 1993, después llegarían 'Marabou Stork Nightmares' en el 95 y 'Filth' en el 98. 'Trainspotting' solo tardo tres años en ser adaptada al cine con gran maestría por Boyle mientras que esta adaptación de Jon S. Baird llega 16 años después. Con esto quiero remarcar además del tiempo transcurrido y lo cambiante de esta sociedad lo fuera de lugar que pueden quedar algunos de los temas expuestos. Estos temas, personajes o situaciones por aquel entonces hubieran causado un gran impacto en la sociedad cinéfila pero a día de hoy y tras varios otros filmes sino iguales pero si parecidos en ciertos puntos el impacto no es tal y queda como algo desfasado. Puedo afirmar tranquilamente que de no ser por la impecable actuación de su protagonista James McAvoy y el ritmo fluido, que no intenso, que posee la cinta, estaríamos ante una película mas dentro del genero 'policía pasado de vueltas'. El mas claro ejemplo lo tenemos con nuestro querido Torrente. Las comparaciones son odiosas, de acuerdo, pero existen. Porque tenemos que desmerecer a infravalorar un personaje como Torrente y alabar uno escoces? No lo entenderé nunca. Si tras ver 'Filth' pensáis que del personaje Mcavoy se pueden llegar a hacer 4 secuelas con gran afluencia de publico es que no hemos visto la misma 'Filth'. Y no solo está 'Torrente', también tenemos a Jean Renno en 'Wasabi', a Willis en 'The Last Boy Scout' por decir una, quiero decir, que lo del policía pasado de rosca en sus maneras esta demasiado visto, demasiado gastado como para que llegue a interesar lo suficiente. 


Ni digo que es peor que las citadas antes ni mejor, simplemente olvidable, mas de lo mismo pero con el agregado dramático, imaginaros una versión de Torrente con mucha carga dramática, un final interesante y una banda sonora, o mejor dicho selección de temas, ramplona y vaga. Pues eso es 'Filth". Querría hacer hincapie en la música. Clint Mansell a los mandos, osea, se me ha caído un mito. Admiro a este compositor, mucho, pero su selección de temas para la película me parece horrorosa, no por la calidad de las canciones elegidas  sino porque parece que la única función que tienen, al margen de ir su letra acorde con lo que vemos, es la de ayudar al espectador a no dormirse del aburrimiento mientras llega otro momento exaltado de Mcavoy. Creo sinceramente que una banda sonora creada exclusivamente para el film, con ese toque tan oscuro que sabe darle Mansell hubiera dotado a este de mas seriedad, empaque o consistencia que es lo que parece mas escasea. Entras al cine teniendo algo que te ronda la cabeza sobre cualquier otro tema y en cuanto salgas volverás a ese tema como si nada de lo visto hubiera trastocado algo dentro. No cuenta nada que no hayamos visto antes.


Su tono dramático y oscuro en ocasiones la hacen distinta al resto, pero no única y el final antihollywood es tan original como previsible. Si me ha gustado ese mundo surrealista que aparece en momentos puntuales donde McAvoy ve a ciertas personas como animales, algo lejanamente parecido a lo que vi en los créditos iniciales de 'Relatos Salvajes'. Desconozco como se ve ese Edimburgo en la novela de Welsh pero desde luego en la película no tiene presencia en absoluto. No voy a negar que tiene un gran toque de comedia negra, pero en ocasiones se excede o simplemente, no hace gracia. La escena con la menor me parece grosera a mas no poder y no, no es que me escandalice por todo ni sea un beato, es que no hace gracia. No hace mucho vi 'The world of Kanako' y su critica es igual o mas cruda que la de esta y en ella se destilan buenas maneras, aquí su director pretende que le cojamos asco al personaje, que lo veamos como se ve él, como un cerdo. Y lo consigue, sobradamente. Ese toque retorcido, negro y oscuro se mantiene hasta el final, aquí no hay moralinas que valgan. La película fluye a su ritmo, apoyada en las oportunas canciones seleccionadas hasta su final crudo. Detalles frikis: aparece en un papel secundario el doctor Fitz de 'Agents of S.H.I.E.L.D.', el actor Iain De Caestecker; curiosos también los créditos finales, no os los perdáis, mejores que los insulsos iniciales. En definitiva, el segundo trabajo de Jon S. Baird es una comedia muy muy negra con tintes dramáticos, surrealistas y un final digno de thriller pero nada mas, totalmente olvidable en su conjunto salvo por la actuación de McAvoy.

Lo mejor: McAvoy.
Lo peor: No cuenta nada nuevo, película desfasada a su tiempo. Final tan original como previsible.